P. López
Cada cuatro años, puntual como siempre, por el mes de junio se repite la historia. Cada uno de los Plenos de los cientos de Municipios de España establece el sueldo de sus ediles liberados. Si además, moción de censura mediante, se cambia el gobierno en cuestión, surgirá la tentación de retocarlos nuevamente, con la excusa de ajustarlos a la realidad, subirles el IPC o equipararlos a los de cualesquiera otro Municipio de dimensiones similares al agraviado.
Esta semana hemos tenido el último ejemplo del serial “los sueldos de los políticos” en el Ayuntamiento de Arrecife (“El grupo de gobierno de Arrecife se sube el sueldo”, La Voz de Lanzarote 23-02-2010 ), antes fue la subida salarial de Teguise o el descenso anunciado del actual grupo de Gobierno del Cabildo Insular. Y con ello, la crítica implacable de quienes lo ven desde la otra orilla.
Tener la oposición igualmente liberados que se benefician de la medida no es obstáculo, la critican, pero jamás renuncian a la subida propuesta y aprobada. Si es un descenso salarial, extraño caso, pues a denunciar que el descenso es relativo pues aumentan los liberados, asesores y demás familia. La historia de siempre.
Todo ello, lógicamente con la parroquia de los nervios y altas dosis de demagogia en las ondas: “no les basta con lo que roban”, “manada de gandules”, “que ganen lo mismo que en su empresa”… puede escucharse, como si todos lo fueran o como si gandules, pícaros e indeseables no hubieran en todos los sectores.
Harto estoy del tema en cuestión, he de reconocerlo, sobre todo, de que no se le ponga coto. Los ediles gobernantes deben ganar un sueldo razonable y proporcional con las responsabilidades asumidas, la exposición a la crítica pública y la dedicación al cargo, incluso la oposición debe contar con número suficiente de liberados, pues no creo que la labor de fiscalización en un Ayuntamiento medio deba hacerse en los ratos libres.
Acabemos con la matraquilla de los sueldos, inclúyase en la normativa reguladora de los Entes Locales una disposición normativa en la que se fije, en función del tamaño del Municipio o de su presupuesto unos baremos para fijar los salarios de nuestros cargos públicos municipales y zanjemos el tema.
Se admiten otras propuestas, miren que en Junio de 2.011 amenazan con repetir el serial.
“inclúyase en la normativa reguladora de los Entes Locales una disposición normativa en la que se fije, en función del tamaño del Municipio o de su presupuesto unos baremos para fijar los salarios de nuestros cargos públicos municipales y zanjemos el tema.”
Ya, pero son los propios interesados los que hacen o no la normativa reguladora, y eso no les interesa. ¿Algún político honrado ha propuesto algo semejante? Me gustaría saber de alguno.