Desencanto

B. M. Fajardo

He leído el artículo de Fernando Vallespin “Un país en el diván” y creo que tiene toda la razón. Hemos pasado de la política, pensando que los políticos nos iban a solucionar todo sin que nos tuviéramos que molestar en lo mas mínimo. Y sin ese espíritu crítico que la opinión pública tiene que tener, los partidos se han permitido hacer mangas y capirotes sin tener en cuenta nuestros intereses.

Nos encontramos que con nuestra ignorancia votamos al Sr. Zapatero creyendo que era un político de nuevo cuño, libre de las lacras que habíamos visto y sufrido con los anteriores, para acabar comprobando que sólo era inexperiencia y falta de conocimiento de lo que tenía que administrar. Empezó separándose de sus anteriores compañeros de partido y ex gobernantes, como proclamando su pureza e independencia, para acabar, cuando la situación ha cambiado, en los brazos de los que parecía evitar y tomando las decisiones más de acuerdo con los más interesados en salvaguardar la riqueza de los privilegiados.

Como los que vendrán a sustituirle se le parecen tanto, creo que lo ms acertado que podemos hacer, los que no tenemos deseos de apoyar esta política, sería no votar a ninguno de ellos y así, quizás, comprenderían nuestra desconfianza hacia su política y sus partidos.

Publicado el 15 de junio de 2010 en la sección 'Política'.

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