Bailando el twitter

Arcadi Espada

[El Mundo, 28 de octubre de 2010]

Hace un tiempo el escritor Pérez-Reverte abrió un twitter. Un lugar donde escribe, en un máximo de 140 caracteres, lo que le ocurre o se le ocurre en algunos momentos del día. Hay muchas personas que acuden al lugar a leerle o a charlar por escrito. El registro de la conversación es fácilmente deducible: se aspira poco a lo imperezedero. Una barra de bar; llamarlo tertulia sería demasiado llamarle.

La otra noche, a punto de comerse un venado y beberse un 200 Monges, (Rioja: con eso está dicho todo), escribió: «Por cierto, que no se me olvide. Vi llorar a Moratinos. Ni para irse tuvo huevos.» La frase tiene poco misterio: el escritor vinculaba el nivel de testosterona al control de los sentimientos. En la barra twitter a esto se le llama huevos. Luego añadió que Moratinos era un mierda. Lo que en mejor latín se llama un flojo. Pasaron dos horas y la versión digital de este periódico tituló en su portada con las apreciaciones del escritor. Y desde allí, como es natural, los rebotes ya fueron infinitos. Hasta llegar, sin mayor filtro, al papel. Y en el papel, el PSOE, que ha acusado a Pérez-Reverte de crueldad. De crueldad.

Dejaré a un lado todas las cuestiones de género. Del género idiota, quiero decir. Porque lo interesante es el papel de twitter en todo esto, y su relación con el periodismo. Es decir, la evidencia de que las conversaciones de barra de bar están ya en los periódicos y con su propia lengua brava. La extraordinaria decadencia mediante la que un tweet acaba convirtiéndose en unas declaraciones, Pérez-Reverte, comillas, dos puntos: «Moratinos es un mierda». Comprendo que el periodismo se hiciera eco del escritor si anunciara en 140 caracteres que deja la literatura. O cualquier otro anuncio fáctico. Pero que diga, «¡Una de camarones!…» Hombre, hombre.

Hay un camino simple para demostrar la inutilidad práctica del periodismo en la modernidad digital: no distinguir sus protocolos de los de twitter. El problema no es que twitter sea un nuevo y amenazante medio de comunicación, naturalmente. El problema es convertir los periódicos en twitters titulados. El riesgo no es que twitter haga lo que hacen los periódicos. ¡Sino que los periódicos hagan lo de twitter! Una de los grandes beneficios de internet ha sido el de permitirnos atisbar, gracias al anonimato y la reproducción digital, algo de lo que se dice de todos en las sobremesas a las que no asistimos. Pero es imprescindible que el periodismo comprenda que internet es también una privacidad, y que la respete. Es decir, que no renuncie de un modo tan alegre y suicida al monopolio de la publicación y de lo público.

Publicado el 29 de octubre de 2010 a las 6:00 am en 'Sociedad'.

1 Comentario

  1. 18:54 | 9 noviembre 2010 | Permalink

    [...] Inicié la mañana con un mail en el que me adjuntaban la columna de Arcadi Espada del 28 de Octubre para El Mundo. [...]