Es verdad que da vergüenza leer lo que leí ayer en La Voz de Lanzarote: “La Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural ordena demoler una vivienda ilegal en Tinajo”. Por descontado que me parece bien que derriben una vivienda construida ilegalmente. Pero resulta una auténtica vergüenza que la Apnum continúe haciendo como si no viera toda la retahíla de hoteles ilegales que hay en Lanzarote. La Agencia y el Gobierno de Canarias están más que desautorizados en materia de ilegalidades urbanísticas, porque, además, este Gobierno no sólo no evitó que se construyeran los hoteles ilegales, sino que se encargó de proporcionarles ayudas europeas por valor de más 5.000 millones de pesetas.