¿Recuerdas cuando chinijo? Si te pones a pensar, es como si hubiera sido ayer. Eres el mismo, básicamente, aunque ya no lo seas. Algo se quedó por el camino… o algo ganaste, no sabes bien, seguramente ambas cosas. Pero entre lo que aprendiste y lo que olvidaste subyace una sensación de pérdida, como si te hubieran arrancado algo importante. Te quitaron la teta, te cambiaron de cuento, y aunque sepas que eso forma parte de tu desarrollo como persona, a veces añoras aquella sensación de seguridad y sosiego, aquella certidumbre de que todo era exactamente como tenía que ser. No sabías a dónde ibas, pero intuías una dirección, esa dirección que ahora piensas haber perdido para siempre. No desesperes, todavía hay tiempo. Mientras estés vivo, siempre hay tiempo.
Si piensas que no puedes, que ya nada ni nadie te va a cambiar, que eres como eres y punto, que no hay ningún sitio a donde ir, que echaste el ancla, o te la echaron hace siglos, que las fantasías infantiles eran sólo eso, que ahora has madurado y te has dado cuenta de que el mundo es un asco, un lugar inmundo en el que sólo haciendo daño se gana, aun así confía. Tanto da si no crees en nada ni nadie, ni siquiera en ti mismo. Porque igual que ahora no eres el que eras, basta un segundo para llegar a ser otro. En definitiva, un segundo yendo en la dirección correcta es suficiente para llegar a tiempo.
Si te arrancan al niño, que llevamos por dentro,
Si te quitan la teta y te cambian de cuento
No te tragues la pena, porque no estamos muertos
Llegaremos a tiempo, llegaremos a tiempo.Si te anclaran las alas, en el muelle del viento
Yo te espero un segundo en la orilla del tiempo
Llegarás cuando vayas más allá del intento
Llegaremos a tiempo, llegaremos a tiempo
La realidad te encorseta. El miedo al ridículo. La necesidad de aferrarte a algo cierto y científico. El exceso de raciocinio es como una camisa de fuerza que pretende sanar tu locura a base de brutal represión. Pero la locura no está en lo que eres, sino en lo que pretendes ser luchando contra tu naturaleza. No permitas que te convenzan y te aten al suelo. Tus alas están hechas para volar, no son una enfermedad que debas curar. Extiéndelas y emprende el viaje ahora, sin esperar la señal convenida o el momento propicio, porque el momento propicio es el ya que escojas.
Me preocupa que se rompa la esperanza. Pues esperanza es todo lo que tenemos. El día que creamos en la inevitabilidad de nuestro desgraciado destino caeremos en él sin remedio. El día que confiemos en la grandeza de lo que está por llegar, allí estaremos. Somos lo que creemos, somos lo que esperamos, somos en lo que confiamos, de ahí que el miedo sea nuestro mayor enemigo. Defendiéndonos de nosotros mismos organizamos ejércitos para autodestruirnos y construimos bombas para aniquilarnos…, y eso lo hace el miedo. El miedo a nosotros mismos. No somos corruptos, no somos inútiles, no somos ladrones, no somos asesinos, no somos ineficaces, no somos brutales, no somos fríos y perversos. No lo somos, y si un día lo parecimos fue por mera confusión pasajera. –¿Qué son 10.000 años en el transcurso de una eternidad?– Un mal sueño de cena pesada. Cuando el miedo llegue otra vez, que te encuentre en pie y dispuesto a la resistencia.
Si te abrazan las paredes desabrocha el corazón
No permitas que te anuden la respiración
No te quedes aguardando a que pinte la ocasión
Que la vida son dos trazos y un borrón.Tengo miedo que se rompa la esperanza
Que la libertad se quede sin alas
Tengo miedo que haya un día sin mañana
Tengo miedo de que el miedo, te eche un pulso y pueda más
No te rindas no te sientes a esperar.
La rosa de los vientos que finges no tener sigue latiendo dentro de ti. Te señala el camino cada instante, como siempre hizo. No necesitas mapas, ni guías. Cuando quieras podrás retomar el camino, poco a poco, sin prisas. En aquella ingenuidad infantil de la que apenas recuerdas nada había un código importante. Un código que aun sigues siendo capaz de descifrar. No se trata de volver a ser niños, sino de ser adultos con mirada infantil. Reactivar aquella imaginación desenfrenada, aquella espontaneidad libre de culpa, aquella naturalidad a la hora de hacer amigos, aquella capacidad para olvidar instantáneamente las afrentas. Los corsés y los protocolos nos han imbuido de obscena seriedad, mutilando la parte más importante de nuestro ser, aquella que nos ayudaría a ser cómplices en lugar de competidores. Pero en cualquier momento podemos recuperar lo que nunca perdimos, porque forma parte de lo que somos, por más que lo neguemos, ocultemos o disfracemos. Al fin y al cabo, nada vale la pena tanto como para no intentar ser amigos. La vida son dos trazos y un borrón.
Si robaran el mapa del país de los sueños
Siempre queda el camino que te late por dentro
Si te caes te levantas, si te arrimas te espero
Llegaremos a tiempo, llegaremos a tiempo.Mejor lento que parado, desabrocha el corazón
No permitas que te anuden la imaginación
No te quedes aguardando a que pinte la ocasión
Que la vida son dos trazos y un borrón.
Sí, pienso que llegaremos a tiempo. Pienso que iremos, y en ese mismo instante llegaremos… a tiempo.
Yo creo que el tiempo de algunos se ha agotado. En este sentido, Sr. Marcet, usted ha manifestado de forma abierta su confianza y admiracion por Carlos Espino, pues bien, que le parecen las declaraciones de Espino cuando manifiesto que no conocía que el Dimas manejaba el PIL ha su gusto, cuando todo el mundo sabe que Espino y Dimas hablaban y se reunian todas las semanas? No cree que el tiempo de Espino en las instituciones se ha acabado, porque si no nuestra esperanza morirá.
Inevitablemente me viene a la mente la primera parte de un poema, con el que tropiezo mucho últimamente, del maravilloso Benedetti
NO TE SALVES
No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo
Magnífico poema, mostrémoslo entero
pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo