Arcadi Espada
[El Mundo, 2 de abril de 2009]
El acuerdo que han alcanzado el Partido Socialista y el Partido Popular rompe con la ley dominante de treinta años de política española. Esta ley (no escrita, pero sí dictada) establecía que, en caso de no darse mayoría absoluta, cualquiera de los dos partidos mayoritarios (bien en el congreso, bien en los parlamentos regionales, bien en las alcaldías) llegaría a acuerdos con los nacionalistas y se los prohibiría entre ellos. Esa lógica, tajantemente mantenida en Cataluña, en Galicia y en muchos otros lugares de España, incluido el País Vasco, y rota, pero poco, en algún pueblecillo, tiene su cuota de responsabilidad en la degradación de la política (y hasta de la moral) española. Baste decir que la actividad manifiesta (y aún más la no manifiesta) de las minorías nacionalistas ha sido apoyar al gobierno de España siempre a cambio del fortalecimiento de las castas nacionalistas y del debilitamiento territorial de ese gobierno al que presuntamente apoyaba.La alianza de los partidos mayoritarios con los nacionalistas se ha dado infinidad de veces en el Congreso de los Diputados. Es probable que alguna vez hayan sacado beneficios los dos partidos; pero los nacionalistas los han obtenido siempre, sin pagar precio alguno. [...]
Publicado el 3 de abril de 2009 en la sección 'Política'.