Adentrarte en el inframundo de la política lanzaroteña es como penetrar en una inmensa habitación a oscuras. De vez en cuando un medio de comunicación, o un agente individual, enciende una pequeña linterna y te alumbra un reducido espacio de la realidad. Un trocito de pared por aquí, un poco de techo por allá…, cada personaje, cada periódico, cada televisión o emisora te muestra un breve atisbo, las más de las veces fugaz, las más de las veces buscando llevar la luz justo al lado contrario de donde están ocurriendo las cosas importantes, las más de las veces dirigiendo el haz hacia personajes o situaciones concretas que les interesa alumbrar por una razón u otra.
En ocasiones, la misma luz con la que te iluminan el pequeño fragmento de realidad es una luz distorsionante, con lo cual no sólo te están mostrando muy poco de lo que hay, sino que te lo muestran de un modo que tiene muy poco que ver con lo que allí hay realmente.
No obstante, si prestas atención durante el tiempo suficiente, si miras con paciencia y te esfuerzas por retener en tu memoria los breves fogonazos de luz, poco a poco podrás ir componiendo dentro de tu cabeza un cuadro general relativamente próximo a lo que de hecho hay y está pasando.
Yo llevo unos años entretenido con dicho ejercicio, elaborando ese mapa mental que me permita ubicar cada elemento con precisión, aunque sea para no tropezarme cuando voy de un lado a otro. Y debo reconocer que estos últimos meses he visto más luces encenderse de las que había visto nunca.
El panfleto titulado “Tribunal Popular” es una más de estas luces. Interesada y distorsionante como pocas, pero luz al fin. Es un escrito perpetrado por quienes fueron iluminados (en el sentido pasivo del término) a su vez previamente. Aquellos que, acostumbrados como nadie a manejarse en la oscuridad, se vieron sorprendidos de pronto por los agresivos destellos que pusieron en el candelero sus hoteles y promociones inmobiliarias ilegales. La mayoría de las tesis expuestas en el pretendidamente anónimo folleto con formato periodístico las hemos podido leer antes en editoriales tanto de Crónicas de Lanzarote como de Lancelot, aunque el texto desprende, todo él, un considerable tufo a “Zurriagazo”, más que a “Visto bueno”. Se narran medias verdades, se establecen vínculos sin mucho sentido, se hilvanan teorías conspiranoicas cogidas con alfileres, se defiende a personajes indefendibles y, en general, es todo ello un fenomenal despliegue de lo que Don Manuel Brito llamaría “cotilleo propio de patio de vecindonas” que, como vemos, podemos encontrar en lugares distintos de Facebook –Al hilo de esto me apetece decir que soy de la opinión de que el formato es lo de menos: uno puede toparse con chorradas o con verdades profundas tanto en un chat como en un libro de tapa dura–. En resumidas cuentas, “Tribunal Popular” no es más que un tabloide destinado a desprestigiar y dañar la imagen pública de determinados personajes que les han sido notoriamente perjudiciales en lo que respecta a sus particulares actividades empresariales.
Aun así, y aunque conforme a lo hasta aquí dicho parezca lo contrario, no considero la parrafada enteramente desechable. Puede haber un 25 por ciento, quizás algo más, de material realmente bueno. Se denuncian algunos hechos que no han sido, y me temo que no serán, explicados convenientemente. Especialmente algunos de los referidos a lo que ellos llaman “Clan Acosta”, y ciertas partidas presupuestarias difícilmente justificables. Hechos que seguramente desconoceríamos si no existiera esta serie de personas claramente despechadas. Y es que a veces en los patios de vecinas también encontramos información útil.
En mi opinión, lo que está pasando nos conviene a todos. Que se iluminen los unos a los otros. Cuanta más luz mejor.
El status quo se ha roto, eso es lo importante. Si lo rompieron unos abogados que vieron aquí un buen negocio para lucrarse. Si se dedicaron a denunciar una serie de hoteles y promociones con absoluta discriminación. Si previamente los Acosta arrebataron a su padre sus medios de comunicación para tener una buena plataforma donde colocar los focos que planeaban encender a lo bestia. Todo eso, para mí, es lo de menos.
