Hechos son amores y no buenas razones

Natalia Jiménez Marsá

El inicio del nuevo curso es un buen momento para hacer balance. En este caso, sobre lo que han hecho nuestras instituciones para combatir el calentamiento global y lograr que nuestra sociedad sea más sostenible. Utilizar este refrán popular para dar título a este artículo viene al caso porque sobran las palabras: se han hecho una enorme cantidad de informes sobre el tema, pero faltan los hechos.

Empecemos por el famoso concurso eólico que se convocó en mayo de 2007. El Gobierno canario ha tardado más de dos años en cerrar esta convocatoria, lo que supone un retraso de más de una década en la implantación de esta energía si nos comparamos con las otras autonomías, pero después de los escándalos por corrupción del anterior concurso, el proceso administrativo se ha movido con pies de plomo.

La conclusión que saco es que por mucho que oigamos bonitas palabras sobre el apoyo a las energías limpias, si exceptuamos el Hierro y la Mancomunidad del Sureste de Gran Canaria, nuestros gobernantes o administradores son una rémora para ellas. Si por algo se caracteriza este concurso es por frenar la iniciativa privada. En Lanzarote se han concedido 37 megavatios de potencia y las empresas habían solicitado 664, dieci,siete veces más de lo que se repartía. En Gran Canaria, las peticiones fueron 16 veces las concedidas y en La Palma, 12 (Canarias7 1/8/09). No digo que todos cumplieran los requisitos mínimos, pero por qué poner un tope tan bajo. Ahora las empresas adjudicatarias tienen un plazo máximo de tres años para que Canarias, la región más ventosa de España, empiece a producir energía eólica. Lo mismo se pueden decir de los obstáculos que encuentra la energía solar, que comenté en un artículo anterior.

Volviendo al título del artículo, en los once años transcurridos desde que en 1998 se realizara el documento, “Lanzarote en la Biosfera. Una estrategia hacia el desarrollo sostenible de la isla”, entre libros, informes, avances, planes, jornadas, etc., en la sección de Medioambiente y Territorio de la pagina del Centro de Datos del Cabildo de Lanzarote, he contado más de 18 documentos. Información no nos falta, pero eso no ha servido para que nuestras instituciones actúen. Si nos fijamos en el proyecto estrella, la llamada Moratoria, al ver la cantidad de camas que se han quedado sin ocupar este verano, podemos dudar de su efectividad, y si pensamos en el dinero de los contribuyentes gastado en estos documentos, podemos decir que en su mayoría es dinero perdido.

No tengo todos los datos de cuánto han costado, pero, por los que conozco, no me parece descabellado que la media de esos informes pueda ser de 30.000 euros. Y yo me pregunto, por poner un ejemplo, ¿cuantas placas solares fotovoltaicas podrían haberse instalado con ese dinero? Cada informe supondrían, con el kilovatio fotovoltaico a 4.800 euros, 6,25 KW. Los 540.000 euros de los 18 informes supondrían 112,5 KW, suficiente para abastecer el edificio del Cabildo, Centros Turísticos y además ganar dinero.

Los hechos son que nuestras instituciones ponen obstáculos a la iniciativa privada y que la iniciativa publica es inexistente, ni el Gobierno de Canarias, ni los ayuntamientos, ni el Cabildo han puesto ni una sola placa en Lanzarote. El Ayuntamiento de Arrecife tiene aparcado desde hace años un proyecto para poner placas en los techos de los colegios, y Gobierno y Cabildo ni siquiera tienen proyectos. La excusa para no actuar siempre es la falta de fondos. No creo que el dinero disponible se haya utilizado siempre en cosas más necesarias que sustituir nuestra producción de energía eléctrica contaminante por energía limpia, pero aunque así fuera, incluso sin dinero, se pueden hacer cosas.

Sirve de ejemplo el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid, que ha conseguido un convenio con la entidad financiera Bancaja para que cualquier vecino que quieran poner placas solares en su tejado lo haga sin poner un euro. Otro ejemplo nos lo proporciona el Ayuntamiento de Telde, que va a recibir 10 millones de euros de la empresa que usa las cubiertas de sus colegios y otras dependencias municipales para instalar y explotar placas de energía fotovoltaica (Canarias7 11/8/09). Por eso cuando oigo los discursos, en los que se insiste una y otra vez, afirmando que la sostenibilidad de la Isla es el tema prioritario pienso: Hechos son amores…

Publicado el 25 de septiembre de 2009 a las 8:00 am en 'Medio ambiente'.

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