Dos caras de una ciudad

El Fisgón

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Las ciudades siempre tiene dos caras que mostrar, y normalmente dos imágenes tan radicalmente opuestas se encuentran distantes. En este caso, malviven en la misma ciudad, en la calle Real, y son colindantes. Puede suceder que la primera arteria comercial de Arrecife sea invisible a los ojos de quienes han de velar por los intereses ciudadanos, y que el resto de la ciudad sea aún menos visible para sus ojos. El problema es que el espectáculo dura desde el año 2007 y las reiteradas denuncias cursadas desde ese momento ante el Ayuntamiento tienen como destino alguna papelera. Las actitudes de los propietarios también se manifiestan aquí. La conservación y el ejercicio del deber de mantenimiento frente a la destrucción. El ayuntamiento, árbitro interesado, mira a otro lado, esperando quizás que acabe de consumarse la destrucción forzada del patrimonio para dar respuesta a los negocios inmobiliarios. Esta imagen es la que nos señala la estrategia utilizada y compartida entre la administración y algunos propietarios durante años para El Charco, para los bienes catalogados y para todos aquellos en tránsito de convertirse en recuerdo para el archivo de la memoria. “En la ruina tengo mi cama”, respondió un extranjero en el momento en que se tomaba la instantánea, pero esa es otra historia que contar.

Publicado el 9 de marzo de 2010 a las 7:00 am en 'Imágenes'.

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