Euskadi como modelo

Iñaki Ezquerra

[El Correo, 14 de junio de 2010]

Hay algo que uno le agradece sinceramente a Patxi López porque sus esfuerzos le habrá costado: que hasta el presente no se haya puesto a hacer rojerío barato para soliviantar a la derecha como el que andan haciendo los socialistas de otras comunidades autónomas y el propio Ejecutivo de Zapatero. En los tiempos que corren es de agradecer que el Gobierno vasco, al menos de momento (vamos a tocar madera) no haya hecho ninguna campaña laicista contra la Navidad o el Olentzero ni ningún cómic pornográfico de Jesucristo o la Virgen de Begoña ni ninguna página informática en la que haya una sección que les ilustre sobre el sexo oral y el anal a los menores y a las ‘menoras’ de dicha parte del planeta como ha ocurrido en la página web de la Consejería de Sanidad catalana dirigida por la inefable Marina Geli.

Marina Geli ya fue noticia hace unos meses por encargar una encuesta de 30.000 euros en la que se hacían preguntas tan capitales para el futuro de Cataluña como la opinión que tenían de la propia Marina Geli los niños de entre siete y catorce años. Lo que ha hecho ahora, como lo que hizo entonces, no es una aberración ni una inmundicia ni una terrible inmoralidad sino una imbecilidad pura y simple.

Es de agradecer que el País Vasco sea hoy la antítesis de esos últimos coletazos provocadores, pueriles y tontorroncetes del zapaterismo; de todos esos cebos, anzuelos y trapos a los, por suerte, tampoco creo que entraría el PP de Basagoiti. Y es de agradecer a este último que tampoco se haya puesto a usar la ideología para crispar, para chinchar, para romper cosas en vez de para construirlas. Porque habría modos de dañar y desgastar el pacto vasco de socialistas y populares que no son el fantasma de la negociación con ETA ni el miedo al regreso de ese fantasma. Usar la ideología permanentemente para irritar y ningunear y provocar al adversario sería uno de ellos y muy eficaz. Lo que hace hoy imposible un acuerdo entre el Gobierno español, la oposición, los sectores sindicales y los empresariales, o sea un compromiso a la alemana o una sencilla reedición de los Pactos de La Moncloa es que la ideología sigue siendo un arma de provocación y distracción en manos de Zapatero. Yo es que no me imagino a Angela Merkel de manifa con los obispos por muy demócrata cristiana que sea ni a Sigmar Gabriel ni a Gerhard Schröder ni a Willy Brandt buscando los restos de un García Lorca judío asesinado en Auchswitz o en Buchenwald, que habrá a puñados.

Euskadi como modelo, sí. Yo es que creo que lo más parecido hoy en España a la solidaridad, la normalidad y la sensatez alemanas es la política vasca. Y no hablo sólo de López y Basagoiti sino también de Urkullu y de su elegante visita a la sede del PP vasco hace unos días sin recibir ninguna prebenda a cambio. Cuando Iturgaiz, Oreja y San Gil quisieron ver al PNV tuvieron que ir a Sabin Etxea.

Publicado el 15 de junio de 2010 a las 6:00 am en 'Política'.

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