Da igual quién empezó la guerra y por qué lo hizo. Ahora conviene que se maten entre ellos, que se denuncien mutuamente sus chanchullos, que salga a la luz lo que cada cual escondía celosamente. Eso nos interesa a todos los ciudadanos, porque después nada será igual.
Nunca se habían observado tan con lupa los unos a los otros. Nunca había estado tan fiscalizada la cosa pública. Nunca los empresarios ni los políticos tuvieron tantas dudas a la hora de cometer una irregularidad. Repito, eso nos interesa. Nos interesa a quienes creemos que erradicar la corrupción por completo de nuestra sociedad debe ser prioritario.
Hasta ahora, durante lustros enteros, los más poderosos de Lanzarote, quienes poseían el poder efectivo, se limitaban a establecer una serie de pactos entre ellos: Tú no tocas lo mío y yo no toco lo tuyo. Los chanchullos florecían a diestro y siniestro, dilapidando el dinero público mientras la mayoría de ciudadanos, verdaderas víctimas de todo aquello, no se enteraban de la misa la mitad.
Sin embargo, las cosas han cambiado. Están cambiando a la velocidad del rayo.
Las luces se están encendiendo, e irónicamente no las están encendiendo fiscales ni ciudadanos justicieros, sino los propios implicados a través de sus respectivos medios. ¿No es para partirse de risa? Vayan cogiendo un buen sitio y disfruten del espectáculo, porque va por nosotros. Por momentos, y a medida que emerjan los distintos tejemanejes, tendrán la frustrante sensación de que Lanzarote entera está podrida. A mí también me ha pasado. Pero si lo analizan fríamente, se darán cuenta de que lo único que está sucediendo es que la corrupción está siendo purgada –digamos que se está “autopurgando”–. Ningún proceso de purga es agradable, ninguno está exento de traumas. La basura tiene que brotar al aire libre antes de eliminarse, y la basura no huele bien, ni es bonita a la vista. Pero después de la purga todo será limpieza, todo será paz, todo estará bien. De momento, que las luces se enciendan.
Fernando,
Que tú disfrutes con la basura ajena no implica que sea bueno que a alguien se le eche mierda gratuitamente. Que empresas que hacen su trabajo con normalidad (como p.e. Chacón o lo que tú denominas haciéndole el juego al del panfleto como clan Acosta) tengan a alguna institución entre sus clientes es de la más absoluta normalidad, aunque le moleste a alguien.
Ahora bien, que se difunda un relato paranoico que difama a diestro y siniestro no es bueno en absoluto; me gustaría ver que opinarías si te lo hicieran a ti. Y si te dignas de tu capacidad de análisis, léelo en profundidad para que veas que no tiene ni pies ni cabeza, que trata de unir a gente que no tiene nada en común y que sólo persigue hacer daño para lograr 2 fines: que unos extorsionadores mediáticos dañen a un competidor y que una mafia urbanística dañe a quien está sacando a la luz su enriquecimiento con licencias ilegales.
Por lo demás, estoy de acuerdo que haya toda la luz del mundo, pero estas prácticas son propias de la Camorra
Mira, ni de coña, por ahí hay gente que dice que yo estoy abducido por el PSOE. Y fíjate, a lo mejor tienen razón. Pero una cosa es estar abducido y otra ser jilipollas, con perdón. Hay cosas que simplemente no tienen por donde cogerse y, al menos yo, no estoy por la labor de mirar para otro lado como si no existieran.
A mí se me menciona, indirectamente, al menos dos ocasiones en el susodicho “Tribunal Popular”. Y las dos veces mienten, o yerran el tiro en ese empeño suyo de disparar a todo lo que se mueve.
Uno. Dicen que la web http://www.legalidadysostenibilidad.com, que yo creé, fue sufragada con dinero del Cabildo. Falso. Mi factura fue de 400 euros, y se pagó íntegramente con lo que los administradores recaudaron a través de las donaciones.
Dos. El Agitador fue un medio con el que colaboré asiduamente. Ellos mencionan que el cierre de la web fue debido a presiones de la Fundación. Falso. Se cerró porque los administradores, una vez que empezó a ser vox populi su identidad, vieron peligrar seriamente su vida privada y sus relaciones personales.
