Sr. Marsá, no me atrevo a comenzar con lo de “estimado” por que no le conozco de tanto, pero le agradezco sus palabras iniciales, y sin que olvide usted que habla con un político, con total normalidad. Le confieso que pensé tardar en volver a escribir aquí un tiempo, pero lo hago por la consideración que me merece y por lo que casi siempre lo hago, es decir, fundamentalmente por tratar de que tampoco a quienes defendemos una idea desde CC se nos tome por idiotas, aunque algunos crean que por escribir kilómetros de tinta en este u otros foros tomándonos como tales sin hallar respuesta, signifique exactamente eso. Eso sí, discúlpeme esta vez si no hay más réplicas por que no pretendo abrir un debate y menos a varias bandas, entre otras cosas, porque efectivamente, replicar no digo que sea valiente, pero sólo suele servir, salvo raras excepciones, para que a uno le pongan a caer de un burro a las primeras de cambio, y es por eso que resulta tan infrecuente. (No especialmente usted ni este foro, aunque un poco también. Acepto el precio). No sé si me cita usted en reiteradas ocasiones en su artículo con la intención de que entrara al trapo, pero si así es, felicidades por conocerme un poco.
De entrada déjeme responderle que sí, también a Suso Machín le he comentado lo que usted se pregunta. Lo hago, lo hacemos en nuestras reuniones, aunque le cueste creerlo. Puedo compartir con usted que resulte un tanto aventurado extraer como consecuencia inequívoca de la “ impagable promoción de la presidenta”, una causa–efecto tan directa como ha apuntado D. Jesús Machín, del mismo modo que considero igualmente aventurado descartarla del modo tan lapidario en que usted lo hace. Lo digo porque podría buscarle múltiples ejemplos que bien podrían reforzar de manera explícita y no “imaginaria” esa idea de Jesús Machín –y algunos ejemplos hay colgados en este propio blog, de revistas internacionales especializadas recomendando no venir a Lanzarote precisamente haciéndose eco de la referida “promoción cabildicia”-– pero fíjese que no me voy a detener en ello. De lo que sí estoy absolutamente convencido es de que bueno, lo que se dice bueno, no lo será en ningún caso. No puede ser positivo desde el punto de vista de nuestra “imagen turística”, en el único sentido que yo puedo entenderla, que nuestros potenciales electores como destino turístico fijen en su memoria, retina, o llámele como quiera, a Lanzarote como un destino turístico corrupto o “ salvajemente urbanizado”, y desde luego que es lo único que se consigue con este periplo sin fin de impagable promoción. Entre otras cosas porque es tremendamente injusto, con la realidad, y cuando menos con esos otros empresarios “legales” a quien usted se refiere.
En ese sentido, me ratifico en que “compartimos el hartazgo al que usted también se refiere de Asolan”. Le diré más, me crea o no, me considere consciente o inconscientemente utilizado o no, yo, que jamás he recibido, ni permitiría la más mínima directriz de ningún empresario, ni guardo ningún vínculo de intereses inconfesables con ellos –otros por descontado que sí, y usted también– asumo la autoría material de tal afirmación, que por supuesto comparte CC. No sé señor Marsá, si habrá pensado usted alguna vez en la sola posibilidad de que la similitud de discursos que usted establece casi invariablemente entre medios, empresarios y CC obedezca alguna vez en la vida, en este o cualquier otro asunto, simplemente a que la razón tiene estas cosas de hacernos coincidir en las cosas razonables, y no necesariamente porque hayamos hecho nuestro ningún discurso ajeno, o por pueriles razones. ¿Sería posible?
Por ejemplo, fíjese que yo no creo que su extraordinaria coincidencia en sus planteamientos con la estrategia del PSOE obedezca a que usted la haya hecho suya, por cobardía, por interés, o porque reciba instrucciones del Sr. Espino. Seguramente pensará que se lo digo con ironía, pero créame que no es así, creo que coincide por convicción, porque está profundamente equivocado, y porque en su manera de analizar la realidad parte de algunas taras para con CC de las que ni puede, ni quiere librarse.
