Miguel Gallardo
Como dice la vieja expresión, a la fuerza ahorcan: “Espino pide aclarar al juez su gestión en los Centros” (Canarias7). Carlos Espino quiere aclararle al juez lo que cuando gobernaba se negó a aclarar a la oposición y a la ciudadanía: su gestión en los Centros. Porque esa gestión se distinguió mucho más por el oscurantismo que por la transparencia: se negaron reiteradamente las cuentas y la información a la oposición y a los ciudadanos, e incluso se llegó al extremo de firmar clausulas de privacidad en contratos públicos. Por descontado, Espino tiene todo el derecho a plantear ahora su batalla jurídica, su defensa, porque la política la perdió mientras gobernaba.
Cláusulas de privacidad que nada tienen que ver con la la tarea objeto de contratación. ¿Alguien ha preguntado por los trabajos que se han pagado, sobre si existen, y en caso afirmativo a quién corresponde su custodia? Los juicios paralelos y los veredictos apresurados ya se han emitido, entre otros, el suyo. ¿Prejuzgar es el término?