De estos dos hechos no hablo de oídas, así que no me cuesta nada salir al paso y desmentir las falsedades. ¿Pueden hacer lo mismo el resto de salpicados por el ventilador tribunopopulero? Que lo hagan. No quiero escuchar lo malo malísimos que son, ni lo mentirosos, ni lo mafias…. quiero que se desmientan sus afirmaciones. Quiero escuchar su versión. No sus insultos hacia el bando contrario, sino su versión de lo denunciado. Nada más.
¿Es mentira que los hijos de Acosta arrebataron a su padre sus medios de comunicación? ¿Es mentira que lo hicieron para tener una plataforma desde la que operar coordinadamente con Agustín Acosta hijo? ¿Es mentira que a pesar de las múltiples irregularides existentes en Lanzarote se fue contra unos hoteles y promociones concretas, mientras otras muchas irregularidades se dejaron pasar, con la excusa de que eso es algo que debería hacer el Gobierno de Canarias? ¿Se ha contratado publicidad desde el Cabildo a determinados medios para pagar favores debidos? No lo sé… pero a mí me gustaría conocer las respuestas. Y soy un abducido, ojo.
Mencionas el caso Chacón. Y mira, no. No. Cuando estamos diciendo que es inadmisible lo que lleva tantos años pasando en el Gobierno de Canarias, con el hermano de Soria cobrando por aquí y la mujer de Rivero cobrando por allá. Cuando estamos diciendo que el clientelismo es una lacra y que ya está bien de mamoneos familiares, no puede ser que toda una presidenta del Cabildo haga semejante trato con la empresa regida por sus hermanos. Por mucho que fuera la mejor oferta de las presentadas. ¿Dónde está el desglose? Me gustaría saber cuanto costó cada chuleta, me gustaría poder acceder a las facturas y comprobar si los 30.000 euros mensuales que se están gastando en chorizos y demás están justificados hasta el último céntimo. ¿Puedo acceder a esa información?
Yo no quiero saber nada de mafias. Ni verdes, ni amarillas ni coloradas. No quiero saber nada de equipitos ni de “o estas con los nuestros o estas con los de ellos”.
Los míos son los ciudadanos, en general, toma demagogia, pero toma “lo que hay”.
Gritaré a los cuatro vientos que los hoteles hay que derribarlos. Recogeré firmas para que no haya ninguna calle en Arrecife que se llame “Agustín Acosta”. Aplaudiré la regeneración que está teniendo lugar en el PSOE, con Carlos Espino a la cabeza, uno de los, para mí, políticos más capaces de Lanzarote junto, quizás, a Pedro San Ginés.
Haré todo eso. Pero lo que no haré, ni ahora ni nunca, será mirar para otro lado cuando algo que no me cuadra suceda delante de mis narices. No va conmigo.
Así que ya está bien de expresiones dolidas y de descalificaciones baratas. Las marrullerías están bien en los patios de colegio, pero aquí y ahora lo que necesitamos son datos y que, si no los dan, por lo menos entiendan y asuman de una vez que las cosas hay que empezar a hacerlas de forma distinta. Aunque sea a partir de ahora. Y no porque yo lo diga, sino porque la gente en la calle está más que harta de los políticos. Y un 30 por ciento de paro no es el caldo de cultivo idóneo para que la gente esté harta.
A tu comentario: “Dos. El Agitador fue un medio con el que colaboré asiduamente. Ellos mencionan que el cierre de la web fue debido a presiones de la Fundación. Falso. Se cerró porque los administradores, una vez que empezó a ser vox populi su identidad, vieron peligrar seriamente su vida privada y sus relaciones personales”.
Ah, o sea que los de el Agitador cerraron porque vieron peligrar seriamente su vida privada y sus relaciones personales. ¿Y no te parece que un panfleto de este tipo hecho desde el más absoluto anonimato afecta a la vida privada y las relaciones personales de todos los aludidos? Ya veo porqué no entiendes nada; el problema está precisamente ahí. Es muy fácil decir disparates desde el anonimato, como si yo ahora contara aquí historias truculentas ocurridas en una notaría que afectaran por ejemplo a tu padre y saliera alguien defendiéndome y diciendo que quiere saber la verdad.
