Catástrofe nacional

Jorge Marsá

Han pasado casi cuatro semanas desde que, primero, se incendió y, después, se hundió en el Caribe la plataforma petrolífera Deepwater Horizon de la compañía British Petroleum (BP), y el Gobierno de EE UU ha calificado la marea negra como una “catástrofe nacional”, porque puede terminar siendo el más grave accidente ambiental de su historia. Todavía desconocemos el alcance de los vertidos, pero los científicos se mueven en una horquilla de estimaciones realmente preocupante: desde el oceanógrafo Ian R. MacDonald, que declaró al New York Times que “el vertido podría ser fácilmente cinco veces más grande de lo estimado inicialmente”, hasta el profesor de Ingeniería mecánica Steven Wereley, que ha afirmado en una emisora estadounidense que “están derramándose en el mar 14 veces más petróleo del oficialmente estimado”. Y como es natural, si se vive en Lanzarote, hay un par de cosas en este asunto que me llaman la atención.

La primera, desde luego, es que el accidente es de los que nos decían no hace mucho en Canarias que no pueden ocurrir. En los mismos términos que nos lo contaba Repsol aquí: “BP envió al Gobierno de EE UU en 2009 un análisis de impacto ambiental en el que afirmaba que un accidente que pudiera dañar el litoral, las costas y la fauna de los estados del golfo de México era ‘muy poco probable o imposible’”. Además, los responsables de las plataformas de esta zona aseguran contar con la experiencia y los medios técnicos más avanzados del mundo” (Econoticias). Parece un momento perfecto para que José Manuel Soria y todos aquellos que nos decían que no había peligro en extraer petróleo en las costas de Lanzarote y Fuerteventura nos recordaran la conveniencia de hacerlo.

En aquel debate se sacó a colación otra plataforma petrolífera, la mayor del mundo, la P-36 de la compañía estatal brasileña Petrobras que se hundió hace nueve años. Ya se señaló entonces que el peligro de accidentes aumenta con la profundidad a la que hay que extraer el petróleo, y si en el caso de la Deepwater Horizon el lecho marino se encontraba a 1.500 metros, en Lanzarote nos hablaban de profundidades mayores, es decir, de peligros mayores. Pero insistían en que apenas había riesgo, en que el accidente era “muy poco probable o imposible”. No les servía el ejemplo brasileño. ¿Les hubiera valido el del país más rico y mas avanzado tecnológicamente del mundo?

La otra cosa que me llama atención es que la oposición estadounidense no haya aprovechado la “catástrofe nacional” para montarle la de San Quintín al presidente Obama y a su partido. Quizá falte práctica en EE UU, pero cuatro semanas son más que suficientes para haber sacado conclusiones de cómo la izquierda española sacó petróleo del hundimiento del Prestige en noviembre de 2002, de cómo se puede montar una campaña contra el adversario político tan productiva como fue aquella del Nunca mais, que consiguió endosarle la culpa del accidente a Fraga y Aznar.

En fin, que viendo lo ocurrido a partir del accidente de la Deepwater Horizon, quizá debiéramos pensar que no están tan adelantados ni tecnológica ni políticamente en EE UU: se les hunden las plataformas cual si fueran brasileños y son incapaces de tirar de la foto de un pato para montarse un Never Again que le hiciera la vida imposible a su Presidente.

Publicado el 17 de mayo de 2010 a las 8:00 am en 'Medio ambiente'.

1 Comentario

  1. 20:46 | 18 mayo 2010 | Permalink

    Desde luego… Pobre Aznar y pobre Fraga. ¡Qué desaprensiva la oposición que tuvieron! Sinceramente, me ha decepcionado el artículo. Viendo quien lo firma, esperaba más. Esperaba más profundidad argumental, al menos.
    Sobre todo, cuando nombra a Lanzarote, supuse que sacaría a colación el riesgo latente que nos amenaza de posibles plataformas petrolíferas en la costa occidental de Marruecos. Ahí hay un gran paralelismo. Aunque con la diferencia de que EE.UU. es un país desarrollado que no puede hacer frente a desastres naturales, y nuestro vecino de enfrente es un estado tercermundista con un mandatario que sólo mira su bolsillo -el suyo, no el de su pueblo- y seguramente le importará un c…jo el medioambiente etcétera.
    Aquí no hubo patitos petroleados. Hubo miles de voluntarios de toda España que acudió solidariamente a ayudar a los gallegos a limpiar el litoral. Sin embargo, las pobres víctimas políticas del ¡Nunca mais! sacan a la palestra las sempiternas y supuestas conversaciones gobierno-ETA cada vez que no tienen con qué atacar la línea de flote del Gobierno. Y no me duele porque sea un Ejecutivo socialista, no… Me duele porque es el Gobierno de todos. Al mismo que no le quitan el pie del cuello por puro interés electoral j…diendo al grueso de la población. Por favor, Sr. Marsá… No sea Ud. tan ingenuo, hombre…