Ana María Santos
Así comienza el reportaje de La Voz de Lanzarote: “La sombra de los presuntos sobornos no es nueva para Urbaser”. Es decir, que hay más por ahí. Sin embargo, lo que no hay por aquí es la decencia mínima como para que el Ayuntamiento de Arrecife se plantee revisar una concesión que está bajo sospecha, que puede haber sido obtenida por medios ilícitos y resultar perjudicial para el consistorio. ¿Qué tendrá Urbaser, que ni el gobierno ni la oposición piden que se revise su concesión?