Antes de que se culminen las obras, si felizmente se acomete el proyecto de construcción del auditorio, aunque no parezca éste el mejor enclave para el lucimiento de ningún inmueble, de ser posible, recogería una idea que alguien lanzó en su momento. Cuando comenzó la construcción del edificio que alberga el Cabildo de Lanzarote, proyecto perpetrado por el arquitecto de la Institución, Domingo Suárez González, ya se aventuraba lo que nos esperaba, y algunas cabezas comenzaron a funcionar, creo que de forma acertada.
Aquella idea, de la que lamento desconocer a quien corresponde, venía a apostar por que se realizara un revestimiento exterior a todo el edificio, con el fin de hacerlo desaparecer.
A la vista de la maqueta de Morales y Larsen, éste es el momento de considerar aquella afortunada idea, puesto que la convivencia de ambas construcciones parece harto complicada. Claro que con el revestimiento no desaparecen los inconvenientes interiores, como la pésima organización espacial interior, las vulgares barandillas, el desaprovechamiento de espacios, o la nula sostenibilidad del edificio, pero al menos se diluirá de nuestra vista, cubierto tras una nueva cara de espejos, que dupliquen el auditorio, el mar y la vegetación del cercano parque temático. Sin obras de albañilería, sólo con andamios y tornillos. Se acomete por fases, se realiza obra pública que es lo que se necesita, y ganamos todos.
A mí me parecería fantástico, aunque al arquitecto le suene como una patada en el bajo vientre. Pero semejante molestia resulta pasajera y menor si valoramos el resultado final.
“proyecto perpetrado”, je,je, qué bueno
La verdad es que a mí también me parece buena idea lo de cubrir el Cabildo con espejos. Es original y puede quedar algo curioso. Todo lo que sea disimular el mamotreto horrible ese me parece fantástico.
Lo que pasa es que, en mi opinión, y hablando de edificaciones, hay elementos que merecen bastante más urgencia en Arrecife. Me parece un error estar gastándonos una pasta en auditorios o revestimientos y luego tener las calles de Arrecife como las tenemos, con muchísimos edificios medio en ruinas, ventanas y puertas tapiadas a lo cutre, cableado indisimulado recorriendo fachadas… es como quien se pone a hacer reformas en su casa y se dedica a gastarse todo el dinero en la salita, porque es lo que la gente ve cuando entra, pero luego tiene el dormitorio desvencijado, los baños asquerosos y la cocina inútil.
Me parece una idea perfecta. Además, apunto otra: inmersos en semejante crisis, ¿no se le ha ocurrido a nadie apagar los potentísimos focos que de noche iluminan todo este ‘edificio’ como si se tratara del Palacio de Versalles?. Por favor, ahorren un poco y permítannos disfrutar de la ausensia de este anacrónico y descontextualizado mamotreto con la oscuridad de la noche.
Parece que los consejos que nos da la consejería de industria para ahorrar luz en casa no se aplican después en su propia ‘casa cabildo’.
Si quieren iluminar edificios de interés, hay muchas iglesias, casas solariegas y castillos en la isla que demandan una correcta iluminación. En el mismo Arrecife se puede iluminar como es debido la iglesia de San Ginés, el Puente de las Bolas (que para poder apreciarlo debe estar iluminado por fuera y no por dentro, como lo está ahora) y el castillo de San Gabriel (que son más los días que está con los focos fundidos que los que está iluminado).
Me parece una idea perfecta. Además, apunto otra: inmersos en semejante crisis, ¿no se le ha ocurrido a nadie apagar los potentísimos focos que de noche iluminan todo este ‘edificio’ como si se tratara del Palacio de Versalles?. Por favor, ahorren un poco y permítannos disfrutar de la ausensia de este anacrónico y descontextualizado mamotreto con la oscuridad de la noche.
Parece que los consejos que nos da la consejería de industria para ahorrar luz en casa no se aplican después en su propia ‘casa cabildo’.
Si quieren iluminar edificios de interés, hay muchas iglesias, casas solariegas y castillos en la isla que demandan una correcta iluminación. En el mismo Arrecife se puede iluminar como es debido la iglesia de San Ginés, el Puente de las Bolas (que para poder apreciarlo debe estar iluminado por fuera y no por dentro, como lo está ahora) y el castillo de San Gabriel (que son más los días que está con los focos fundidos que los que está iluminado).