Mi patria, mi bandera, mi segunda piel
Manuel Brito
Me gocé el servicio militar voluntario (ejem…) más atípico de la época. El P$OE acababa de acceder al poder, después de casi cien años de honradez (pero ni uno más), y la intentona golpista del 23-F todavía estaba muy fresca en la memoria colectiva de todo el país. Después del período de recluta y la jura de bandera en Figueras (Gerona), los resultados del examen cultural y psicológico determinaron que el puesto que me correspondía estaba en el glorioso Cuerpo de Artillería, que tenía sede en el antiguo castillo de lo templarios, en Lérida. Continuar leyendo »