María Pallarés
Se entiende que los trabajadores presionen para negociar con lo que saben que más le duele a la empresa: “Los trabajadores de TV3, en huelga por el convenio, utilizan el castellano como arma de presión sindical” (Factual). La “consecuencia más insólita ha sido la emisión momentánea en español de un documental”. Pues eso, donde más le duele a la empresa: “en español”. Insólito en TV3. Y la empresa es el gobierno de una comunidad en la que la lengua que les duele es también oficial, aunque les pese, que les pesa.