Pero vamos con algún argumento de esos que nunca convencen al otro, pero que por supuesto tengo, lo digo, porque francamente ni aspiro, ni espero que usted varíe siquiera un ápice en su manera de entender las cosas, aunque estoy seguro de que hará el esfuerzo de entender la mía.
Aunque sólo cita alguna frase de la nota de ayer de CC, permítame que yo le recuerde otra obviada, y es que algunos no quieren recordar que “CC también interpuso varios recursos contra licencias urbanísticas que luego han sido anuladas”, tantos como tuvimos escasa ocasión de hacerlo desde la primera corporación. Pero resulta muy complicado rebatir a este ejército –no digo que todos organizados, ni confabulados– pero ejercito al fin y al cabo, de supuestos creadores de opinión, confundiendo querer tapar y ocultar una realidad por dictado del empresariado, con la conveniencia de exigir el cumplimiento de la legalidad, de tratar con rigor cada caso, de demoler si es necesario, de compensar el interés general pero con igual trato a todos los empresarios, si fuera el caso, etc. etc., pero sin daño gratuito e innecesario a la imagen de una isla que, por mal que se hayan hecho las cosas, no merece determinadas comparativas ni promociones, y usted, a quien le presupongo haber visto algo de mundo, debería saberlo. Y, por favor, no me conteste que mal de muchos consuelo de tontos, porque no fui yo quien estableció las comparativas, fue el El País, y a muchos les ha parecido hasta bueno para nuestra imagen. Permítame que no lo comparta, ni yo ni Suso, ni muchísima gente que sin tener nada que ver –-directamente claro, que indirectamente hasta usted– con los empresarios del sector turístico, entendemos que por supuesto ataca a “todo el sector turístico”. Y le diré más, también ataca al resto de sectores que directa o indirectamente dependen de aquél. Y no por pensar así somos lo que usted cree que somos, ni nada tiene que ver con la comparativa que usted hace sobre los no aludidos alcaldes, nada. Y si no, pregúnteles al resto de empresarios turísticos sin licencias anuladas qué opinan. Creo que eso nos sacaría de dudas.
Por último, no me toca a mí dar la más mínima explicación ni justificación de lo que opinen o publiquen determinados medios de comunicación, ni de más acá ni de más allá, que hay unos cuantos, pero sí que trataré de explicar, y lo hago con gusto, lo que entiendo que ha querido decir D. Jesús Machín –Suso– cuando se refiere a determinados complejos como “obras importantísimas a nivel internacional que se están descalificando”. El caso, señor Marsá, es que efectivamente alguno de esos establecimientos turísticos citados –-aunque el volcancito negro en sí me parece un pastiche horroroso, no así el hotel en su conjunto-– constituyen, más allá de su ilegalidad, una oferta turística de primer y reconocido prestigio en lo que calidad se refiere en el ámbito internacional. Al menos desde una perspectiva de servicio e instalaciones, se lo puede asegurar con conocimiento de causa.
