Rafael Cano
Reconozco que no sé si es o no conveniente para la ciudad que El Charco se declare BIC, pero lo que sí creo saber es que no puede hacerse contra la voluntad de “todos los grupos políticos del Consistorio”. Por eso era de esperar la reacción municipal a lo que se ha leído como un intento de Manuela Armas y el departamento de Patrimonio de marcar o supervisar el urbanismo de la ciudad desde el Cabildo: “El Ayuntamiento de Arrecife exige que el Charco de San Ginés no sea protegido como bien de interés cultural” (Diario de Lanzarote).