Mucho amor

Miguel Gallardo

El filósofo Emilio Lledó nos obsequia con una bonita frase sobre los maestros que se repite con frecuencia: “el amor a lo que se enseña y el amor a los que se enseña” (El País). Seguro que serán grandes profesores los que amen tanto. El problema es que maestros tan excepcionales no serán la mayoría. ¿Con el resto qué hacemos? ¿Podrán hacer bien su trabajo los profesores corrientes? Porque mira que hay profesiones a las que eso es lo que se les exige, que hagan bien su trabajo, aunque no lo amen. Parece que en el caso de los enseñantes, hay quien piensa que solamente los excepcionales pueden hacer bien el trabajo.

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