Y como quiera que ocurre que el PSOE –habida cuenta de que se encuentran en suelos urbanos, por más irregularidades que tengan– le garantizo que antes o después terminará por autorizar la inmensa mayoría de ellos –le apostaría lo que quisiera– sin perjuicio de las compensaciones, responsabilidades, etc., que se puedan y quieran exigir, lo que mejor pueden hacer es ponerse a trabajar en esa línea y ahorrarse una publicidad que no aporta ni una sola solución y sí muchos riesgos, y sólo persigue ahondar en su estrategia de que los 22 hoteles los hizo CC por oponernos a la “publicidad”, así hundan irresponsablemente Lanzarote, porque en su estrategia está aniquilar a CC en Lanzarote para cumplir su aspiración de alcanzar el gobierno de Canarias en 2011. (Secretos de alcoba señor Marsá, que no todas sus estrategias se les cuelan en la Web, aunque también se cuentan). Le pongo un ejemplo: ¿sabe usted quien dio las licencias turísticas de apertura de cerca de una docena de complejos turísticos cuyas licencias urbanísticas habían sido recurridas por ellos mismos, incluida la Licencia de Apertura del Hotel Princesa Yaiza con que tanta fijación parece tener el PSOE? Pues aquellos mismos que terminarán ratificándolas antes o después, el propio PSOE, señor Marsá, que ha gobernado casi siempre. Y ¿sabe qué?, pues que en eso hicieron lo correcto. Es cierto que muchas de las licencias las dio un alcalde por entonces de CC, cuando también por entonces la Presidenta lo era (se recurrían por unos y otros, incluido Mario Pérez, pero sin algarabías), y otras quien hoy es un miembro de CC, pero fíjese que a mi me gusta donde está hoy cada cual.
Del crecimiento turístico, la oferta, la demanda, y la moratoria, tendría para varias páginas, y aunque será en otra ocasión, ¿ha pensado usted en que, si compartiera conmigo que será muy poco lo que se demuela, la ocupación es una cuestión de vasos comunicantes, de tal forma que a los empresarios con establecimientos en regla es a los primeros que interesa la ocupación de la mejor oferta, por más desleal que ésta fuera, y la publicad negativa también les afecta, por tanto? Pregúnteles Sr. Marsá, yo ya lo he hecho. Saludos y con mis respetos, hasta otra.
Sr. San Ginés, agradezco el interés que se toma en responder. Y como usted anuncia que no habrá más réplicas –y me parece bien–, y como estimo más apropiado que la última palabra de una discusión la tenga el invitado y no el de casa, pues me abstendré de contestar su escrito.
Un cordial saludo,
Jorge Marsá.
Antes de aventurarnos a calificar como bueno o malo el resultado de nuestras acciones(contrucciones ilegales), deberíamos recapacitar sobre cómo hemos llegado a ellas. Una vez clarificado el por qué se han edificado varias decenas de construcciones, ilegales unas, alegales, otras, no deberíamos entrar al trapo sobre si conviene o no publicitar nuestras malas acciones. Nadie habla sobre el castigo a los corruptos (aunque sea cosa de los jueces)
Si pretendieramos silenciar esas acciones seríamos complices. En Italia llamam “omertá” al silencio de quienes no denuncian a la mafia.
La calidad final de las construcciones ilegales no puede ser motivo para librarlos de responsabilidad, ni puede ser la tarjeta de legalización: los buenos sí,los malos quizás, porque abriríamos una peligrosa puerta a construir ilegalidades de alta calidad que se librarán de la piqueta por semejante hecho. Absurdo.
