Nacionalistas y populares huérfanos

Clara Beltrán

CC no ha hecho bien las cosas en Lanzarote. Su presidente insular, Jesús Machín, ha tenido varias oportunidades para que compañeros de partido no se bajaran del carro y evitar así que su formación quedara con mucha supuesta unidad del nacionalismo a sus espaldas de cara a las próximas elecciones, pero con poco pragmatismo institucional. En Teguise, por ejemplo, se pilló los dedos dejando todo el peso de una Corporación local sustentada sobre cinco concejales nacionalistas que tras la espantada del PSC están sufriendo los desajustes de un gobierno en minoría y el exceso de trabajo.

Por su parte, Paulino Rivero tampoco ha consumado la idea de que los nacionalistas deben arroparse entre sí, porque tenía en la elaboración de los presupuestos la oportunidad de que su partido no siguiera desmoronándose en la isla, inyectando con posibilidades económicas la ejecución de proyectos vendibles en el 2011.

Sin embargo, contra el desprecio que muestran anualmente CC y PP con la isla de Lanzarote, no parece haber vacuna, ni siquiera influjo nacionalista. Tampoco la hay para el sentimiento gregario, sumiso e ilógico de los miembros del PP en Lanzarote que con telarañas en los ojos no supieron ver que las cuentas regionales para el 2010 eran nefastas. Ahora que gobiernan, posiblemente descubran que estas cuentas son una losa muy pesada de cara a su despegue electoral, porque los problemas económicos del Cabildo les devuelven con realismo sumatorio a la austeridad inversora.

Dentro de la propaganda que acompaña a ambos partidos con presencia en el Ejecutivo regional tuvimos que aguantar que los mismos que se encargaron del “tijeretazo” presupuestario de Lanzarote, prometieran arreglarlo y que además lanzaran un discurso para hacer “amigos”: los gobernantes lanzaroteños no tienen ambición, ni objetivos claros, ni miras altas. ¿Y ahora que ellos gobiernan? ¿Con qué dinero se plantean objetivos? Los nacionalistas huérfanos y los populares gregarios tienen que estar atragantándose con su propia medicina.

Por si fuera poco el ridículo colectivo de unas cuentas raquíticas y mezquinas, Lanzarote tuvo que soportar unos presupuestos regionales bipolares. Para unos fueron el símbolo del rigor y para otros unas migajas. Pero si ahora interrogáramos a los que en su momento, miraron hacia otro lado evitando pillarse los dedos con sus criticas, posiblemente encontremos más opositores que partidarios. Sencillamente, porque una tortilla de la que se tienen que alimentar tantas siglas, especialmente de cara a las próximas elecciones, hace falta hacerla con muchos más huevos.

4 Comentarios

  1. 10:05 | 4 Febrero 2010 | Permalink

    El ridiculo que hace la clase politica de esta isla es legitimo. Ellos tambien pueden hacer el gilipollas. ¿Por que les ofende que los incapaces (que no quiero decir incapacitados) tengan un buen puesto de trabajo?

  2. 13:52 | 4 Febrero 2010 | Permalink

    Exijamos, a los diferentes gobiernos de las instituciones de la isla que se centren en la buena gestión de los presupuestos aprobados y a partir del año que viene si son capaces de revertir los resultados en sus balances, se dediquen a formular o retomar proyectos para relanzar la isla.”Importantísimo la viabilidad económica

  3. 14:59 | 4 Febrero 2010 | Permalink

    Y un pacto de estabilidad institucional”

  4. 19:00 | 8 Febrero 2010 | Permalink

    El problema de CC y PP es que son tan gregarios, tan corderitos y tan poca cosa con respecto a Tenerife y Soria que cuando gobiernan ellos en la isla es cuando menos dinero dan del gobierno de Canarias. Demostrado….,no tienen alma para enfrentarse a nada ni a sus mandamases ni por supuesto a los cuatro especualadores locales….. son unos …… todos esos sinónimos que se imaginan y más…….

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