Ojalá obtengas las respuestas de información que reclamas y comprobarás que, aunque estés abducido, vas muy mal encaminado
Ni de coña, si tú escribes anónimamente ahora mismo una historia truculenta sobre mi padre o sobre mí, cabrían dos opciones.
Una, que fuera verdad, y entonces me tendría que callar o tal vez me dedicaría a intentar desprestigiarte o a insultarle sin más, sin entrar a valorar la denuncia, porque la sabría cierta.
Dos, que fuera mentira, en cuyo caso yo expondría públicamente la realidad tal cual es, como he hecho en las menciones que me conciernen, e incluso podría ir a los tribunales a demandarte por calumnias.
Me parece bastante sencillo.
Tranquilo, a mí nunca se me pasaría por la cabeza hacer algo así; era para que vieras mi punto de vista con un ejemplo.
Respecto a que en caso de ser falsas las afirmaciones pondrías una querella por calumnias, estoy convencido de que ese será el caso en el asunto del panfleto.
A mi también me gustaria saber la verdad de todo de una vez, todo ésto es una guerra por el territorio, verdad? Alguien piensa en los ciudadanos y el 26% de paro?
No es hora de que se dejé de nombrar a Don Agustin que ha muerto ya? no le pongan la calle pero dejenlo descansar de una vez, no? no hay que hacer leña del árbol caido.
Yo no se ya ni a quien creer, es todo tan oscuro, estan todos tan manipulados…..la clase politica nos tiene desencantados a todos y ahora con lo de Inalsa agarresen que vienen curvas en este pacto o me equivoco? Yo vivo ajena a todo esto pero cada vez que me da por mirar los medios online me quedó perpleja, a ver si como dices tu las luces que se están encendiendo nos aclaran algo a los ciudadanos
A algunos mentados en el panfleto, podría resbalarle todo tanto, que podrían considerar no contestar ni dar versiones sobre lo narrado, o negarlo, o afirmarlo. El silencio de los afectados no tiene que entenderse como culpabilidad, y pobre del que espera que todos contesten parar conocer “la verdad”. Mañana publico un panfleto llamando hijo de puta a todo el que se me ponga por delante. ¿Significa eso que los afectado deben responder que no lo son? Rotundamente , no. El problema es del que espera la respuesta , no de los afectados. Al menos a algunos de ellos, me consta que hasta hacen guasa del asunto.
Geni, yo no dejaría que ciertos rumores circularan por ahí sin dar mi versión. Si se están contando cosas sobre mí o mis negocios que son mentira, y puedo demostrarlo, me parecería un gran error dar la callada por respuesta. Las fidelidades religiosas las dejo para los devotos, igual que la confianza ciega. Es normal si te cuentan una historia sobre alguien que quieras saber si es cierta, y quien se ofende porque alguien pueda dudar de su honorabilidad en base a historias anónimas es que tiene problemas de autoestima… problemas que no conciernen a los demás.
Si alguien, anónimamente, me dice que mi mujer, a la que quiero y en quien confío, me pone los cuernos, lo normal es que se lo diga a ella y que ella me explique su versión. Ella no se cabrearía conmigo por plantearle la cuestión y de hecho si se cabreara es cuando empezaría a mosquearme. No sé si me explico.
Joder. Pues si tanto te gusta poner luz y era vox populi.¿ Porque no nos cuentas quienes eran los administradores para quienes trabajabas en el agitador? Por cierto que Espino es uno de los políticos mas capaces si. Capaces de undir la isla en tiempo record, seguido de cerca por Dimas pero en mas tiempo. Estas abducido sí, pero esa enfermedad tambien se cura… en el fondo no creo que seas mal chico, sólo un poco confundido.
Como de “bien nacidos es ser agradecidos”, a pesar de que nuestras notables diferencias en algunas cuestiones, y aunque me critique usted cuando le apetezca ( lo digo por otro más reciente artículo suyo ). Gracias por concederme el beneficio de la duda ( lo deja usted en un quizás ) cuando me añade al señor Espino entre los que considera políticos muy capaces, pero le aseguro que en alguno de los dos se equivoca de pleno porque las dos cosas no pueden ser verdad , y espero que el tiempo ponga a cada cual en su sitio. Lo dejo ahí.
