Cabecilla
María Pallarés
No creo que nadie en Lanzarote se sorprenda al leer el titular de la noticia que Canarias7 ha publicado en su sitio web hace unos minutos: “Dimas Martín era el cabecilla de la trama”. Pues claro, siempre lo fue, y lo sigue siendo. Y cita el periodista a “una fuente de la investigación” que declara: “Es difícil hacerse a la idea de la dimensión del poder que tenía el político en Lanzarote incluso durante el cumplimiento de su condena”. En Lanzarote, no es tan difícil. Pero la cuestión es por qué tuvo y tiene ese increíble poder este político preso. ¿Sólo por los votos? No, porque hace mucho tiempo que no obtiene mayorías absolutas. Ese poder se explica también, y de forma muy importante, por la complicidad de quienes le dejaron apropiarse de él, por todos aquellos que le apoyaron o hicieron la vista gorda pese a saber como actuaba Dimas Martín: Enrique Pérez Parrilla, Juan Carlos Becerra, Jesús Machín, María Isabel Déniz, Segundo Rodríguez, Pedro de Armas, Mario Pérez, Manuela Armas… Y ninguno de ellos saldrá hoy a la palestra a entonar el mea culpa.
