Desde el cielo: Los Pocillos
El Fisgón


[Canarias7, 24 de noviembre de 2008]
Medir los tiempos es un arte que exige algo más que instinto. Saber cuándo se debe pedir carta o cuando hay que pasar requiere cierta experiencia en la mesa del casino, ingrediente que inclina la balanza junto con la escurridiza suerte que casi todo lo decide. [...]
La obsesión por la identidad y “lo nuestro” ha alcanzado cotas en este país que ya sobrepasan el localismo más paleto. Cómo si no entender que un periódico pueda dedicar el principal espacio de su portada a semejante cuestión: “El camello canario se consolida como raza”. El problema es que nos termine por parecer normal lo que en cualquier otro país sería considerado ridículo –y en consecuencia, motivo de chanza–, la portada que el diario Canarias7 publicó el pasado viernes.
El estado de la playa de El Reducto es bastante lamentable. Hace días nos decían que no hay manera de aspirar a una bandera azul de la Unión Europea. Y ahora es la Dirección General de Costas del Gobierno de España la que así considera esa playa. Sin embargo, lo curioso es que, en lugar de intentar poner remedio a la situación, se propone la fuga hacia adelante tan habitual entre los políticos: “La playa artificial de Arrecife costará 6,7 millones de euros” (Canarias7 de ayer). Y les da lo mismo que aquí prácticamente todo el mundo piense que no necesitamos una playa artificial, que con adecentar la de El Reducto tendríamos más que suficiente. Dinero público, dinero de todos, dinero de nadie… a despilfarrarlo.
Hay un mecanismo perverso descrito en el libro 1984 que habla del Big Brother, el poder enigmático que todo lo controla y en el que se inspiraron los autores del reality Gran Hermano, que consiste en crear un nuevo idioma para someter a la población a los valores y estrategias políticas, económicas y sociales de los que gobiernan. Es decir, si el lenguaje constituye nuestro pensamiento y logramos dirigirlo, encasillarlo y someterlo a unos contenidos determinados, nuestro pensamiento se construirá en función de esos significados, condicionando nuestro comportamiento y nuestros propios valores. [...]

Está situada al norte de Lanzarote, entre La Graciosa y Alegranza, y forma parte del Parque Natural del Archipiélago Chinijo y de la Reserva Integral de Los Islotes. Tiene una extensión de 1,48 km² y su mayor altitud está registrada en La Mariana, con 256 m. A pesar de su reducida superficie, se trata de un importante refugio faunístico.
[El País, 23 de noviembre de 2008]
Toda crisis, y ésta parece ser de las más profundas, introduce una importante cesura en el tiempo histórico. Nunca es un corte drástico, desde luego, siempre hay elementos de lo viejo que siguen perviviendo en lo nuevo. Pero sí sirven al menos para hablar de un antes y un después. Y creo que esto es lo que va a ocurrir con esta nueva crisis. La gran cuestión es si somos capaces de anticipar los rasgos básicos de la sociedad que viene, si podemos saber en qué se diferenciará de lo ya conocido. [...]
1. En Lanzarote, a finales de 2008 es posible que no sólo cambiemos de año. La tercera intentona de asalto al poder en las principales instituciones públicas conejeras está ya perfilada, a falta apenas del visto bueno filial del vástago del “preso número uno”, que para esas fechas ya estará de nuevo en la calle. Sólo el hijo del padre es el único que no termina de ver la necesidad de ese cambio político, y el que de hecho ha impedido que el giro de timón no se haya producido aún. No porque no esté a favor del mismo (lo está, pues sabe de primera mano de la actual y absoluta parálisis que se padece en el enquistado Cabildo y en los principales ayuntamientos conejeros), sino porque cree que todavía es pronto para dar ese volantazo. Así y todo, hará finalmente lo que su padre diga, pues todo lo que es y lo que tiene –política y profesionalmente– se lo debe a él, que es un sol para su familia, a la que tiene muy bien colocada. [...]
Lanzarote es un microcosmos que nos puede servir a la perfección para visualizar ciertos aspectos de la crisis mundial que de otra forma se nos escaparían por lo inaprensible de las cifras. En este caso, y concretamente, me propongo elaborar una suerte de teoría que establezca la importancia de los trabajadores públicos a la hora de minimizar los padecimientos y futuras consecuencias de la difícil situación actual. Expongamos en primer lugar los fríos datos tal cual son, para desarrollar la teoría posteriormente:

…que los hizo Bonifacio, y aunque los hizo despacio, se le olvidaron los…
El titular es de La Provincia de ayer: “La Policía Local tendrá acceso a Puerto Naos para controlar la circulación en el muelle”. Y se explica en la noticia: “es una de las medidas que se pondrá en marcha para tratar de evitar nuevos accidentes en el recinto, como el que tuvo lugar en la madrugada del pasado uno de noviembre tras caerse un coche al agua con un menor, que falleció, y su madre”. Y yo me pregunto si, además de acceso, habrá policías locales que accedan. Porque si ocurre lo mismo que en el resto de Arrecife, pues de poco servirá el remedio, porque ver un policía por las calles es casi un acontecimiento.
Leyendo la entrevista que ayer publicó Canarias7 con Vicente Garrido, Fiscal superior de Canarias, me entra la duda de si él sabe cosas que en Lanzarote desconocemos: “Si un fallo declara ilegal una obra, hay que demoler”. Aquí, desde luego, el titular no termina de entenderse. Porque, aquí, entendemos que si un fallo declara ilegal una obra, pues se legaliza; y si no se puede legalizar, pues se negocia, se cambia la legislación vigente y, como mucho, se compensa por la ilegalidad –y esto último es un suponer, porque hasta la fecha ni compensar ha hecho falta–. Así le preguntan, y así contesta el fiscal: [...]

Por analogía a las declaraciones de Francisco Torres, Decano del Colegio de Lanzarote, ayer en Crónicas. La sorpresa ocurrió a media tarde, cuando se corrigió “los” por “algunos”; en este caso el cambio no tendría tanta gracia porque sería un obviedad.
[La Provincia, 19 de noviembre de 2008]
José Manuel Soria pedirá el jueves al vicepresidente Solbes una moratoria de un año en las inversiones de la RIC, de forma que los empresarios que estaban obligados a invertir antes del 31 de diciembre y a generar con ello puestos de trabajo, puedan aplazar un año más sus inversiones. La petición viene respaldada por las confederaciones empresariales, que pedían una moratoria aún mayor, de dos años. [...]