Cabe la política (sobre el Avance del PIOL)

Jorge Marsá

Hace más de un año que Manuela Armas anunció la inminente aprobación inicial del Avance del nuevo Plan Insular de Ordenación de Lanzarote, pero hubo que esperar hasta el martes pasado, cuando se aprobó por unanimidad en el pleno del Cabildo. Pedro San Ginés resumía la posición de la corporación: “Es un motivo de felicidad al poder contar con una herramienta que permitirá responder a las necesidades de la isla, tras 20 años de un planeamiento que, con sus bondades y defectos, había quedado obsoleto”. Por lo leído y escuchado en los medios, mi impresión es que el Plan está lejos de “responder a las necesidades de la isla”. Al menos no responde a la principal necesidad de la Isla, porque por el momento ni la menciona.

A la espera de conocer el documento, tengo la impresión de que pudiéramos estar ante un trabajo “alimenticio”. Ya sea por elección propia o por la falta de auténtico liderazgo político, el redactor parece haber optado por presentar un proyecto que contente a todos porque no cree problemas a ninguno, un proyecto en el que volverán a abundar la “literatura sostenible” y las buenas intenciones, pero que renuncia a abordar el mayor problema que padece la sociedad insular y que explica buena parte de nuestra crisis económica: el desmesurado crecimiento de la oferta turística.

Sostiene el redactor, José María Ezquiaga, que “todavía no toca poner números” a la oferta turística, que “el nuevo Plan Insular no tiene que poner tanto énfasis en lo cuantitativo y sí en lo cualitativo”, es decir, que el objetivo, al contrario que en 1991, no es desclasificar camas turísticas: “antes parecía como si el Plan Insular tuviese que ocuparse sólo de las nuevas camas”. Cuando hace doce años se aprobó la Moratoria, se nos dijo, y se nos ha repetido en estos días, que el primer objetivo era ganar tiempo, parar para poder pensar qué hacer. Pues bien, ahora, parece que el problema del crecimiento turístico hubiera dejado de existir y, en consecuencia, se tiene la impresión de que estamos asistiendo, con el apoyo de todos nuestros representantes políticos en el Cabildo, al entierro de una vieja aspiración: adecuar el tamaño de la industria turística a las necesidades de la sociedad insular.

Compramos tiempo para nada, porque nada expeditivo se puede hacer según Ezquiaga: “Es un proceso de negociación en el cual los propios actores –promotores, propietarios, etc.– tienen que visualizar la conveniencia de un nuevo modelo turístico. En economía no caben las imposiciones, tiene que ser todo descubierto por los propios actores”. La de discusiones que nos podríamos haber ahorrado de haber sabido que “en economía no caben las imposiciones”, que el poder político de la sociedad no puede imponer ninguna regulación al mercado, que era imposible adecuar el tamaño del sector turístico hasta que no lo quieran los propios actores. En resumen, que estamos a merced de la voluntad de promotores y propietarios. Para este viaje no hacían falta alforjas, es decir, PIOL.

Sin embargo, la sociedad necesita con urgencia los instrumentos que le permitan lograr que el sector turístico recupere la rentabilidad perdida. Y el primero es un PIOL que aborde el gran problema de la economía insular: el exceso de oferta que ha hundido los precios. Mientras no se afronte la necesidad de disminuir la oferta, resultará imposible diversificar y modernizar nuestra industria turística. Si el principal problema fuera la calidad de la oferta, como cree Ezquiaga, resultaría adecuada su propuesta de centrarse en sustituir la oferta obsoleta por otra de más calidad. Ahora bien, si ese fuera el caso, comprobaríamos que los nuevos y mejores hoteles tendrían en estos momentos una buena ocupación a unos precios decentes, mientras que solamente la peor oferta sufriría el bajo nivel de ocupación y de precios. Pero no, no es eso lo que está ocurriendo en Lanzarote: la oferta de más calidad no consigue altos índices de ocupación ni siquiera tirando los precios. A día de hoy, hasta los mejores hoteles tienen serios problemas de rentabilidad.

Creo que se equivoca Ezquiaga al decir que “el nuevo Plan Insular no tiene que poner tanto énfasis en lo cuantitativo y sí en lo cualitativo”. Por el contrario, no podremos conseguir calidad hasta que no ajustemos la cantidad, es decir, hasta que no ajustemos, como tiene que hacer cualquier empresa o sector en crisis, la oferta a la demanda. Y el objetivo es claro: precios más altos. Pero para poder cobrar precios más altos resulta imprescindible que no haya miles de camas pujando desesperadamente a la baja para lograr su parte de una demanda escasa y haciendo imposible que la oferta de más calidad resulte rentable.

El principal problema de la economía lanzaroteña no es la falta de calidad ni de diversidad de la oferta turística –aunque sean problemas–. El principal problema de la economía lanzaroteña es que hemos llegado a un estadio en el que “ni una cama más” son demasiadas camas para Lanzarote. Y resulta francamente lamentable que el Avance del PIOL que nos ofrecen renuncie a intentar siquiera la imprescindible reducción del sector turístico para hacerlo rentable, y que lo haga en el momento más propicio, porque apenas existe presión empresarial y política para que seguir construyendo hoteles. Claro que también podría escribirse de otra forma: el principal problema que tiene la sociedad insular es una clase política que dista de estar a la altura que el momento requiere. Una clase política que no dimitiera de sus responsabilidades escudándose en que “en economía no caben las imposiciones”. Porque si no caben las imposiciones, si no se puede imponer un ajuste económico, una reforma laboral, una subida de impuestos, la reconversión de un sector económico o una ordenación del territorio, entonces lo que no cabe es la política.