De su artículo, sólo decirle que tan cobarde me parece ese panfleto del tribunal popular, como me lo pareció “el agitador”. Aunque reconozco que me arrancó algunas sonrisas incluso cuando se metieron conmigo, me provocó más indignación que divertimento casi siempre. Por cierto, admito que yo también tengo curiosidad por saber de sus administradores y que se ponga esa luz que tanto reclama también a eso.
Sr. San Ginés, estoy recabando información para responder convenientemente sus últimos comentarios, y espero poder hacerlo en los próximos días.
Respecto a quienes administraban El Agitador, no creo que eso sea en absoluto necesario, igual que no me parece necesario saber quienes están detrás de “Tribunal Popular”. Y del mismo modo que, en su día, no me parecía necesario saber quien se ocultaba tras Carlota Gutiérrez cuando acusaba a Felipe Fernández Camero de prácticas corruptas.
Además, no creo que las situaciones sean comparables. El Agitador se hacía eco de noticias ya publicadas en otros medios, para cachondearse de las golfadas y las situaciones esperpénticas a las que ustedes, los políticos, nos tienen tan acostumbrados. Nunca había denuncias originales ni acusaciones que no hubieran sido publicadas antes. Tribunal Popular es otra cosa. Tribunal Popular sí hace acusaciones que merecen ser investigadas.
Le diré, eso sí, que yo tampoco estuve de acuerdo con algunas de las viñetas publicadas en “El Agitador”, y éramos varios los que mandábamos material, sin que tuviéramos relación los unos con los otros. Yo me responsabilizo del material que creé personalmente, no del que crearon los demás.
Donde hay que poner luz y taquígrafos, en mi opinión, es en quienes manejan los dineros públicos y gestionan el territorio, no en quienes les denuncian. A no ser, claro está, que medien acusaciones infundadas o falsas. ¿Es ese el caso respecto a “El Agitador”?
Y sigo pensando que tanto usted como Carlos Espino son de lo mejorcito que hay en Lanzarote, mientras los hechos no me demuestren lo contrario. Y digo los hechos, no las interpretaciones interesadas de esos hechos.
Sr. Marcet. Si la información que dice estar recabando para “contestar”- supongo que quiso decir rebatir necesariamente – es referida a los datos que expuse en una replica sobre su falta de objetividad, hablándole de los resultados comparativos de la gestión en los CACT antes y ahora, no busque más. Yo mismo le proporciono con todo lujo de detalles las cuentas y datos que avalan cuanto le dije, y que las facilitó el propio Espino aunque le dejen en tal mal lugar. Y si es otra cosa, a lo mejor también puedo ayudarle, de lunes a viernes en el Cabildo a su disposición en CC. ( Ahora es parte de mi trabajo ). Así podrá comprobar usted lo que son los hechos, frente a lo que usted o cualquier ciudadano pueda interpretar de los hechos, que las cuentas son cuentas y los cuentos cuentos son.
Por cierto que ” El Agitador” por supuesto que estaba plagado de noticias infundadas y falsas- también muchas verdades y ocurrentes viñetas – pero sobre todo flagrantes faltas de respeto, y eso no lo cambia el que las denuncias fueran” originales” o no, aunque muchas lo eran. Por otra parte era evidente que para usted no es necesario saber quienes estaban detrás, por eso y por la luz que tanto reclama en todo, se lo pregunté. Aunque mire por donde, ahora además me entero y amplio mi curiosidad, al saber que también había alguien o algo detrás de Carlota Gutiérrez. Supongo que es inútil insistirle en ambas curiosidades.
En otro orden…..créame que contra Espino – la persona – no tengo nada, contra el político prácticamente todo. Por eso tengo que insistirle en que necesariamente se equivoca. Alguno de los dos no tiene una verdad en las manos, es más, uno de los dos sólo tiene una gran mentira, y como soy de los que cree que la verdad es muy poderosa, antes o después aflorará con toda la luz que tanto dice perseguir, y también usted la descubrirá. Al tiempo.
