Daniel Betancort
Lo escriben como si fuera una mala noticia: “Inalsa desperdició en el pasado año el 46% del agua desalada” (Canarias7). Sin embargo, lo podían haber publicado como una buena noticia, como una forma de destacar la nunca bien ponderada gestión del PIL en Inalsa: “Inalsa logra aprovechar, aunque sea por los pelos, más agua desalada de la que desperdicia”. Y es que algunos se empeñan en ver el vaso medio vacío, cuando es evidente que está medio lleno… y un poco más.