Publicado el 1 de junio de 2010 a las 8:00 am en 'Economía'.

4 Comentarios

  1. 0:27 | 2 junio 2010 | Permalink

    Compruebo que no ha entendido usted absolutamente nada de lo que plantea Ezquiaga, ni tampoco nada sobre lo supone un avance que antes de su aprobación definitiva por supuesto que tendrá límites al crecimiento. En fin, seguramente tendrá usted gran parte de razón sobre la altura de la clase política, del mismo modo que no parece rallar a gran altura este artículo tan desenfocado sobre un documento que afirma desconocer.

  2. 10:02 | 2 junio 2010 | Permalink

    Podría ser, Pedro, que no haya entendido nada de lo que plantea Ezquiaga. Y sigo sin entender que se hable de unas cuantas cosas, muchas, pero no de lo que considero el problema más importante de la sociedad insular: el exceso de oferta turística que ha hundido los precios del sector.

    Dice usted que “por supuesto que tendrá límites al crecimiento” el nuevo PIOL, pero lo que yo planteo es que limitar el crecimiento es en estos momentos una locura que no contribuye a solucionar la crisis turística estructural que tenemos, que lo que necesitamos no es crecer menos, sino dejar de crecer de una vez y estudiar cómo se puede decrecer hasta que eliminemos toda la oferta que nos sobra y que impide que las empresas turísticas sean rentables, y que esa rentabilidad les permita cualificarse. En fin, que como cualquier empresa, lo primero que hay que hacer es adecuar la capacidad de producción a la demanda de lo que se produce, que es un negocio ruinoso mantener una “capacidad de producción” de 80.000 camas si la demanda no absorbe más de 50.000, por no insistir en lo que pasa con los precios de las camas cuando hay 30.000 desocupadas.

    Puede que no haya entendido nada, pero sigo sin ver ni un atisbo de que semejante planteamiento se haya siquiera discutido. En cualquier caso, me parece increíble que se presente el Avance de un nuevo PIOL y ni se mencione la postura del equipo redactor o del Cabildo sobre una cuestión que ha mediatizado el debate político y social durante más de dos décadas: el desmesurado crecimiento turístico. Podría ser también, Pedro, que Ezquiaga y el Cabildo no se hayan expresado muy bien sobre esta cuestión, si es que se han expresado.

    Y claro que desconozco el documento, pero le aseguro que lo leeré en cuanto el Cabildo nos comunique en dónde lo ha puesto a disposición de los ciudadanos.

    Un saludo.

  3. 21:54 | 3 junio 2010 | Permalink

    Antes de su aprobación definitiva, bien por si mismo, bien por la incorporación en él del Plan Territorial Especial de Ordenación – que si habrá de contemplar los techos alojativas de manera pormenorizada – el PIOT deberá fijar el numero de camas máximas en cada planeamiento. Si no se abordado aún es simplemente porque no urge, las directrices establecieron un crecimiento cero para Lanzarote, y la Ley de Medidas Urgentes sólo permiten crecimiento en determinadas condiciones de rehabilitación ( como pretende La Santa Sport y yo comparto )o esponjamiento de núcleos saturados ( a groso modo ). Yo diría que el espíritu del avance apunta precisamente en esa línea, y si ni Ezquiaga ni nadie pone énfasis en la necesariedad de crecimiento cero ( salvo en las referidad y determinadas condiciones , es porque se da por superado ese debate. Distinto es lo que usted propone en el sentido de decrecer y eliminar oferta ya existente sin más. Eso simplemente diría que no entra dentro de lo posible, ni se lo escuchado jamás a nadie como propuesta viable por muy deseable que fuera, pero el terreno de lo deseable y de lo que habría que hacer con el efectivo exceso de oferta distorsionante es otro debate.

    En relación con el acceso al avance, de momento se ha distrubido a todos los Ayuntamientos, grupos políticos, y representantes de patronales etc que lo han solicitado. Según me informan, el próximo miercoles será publicado en el Boletín, Diarios Provinciales, la página Web del Cabildo para acceso libre a él, y se expondrá con planimetría incluída en la sala de comisiones 4 del Cabildo de Lanzarote, además se ampliarán los plazos reglamentarios de exposición pública y no se descarta poner un servicio de entrega de copias en CD ( previo pago ) a cuantos ciudadanos lo soliciten

    Un Saludo.

  4. 10:45 | 4 junio 2010 | Permalink

    Insisto en que me parece criticable que se inicie el debate sobre el PIOL sin decirle a la ciudadanía qué proponen redactor y Cabildo sobre el crecimiento turístico, así que me parece poco presentable decir que no se hace porque “se da por superado ese debate”.

    Es cierto que el decrecimiento de las camas que yo propongo resulta de más difícil aplicación, pero no soy tan iluso como para pensar que se puede lograr de golpe y en cantidad. No, sé que solamente puede hacerse muy poco a poco y en un largo período de tiempo. Pero eso es así en cuanto a los alojamientos construidos, pero no en cuanto a los que quedan por construir, que quedan bastantes miles de camas todavía que se pueden desclasificar como se desclasificaron muchas otras. Crecimiento cero ahora querría decir aceptar las 110.000 camas que autorizaba el viejo PIOT, y es por eso que el crecimiento cero o el ni una cama más me parecen demasiadas camas para Lanzarote (y me parece natural hacer ciertos ajustes como el de La Santa, aunque bien se podría obligar en el futuro a los promotores a cambiar esas nuevas camas por otras obsoletas). Y creo que es el momento en que deben plantearse estos debates y, para empezar, deberíamos conocer la posición de quienes nos proponen el nuevo PIOL, el equipo redactor y el Cabildo.

    Un saludo