Pues es una pena, se ponía interesante el asunto
Sr. San Ginés la connivencia de CC con el Gobienro de Canarias o de Paalino es obvia. Lo dicen los mismos empresarios. Algunos se jactan de que son recibidos sin llamar o esperar. Subenciones zonas deprimidas, puerto Marina Rubicón, o la bodega La Geria…. algunos ejemplos.. Pero es más les considean tan enemigos a ustedes que los medios afines a estos empresasrios jamás les critican. Extraña coincidencia…. pero es más CC ha ralizado un concurso de TDT, declarada ilegal por los tribunales, en donde qué casualidad se las otorgan a aquellos medios sin apenas implantación, experiencia, y solvencia, y que nunca los critican. Ustedes favorecen a esos medios s con un volumen de ayudas de sus consejerías. La cadena de conexiones es tan larga que intentar eludir las semejanzas es eterno….. en cuanto a la negación de los hechos…. de que hay hoteles ilegales ….es una actitud que favorece al mantenimiento de la corrupción…… Marbella tiene media ciudad con licencias ilegales y no se ha hundido…. en Rusia e Italia existe la mafia… y la gente sigue yendo…. en EE.UU hay un control de seguridad inauguantable….. en España hay atentandos y en todos los Países Arabes y en la India-….. ¿NO son muy superiores estos temores a que uan isla diga que tiene 20 hoteles ilegales? No es mejor avisar a los clientes de que están en un hotel ilegal que mandarlos sin garantías? ¿De qué lado hay que ponerse del empreario ilegal o del cliente, de los hoteles legales o de los tramposos? Si se habla es porque está sin solucionar. La solución es ajustarse a la legalidad. Ni siquiera la negociación es moral y éticamente aceptable. Y como habrá que pasar por el aro una vez más, Sr. San Ginés, por lo menos, que no caiga en el olvido y en el sliencio para que luego no haya que crear memorias de Ley Histórica. Usted cree que hace un favor a la isla no hablando de esto pero creo que es justo lo contrario. Y la isla sigue teniendo los mismos porcentajes de alfuencia o descenso que el resto de las islas canarias. ¿ Por qué su interés en silenciar esto? ¿Con qué empresarios habla usted porque con los que hablo yo no dicen lo mismo? Ante un político se dice lo políticamente correcto. Ante los ciudadanos se dice la verdad. Sería conveniente que se autoanalizara para explicar su posición, los datos que lo avalan, no dé por hecho que todas las noticias tienen el significado negativo que las adjudican. Hay gente que también valora el sitio por su honestidad y por la lucha contra la corrupción. Y no está calibrado cuál tiene más peso. Sin embargo, usted defiende sólo esa dirección. La misma que defienden, sobre todo, los empresarios ilegales. Y no olvide que parte de los touroperadores no son una fuente fiable porque son parte interesada en aprovechar el pastel aunque esté viciado. Por qué no se pone de parte de los ciudadanos, que creo en su mayoría, quieren que a esos 20 les apliquen las medidas igual que a ellos? Esta claro que cada uno se pone en la posición que le interesa y no menos claro que los efectos que ustedes ven negativos otros tantos lo ven como positivos o adecuados. Tan libre es elegir una opción como otra pero no tan legal ni tan ética.
En el inicio del comentario debe ser….. la connivencia de los empresarios con CC o el gobierno de Canarias, o Paulino e s obvia…. disculpen..
Sr. Marsá, discúlpeme si a sus ojos falto a mi palabra, pero aunque es cierto que no tenía ni tengo apetencia y si algo de pereza, no quise anunciar de manera taxativa que no habría réplica , si no que me disculpase si no la había ( ” discúlpeme esta vez si no hay réplica… ” escribí exactamente ) , y esto no puede serlo. Pero en realidad la razón que me mueve a responder, es sólo manifestarle que me ha sorprendido extraordinaria y gratamente el gesto de cortesía en su respuesta – que sin duda la tendría, y dura – probablemente porque yo adolezco de esa virtud, no lo sé, pero como así es, muchísimas gracias y por favor no se arrepienta, quizá un día si me acepta una cerveza….
Cordiales saludos.
PD: En esta ocasión no pedí como otras que se publicase mi réplica como artículo y casi lo hubiera preferido, pero con franqueza, como a la vista está la democrática intención, dejémoslo como está.
Muy bien Pedro.
No tenga duda, Sr. San Ginés, de que le aceptaré la cerveza.
Todavía alguno no nos explicamos como el Sr. Espino, Don Carlos, ha conseguido
hacer creer a casi todo el mundo, que es el UNICO ecologísta, y salvador de la ISLA, cuando hay tantos intereses a su alrededor, y en el fondo solo le importe el víl dinero.
Felicidades D.Carlos, como siga tirando por ahí llegará a PRESIDENTE de algún gobierno. Vaya manera de empobrecer el nombre y prestigio de LANZAROTE, nunca tan pocos han hecho tanto daño a la imagen que tantos han encumbrado