Ayer miércoles se conoció el recorrido de la Vuelta Ciclista España 2009. Tiene una pinta estupenda, con cinco finales en alta montaña, en esas etapas extenuantes donde se exprime el ciclista para beneplácito del telespectador. A finales de agosto, la ronda ciclista española hará una incursión en tierras holandesas (en el circuito motociclista de Assen, allá donde Ángel Nieto ganaba y ganaba), pasará por Bélgica y el dos de septiembre pisará suelo español de cara a cubrir las tres semanas de pedaleo. Nuevamente, las carreteras y puertos del País Vasco no serán escenario del tránsito ciclista. Otro año más, la fiebre ciclista vasca –en pocos rincones de España se vive con tanta intensidad el ciclismo– tendrá que trasladarse a las rampas de otros puntos de la geografía española. Ahí veremos a tantos ciudadanos vascos, de excursión, con el maillot del Euskaltel, la ikurriña y sus vítores animando a los deportistas. Visitando la Vuelta en lugar de que la Vuelta los visite. Una Vuelta que visita Holanda y Bélgica, pero el País Vasco no. El País Vasco no es España dijeron la semana pasada.
Lo que yo no entiendo es que confundan de ese modo la realidad con sus deseos. En vez de decir “nos gustaría que Euskadi no fuera España”, dan por cierta una afirmación que hoy por hoy es absolutamente falsa. Políticos que son incapaces de distinguir entre la realidad y sus deseos muy malos políticos se me antojan.
Si fuera por eso todos los equipos vascos que juegan en las ligas españolas de fútbol, baloncesto, balonmano, etc… tendrían que estar jugando en sus propias ligas “nacionales”. ¿Por qué no promueven esa iniciativa en el parlamento vasco, a ver qué pasa?