‘Economía del cambio climático’

Jaime Terceiro Lomba

[Pedro Tedde de Lorca. El Cultural, 17 de abril de 2009]

161209-economia-del-cambio-climaticoEl cambio climático, observado en los últimos decenios con episodios alarmantes, y cuyos efectos acumulativos en futuras épocas pueden ser aún peores, está ocasionado por la emisión de gases a la atmósfera, sobre todo el dióxido de carbono, directamente relacionada con el crecimiento demográfico y económico, aunque no exclusiva ni principalmente por la industria; la agricultura o el uso de la electricidad tienen tanta responsabilidad como aquella. El análisis de las consecuencias a largo plazo del cambio climático requiere del esfuerzo de muchos científicos, desde físicos a paleontólogos, oceanógrafos, matemáticos, biólogos, y también economistas. Naturalmente, el objeto que persiguen estos últimos es evaluar los futuros daños posibles, así como los costes y beneficios de las políticas que puedan adoptarse para prevenir efectos indeseados. Este libro de Jaime Terceiro (1946) responde a dicha preocupación.

Confiesa el autor su anterior escepticismo respecto al calentamiento global, teniendo en cuenta las alternativas existentes a la prevención de su coste, como el crecimiento económico de gran parte de la Humanidad y el combate contra las enfermedades hoy más mortíferas, y también la posibilidad de que el mencionado cambio climático no sea sino la aparición de uno de los ciclos seculares de glaciación e interglaciación. La secuencia temporal de mediciones climáticas, relativamente corta, así como las frecuentes desviaciones de la media que presentan, permiten, por demás, sustanciar dicha desconfianza. Por otra parte, desde la época de Ricardo y Malthus, es decir, desde finales del siglo XVIII, los economistas han asistido a una muy grande diversidad de predicciones catastróficas, que no llegaron, al menos hasta el presente, a cumplirse.

Sin embargo, el autor reconoce que su actitud sobre estos problemas ha cambiado, tras la lectura del informe Stern (2007), avalado por el gobierno británico, y también de sus críticos más solventes, como los también economistas Nordhaus y Weitzman, de manera que la opinión de aquel ha predominado sobre estos, y ha influido decisivamente en su actual posición, favorable a la adopción inmediata de políticas tendentes a combatir las causas del calentamiento climático. En este punto, es preciso hacer dos aclaraciones. La primera, que la casi totalidad de los economistas –y también de los gobiernos occidentales y organismos internacionales como el Banco Mundial– avalan hoy la política de reducción de dióxido de carbono. La segunda se refiere a la considerable polémica suscitada por el citado informe Stern. Son muchos los economistas de gran prestigio que se han pronunciado a favor y en contra del informe. Nordhaus, por ejemplo, critica la baja tasa de descuento que Stern aplica a su modelo de prevención de daños futuro, o lo que es igual, su hipótesis de que debe afrontarse dicho problema –el problema del bienestar de nuestros descendientes– como si los actuales habitantes del planeta se sintieran casi tan implicados por el calentamiento global como ellos, a la hora de destinar recursos para su reducción. Pero, si se tiene en cuenta que los efectos más desoladores del cambio climático ocurrirán a partir de varias generaciones, la tasa de descuento ha de tender, según Nordhaus, a valores mayores. Además, apunta a la pérdida de eficiencia económica –actual y futura– que puede comportar la asunción de costes demasiado elevados de prevención del cambio climático. Por su parte, Martin Weitzman, con indudable mordacidad, tacha de paternalista la actitud de Stern y afirma que yerra en los planteamientos de la cuestión pero acierta en su conclusión de que debe afrontarse cuanto antes…

Uno de los mayores aciertos de este breve pero muy interesante libro de Terceiro es el planteamiento económico del calentamiento global, en términos de deseconomías externas –los costes derivados de una actividad económica y que soportan quienes no son sus beneficiarios, lo contrario que las economías externas–, conceptos que creó A. Marshall hace más de un siglo, y que han constituido el tema de investigación de diferentes economistas actuales, como R. Coase, quien propone que dichos costes o deseconomías, una vez identificadas, se internalicen, por ejemplo, mediante el pago de un impuesto sobre los causantes de tales daños. Terceiro asume la posición de Coase. En el caso del calentamiento global serán los países industrializados los que habrían de contribuir directamente a la corrección de estas deseconomías, especialmente en la financiación de tecnologías que permitan sustituir los agentes más directamente responsables del cambio climático.

Jaime Terceiro Lomba
Economía del cambio climático
Taurus. Madrid. 2009. 140 páginas. 12 euros.

Publicado el 16 de diciembre de 2009 a las 6:00 am en 'Libros'.

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