Por último, Sr. Marcet , no recuerdo haberle faltado el respeto que hasta hoy le tengo y aunque sean pocos quienes participan en él, – yo diría que muy pocos para los que también escribo, aunque no lo sé y que nadie se me moleste – si me atrevo a firmar en este foro, es precisamente porque no me lo faltan a mí aunque se esté radicalmente en desacuerdo conmigo. Se lo digo porque no sé a cuantas “golfadas le tengo yo acostumbrado”, pero yo si que estoy más que acostumbrado a que mucho golfo se permita la golfada de escribir lo que le place sobre mí, casi siempre amparados en el anonimato y las menos en la generalización de la supuesta “clase política”, o la distancia que les otorga el medio. No creo que sea usted uno de esos golfos, ni – por lo que también ha dicho y reconocido de mí – que lo tenga acostumbrado a golfadas, pero es lo que ha dicho: “ Golfadas a las que ustedes los políticos nos tienen acostumbrados ” Así es que le ruego que afine el lenguaje, o no me quedaría otra que incorporarle en ese grupo de golfos a los que le digo estoy tan acostumbrado.
Sr. San Ginés, dije lo que quise decir. Contestar y no rebatir. Rebatiré si los datos así me lo sugieren, le daré la razón si es lo contrario.
Le agradezco su invitación, que aceptaré, si no le importa. Me interesa conocer la verdad que hay en torno a los CACT, todas las versiones y todos los datos disponibles. En ello estoy, y seguramente su ayuda me será muy útil.
Sobre Carlos Espino creo que se ha soltado mucha basura injustamente, como se soltó sobre usted cuando se enfrentó a los trabajadores de los CACT. Le vuelvo a decir, si los hechos me demuestran lo contrario tendré que desdecirme, pero por el momento…
Por otro lado, le reto a que me cite una sola noticia falsa publicada en el agitador. Como ya le dije, el agitador era un medio que se hacía eco de noticias anteriormente publicadas, interpretándolas en clave satírica (es verdad que la sátira y el respeto muchas veces son conceptos reñidos, pero si lo que pretende es acabar con el género satírico, debo decirle que con mi apoyo no cuente). Noticias que narraban, muchas veces, golfadas cometidas por políticos (no charcuteros, ni informáticos, sino políticos). Y de ahí mi comentario. Discúlpeme la generalización si se sintió aludido. De igual modo que cuando digo “los chanchullos de los ciudadanos” no quiero decir que todos los ciudadanos sean unos chanchulleros, esperaba que se entendiera que “las golfadas de los políticos” no quiere decir que todos los políticos las cometan. Fue una licencia retórica que en el futuro me ahorraré cuando me dirija a usted, ya que tanto parece molestarle. Sólo por contextualizar, comentarle que entre amistades y familiares (alguno muy cercano) hay políticos lanzaroteños. Ya se que debe cansar que se utilice la dedicación de uno como un pim pam pun sobre el que la gente desbarra sin tino, pero estará conmigo en que el panorama de Lanzarote no es precisamente como para tirar cohetes, y gran parte de culpa tendrán los políticos, en cuanto responsables últimos. Desde luego, no todos los políticos ni en la misma medida, pero ya digo que esperaba que eso se sobrentendiera.
