Cómplices

Jorge Marsá

Viene a decir Pedro San Ginés en su último comentario en este blog que no se puede excluir al PIL de la solución a la crisis institucional por tres motivos: el primero, porque habría que esperar a que los tribunales concluyeran que es una organización corrupta; el segundo, porque el PIL tiene muchos votos; y el tercero, porque ciudadanos válidos “para contribuir a sacar adelante a la isla hay en todas las formaciones”. Parece que San Ginés y CC comparten el criterio de que, mientras no se demuestre lo contrario en un tribunal, muchos dirigentes y militantes del PIL son “inocentes”. Yo no estoy de acuerdo.

Como es habitual en este país, se confunden los ámbitos judicial y político. No hay democracia avanzada en la que algún partido político se plantee la posibilidad de pactar nada con un partido al que la Guardia Civil denuncia por ser “una organización que practica sistemática y organizadamente la corrupción”. Y por supuesto que nadie esperaría a que se resolviera la cuestión judicialmente, ni alegaría presunción de inocencia, como se hace aquí. En una democracia avanzada, los partidos saben distinguir entre la esfera política y la judicial. Por lo tanto, saben que la presunción de inocencia es cuestión de la última, y que en la política no se puede esperar años hasta que se resuelva el conflicto en la Justicia. En Suiza o Suecia, por ejemplo, resultaría inimaginable que un partido político se plantease la posibilidad de un acuerdo con el PIL.

No entraré en la cuestión de los votos del PIL. Más votos obtuvo el partido de Hitler, y no creo que Pedro San Ginés…

Abordemos ahora la cuestión de la “inocencia” de dirigentes y militantes del PIL. Imaginemos por un momento que Pedro San Ginés es lo que por fortuna no es: miembro del PIL. En ese caso, podríamos haberle preguntado durante años: “¿Cuántas veces tendrá que decir la Justicia que el máximo y prácticamente único líder del partido es un delincuente para que usted termine de creerlo? ¿Cuántas condenas judiciales más harán falta para que usted deje de creer que todo es una persecución política y que su líder es inocente?”. Espero que convendrá Pedro San Ginés en que deberían ser suficientes las sentencias dictadas por los tribunales para poner en cuestión la “inocencia” de quienes insisten en que el delincuente es inocente.

Creo que ya es hora de tratar a los militantes y dirigentes del PIL como adultos, es decir, como personas responsables de sus actos. Y sus actos vuelven a ser otra vez los mismos: no ha habido militante o dirigente del PIL que haya exigido públicamente ni explicaciones ni responsabilidades por lo sucedido en su partido, y no ha habido militante o dirigente del PIL que se haya salido del guión habitual de que lo ocurrido es producto de una conspiración política (lo que digan en su casa es cosa suya, lo que cuenta es lo que dicen o dejan de decir en el espacio público).

Cuesta imaginar que hubiera muchos “inocentes” en el PIL en los últimos tiempos, muchos que no supieran cómo funcionaba el partido de Dimas Martín. Porque el partido era suyo, y todos lo sabían. Es decir, el partido era de quien la Justicia ha sentenciado como delincuente en repetidas ocasiones. ¿Podían alegar ignorancia los dirigentes y militantes del PIL?

En cualquier caso, me parece obvio que la Operación Unión ha resuelto la duda. A partir de este momento, y puesto que ya no cabe alegar ignorancia, puede y debe decirse que quienes permanezcan en el PIL deben ser considerados cómplices políticos de Dimas Martín. Y en un Estado de derecho democrático debería resultar inimaginable que alguien defendiera que en la solución a la crisis de las instituciones deben participar los cómplices políticos de un delincuente. En fin, que, tras la Operación Unión, debería resultar inimaginable que CC, PSOE o PP volvieran a pactar, otra vez, con el partido del político preso los gobiernos de las instituciones de Lanzarote.

Publicado el 12 de junio de 2009 a las 11:00 am en 'Política'.

5 Comentarios

  1. 12:46 | 12 junio 2009 | Permalink

    Una pregunta Marsá. Si a los militantes del PIL los podemos denominar complices políticos de Dimas Martín, cual es el calificativo atribuible a Carlos Espino, Manuel Fajardo Palarea y Mario Alberto Perdomo (¿Cooperadores politicos necesarios?). Sin duda alguna la Isla necesita un cambio politico y para ello es necesario un cambio de personas, y las tres anteriores deben irse, pero ya.

  2. 15:37 | 12 junio 2009 | Permalink

    Una vez resuelto el tema de la estabilidad política (sumamos las mayorías sobre un decálogo de medidas cara a los 2 años de mandato que queda y nos comprometemos a no romper hasta el mismo día en que comience la campaña electoral) habrá que abordar el tema de las responsabilidades orgánicas.
    Puesto que en el PIL esto se antoja del todo imposible, nunca se han responsabilizado, DIMAS es el que dirige y lidera, pase lo que pase, este quien esté, tenga la valía que tenga, y tiene mucha valía alguno cargos del PIL que podrían liderar un cambio radical en la organización (Ramón, Manolo, Fabian); el que debiera dar buena nota desde el punto de vista de la responsabilidad orgánica es el PSOE ¿O NO PASARÁ NADA TAMPOCO?
    Dos años en los que el pacto PSOE-PIL ha arrojado constantes desencuentros, mucha inactividad, un corcurso en INALSA, parálisis urbanística en Arrecife, ausencia de PTE, revisión del PIOT ausente, acuerdos pol´ticos pendientes constantemente de la situación de DIMAS, presupuesto sin aprobar, etc, y la operación UNION,
    Para esto sirvió la estabilidad de estos 2 años ENTRE OTRAS COSAS.
    ¿No debieran haber responsabilidades orgánicas?¿Responsabilidad de quiénes apoyaron, justificaron, aguantaron el susodicho pacto hasta la extenuación?¿Hasta que la Guardia Civil dijo basta?

  3. 16:54 | 12 junio 2009 | Permalink

    Según el autor, “En Suiza o Suecia, por ejemplo, resultaría inimaginable que un partido político se plantease la posibilidad de un acuerdo con el PIL”.
    Y yo digo que en Suiza o Suecia no existiría el PIL.

  4. 13:51 | 14 junio 2009 | Permalink

    El mero hecho de que haya gente que todavía piense en pactar con esta gente es nauseabundo… y demuestra lo mucho que todavía falta para que Lanzarote pueda considerarse un lugar democráticamente maduro:

    Una vez finalizadas las obras, se dirigió al consistorio para cobrar y se encontró con la frase que más se repite en las conversaciones telefónicas grabadas por la UCO: “Tienes que dar el diez por ciento para el partido, ésa es la norma aquí”. Después de intentar por todos los medios el cobro, cedió la comisión y, además de perder una parte del dinero que ya le pertenecía, ahora pesa sobre sus espaldas el cargo de cohecho que le imputa el juez Romero Pamparacuatro.

  5. 11:02 | 18 junio 2009 | Permalink

    [...] caído en manos de la Guardia Civil, y en el que prácticamente todos, por acción u omisión, son cómplices del jefe. El coste político sería demasiado alto, y sólo hubiera sido posible asumirlo si, como [...]