No escribo necrológicas, Agustín

Miguel Ángel de León

-Chacho, Miguelillo, perdona por despertarte a tan temprana hora del mediodía, porque sólo son las doce y cinco y supongo que estarás durmiendo, pero es que se ha muerto Fulanito. A ver si te haces una necrológica ahí como tú sabes…

-Pero si yo no sé hacer necrológicas, Agustín…

-No, ni necrológicas ni nada. Tú con tal de no trabajar… ¡Venga a ver, carajo, que es para publicarla mañana!

-Pero si yo no conocía a Fulanito de nada…

-Yo te cuento cómo era y qué fue lo que hizo. Te lo grabo en una cinta y te lo sube ahora la chica a San Bartolomé. Tú después lo redondeas con tu rollo. ¿Entonces quedamos en eso?

-Yo creía que en lo que habíamos quedado, después de lo de la muerte de Fulanita, cuando su familia se molestó porque no entendió el comentario jocoso que metí para quitarle hierro a la irreparable pérdida, era que yo quedaba exento de escribir necrológicas más nunca…

-Sí, y te lo he respetado. Tú no vas a escribir más necrológicas… hasta que se muera alguien.

-Al entierro no voy, Agustín…

-Yo tampoco voy. A mí eso me gusta menos que a ti, porque también soy de campo y medio salvaje para los actos sociales. Soy un solitario como tú. ¿No me ves? Ya sabes que yo solo no voy a esas cosas ni amarrado, a no ser que me acompañe alguien. ¿Tú qué estás haciendo mañana al mediodía… aparte de dormir? Mira, yo paso y te recojo en tu casa. Vamos los dos…

-No conozco a ninguno de los familiares del muerto…

-Igual que yo. ¿Entonces paso a las 11?

-¿Lo pongo como que era buena o mala persona?

-Te doy un revés de mano que te estampo, machango… Enróllate ahí.

NOTA AL MARGEN (o no tan al margen): Este lunes, 30 de marzo de 2009, fallecía Agustín Acosta Cruz. Trabajé (por decir algo) para él durante unos 20 años, casi siempre desde mi casa, sin horario ni fecha en el calendario, como dice la canción. A pesar de las docenas de necrológicas que escribí para sus medios de comunicación durante lustros, sigo sin haber aprendido a escribir necrológicas. Y ya no estoy en edad de cogerle el truco a eso. Como no creo en la muerte, tiendo a desdramatizarla, y por eso los obituarios me salen muy raros. Véase este mismo, en caso de duda. ¿Agustín muerto? Sí, de risa, al verme otra vez intentando escribir una necrológica sin que se me ocurra nada, a pesar de que esta vez sí que conocía al fallecido. (de-leon@ya.com).

Publicado el 30 de marzo de 2009 en la sección 'Sociedad'.

5 Comentarios

  1. 22:13 | 30 marzo 2009 | Permalink

    Creo que si ponemos en balanza positivo y negativo de lo que hizo este hombre al que no pude conocer, sale un resultado a su favor porque con sus cosas y todos, que todos tenemos defectos, siempre lo recuerdo luchando por el bien de Lanzarote. DEP

  2. 19:39 | 31 marzo 2009 | Permalink

    No se debería hablar mal de los muertos y me daría mala conciencia hacerlo, por eso callo.

  3. 21:25 | 2 abril 2009 | Permalink

    Geni yo puedo hablar de los vivos que en vida quieron matar a Agustín y a sus medios y que ahora van a vivir de su herencia y hasta de su silencio, ya se vio algo de eso en el entierro y la poca vergüenza que tienen algunos buitres de la politica conejera.

  4. 20:46 | 4 abril 2009 | Permalink

    EN PAZ DESCANSE

  5. 21:38 | 5 abril 2009 | Permalink

    Importante es saber ahora si sus medios van a seguir sin Acosta, dicen que el partido Socialista y PIL ya revolotean sobre ellos para al menos silenciar su labor muy crítica contra el pacto al que de hecho estaban desgastando mucho de cara a las elecciones, y más principalmente a Manuela y Espino. Como no tengan cuidado sus trabajadores va a resultar que los mayores enemigos de Agustín pueden controlar sus medios informativos a los que desde el poder intentaron estrangular economicamente. Ojo!!

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