Sobre Carlota Gutiérrez, tengo la impresión de que está simulando una ignorancia que no se ajusta a su verdadero conocimiento sobre el tema, no obstante le informo de que si la cuestión es simplemente saber si Carlota Gutiérrez es un nombre real o sólo un seudónimo, no tiene más que poner las palabras “Carlota Gutiérrez seudónimo” (sin comillas), en google, para toparse con una de las sentencias que en su día hubo al respecto. La cual dice, textualmente, lo siguiente:
De acuerdo Sr. Marcet, me basta el tono y el esfuerzo por explicarse, para ya no sentirme aludido. Pero entienda que la alusión venía por el matiz identificador de la generalidad, que supone el “ustedes” que empleó. Dice que esperaba que se sobreentendiera, que “ las golfadas de los políticos” es una generalización por la que no debiera darme por aludido, pero es que no fue eso lo que dijo. Dijo “las golfadas de USTEDES los políticos”. Si probase a escribir “ las golfadas de ustedes los ciudadanos”, ustedes los charcuteros, informáticos, abogados, arquitectos, y no le digo “ las golfadas de ustedes los periodistas”, que haberlos haylos como en todo, comprobaría inmediatamente como mi molestia es la que tendría cualquiera de los periodistas, abogados o ciudadanos no chanchulleros, aunque ya sé que es común la autolicencia – y no precisamente retórica – que en general se toma todo el mundo para disparar a discreción contra toda “clase política”. Vale, esto es voluntario y hay que asumirlo, pero permítame que me revele contra ello cuando tenga ocasión y el foro se preste, porque no es ni justo, ni bueno para que la gente con valores le de una oportunidad necesaria a “la política”. Bueno, al caso que me estoy poniendo pejiguera ,…. que como le dije por supuesto cuente con la información a mi alcance cuando quiera, eso sí, le agradecería y le atenderé mejor, si me avisa al menos un día antes ( tfno. Cabildo 928810100 ext. 2320 – Grupo Político de CC o bien directamente al 928598511- esto vale para cualquier lector ).
Por lo que respecta a su reto sobre “el agitador”, lo siento pero no lo acepto. Y no porque fuera a perderlo o porque efectivamente sí que contase muchas verdades entre falsedades, sino porque no me aporta nada ahondar en ello. Creo que encontraría múltiples noticias falsas, exageradas, descontextualizadas, etc. y sobre todo, sobre todo, muchas faltas de respeto que no eran noticias, ni falsas ni ciertas, simplemente no eran noticias, eran sólo injurias, calumnias, sátiras de lo más faltonas o como quiera llamarlas y no lo digo en clave jurídica – aunque usted prefiere llamarlas “interpretaciones de la noticia en clave satírica” – pero desde luego que no eran precisamente noticias aunque pretendieran serlo. Lo cierto es que declino darle más bombo a ese debate. Por cierto, que entre este comentario y el anterior, he visto en redifusión noticias locales, y ha confirmado lo que era un rumor que admito me había llegado sobre su administrador, pero lo cierto es que no lo sabía hasta ayer. En fin, cada palo que aguante su vela como yo aguanto las mías. Lo que no termino de entender si tan defendible era, es porque dice usted que lo dejaron porque podría terminar minando la reputación de sus administradores o algo así, me da a mí que ambas cosas son incompatibles.
Sobre su impresión de que “simulo cierta ignorancia que no se corresponde con lo que sé del tema”, Carlota Gutiérrez, le sorprendería lo poco que sigo al detalle según que asuntos. Asumo que le costará creerme, pero le seré sincero al 100%, sin contrastar – para no intoxicar la franqueza de mi respuesta – lo que según usted es vox-populi y podré comprobar en cuanto termine esta nota, aun a riesgo de meter la pata hasta el fondo. Nunca tuve en mis manos “ Cuadernos del Sureste”, creo recordar que leí algo reproducido alguna vez en distintos medios pero nada más. También sé que en él escribía Jorge Marsá, pero no se a ciencia cierta en calidad de que, y creo que él no era el único. En definitiva, que si insinúa usted que yo sé que Carlota era Jorge o algo así, pues no tengo ni idea en este momento. No sé si Carlota era el seudónimo de Jorge ( que me disculpe Jorge si no es así, o incluso si lo es, por mentarle aquí ), si Jorge sí que firmaba sus artículos, si Carlota era otro de los colaboradores/as, o si Carlota eran todos como rezó algún lema. Pero ¿sabe qué?, era sólo una curiosidad porque usted introdujo el asunto al colación de los administradores de “ el agitador”, y en realidad no tengo mayor interés aunque lo saciaré.
Saludos y ya sabe donde estoy. Usted y cualquier que lea esto que sepa que también está invitado a recabar de mí la información pública de la gestión que realizamos los unos y los otros ( aunque de los otros ya me gustaría tener más ), y a que le acredite cuando digo o escribo sobre gestión en nombre de CC o el mío propio.
[...] San Ginés se quejaba la semana pasada –en los comentarios de la entrada “Las luces se encienden”– de una frase de Fernando Marcet que interpretaba como la usual descalificación de la clase [...]