Después del artículo publicado este miércoles, al que no pongo ni quito una coma en cuanto al contenido –reconozco que en la forma no estuve del todo afortunado–, me siento obligado a abordar una cuestión que, en mi opinión, requiere de una pronta y satisfactoria respuesta por parte del Consejero Carlos Espino. Me refiero al canon de los Centros Turísticos. Es cierto que la escueta entrevista publicada en La Provincia el domingo, ha dado la excusa perfecta a esos de los que hablábamos el miércoles para desviar la atención de la situación de los hoteles y dirigirla al Consejero –de momento ya hay una denuncia, y otra en ciernes, por parte de hoteleros y oposición, al hilo de esa entrevista–. Defenderse atacando, lo llaman. Pero por más que nos disguste esta forma de proceder (o el estilo pendenciero empleado en algunos casos), hay unos hechos, no opinables, que convendría explicar con solvencia y cuanto antes. El más importante de todos ellos podría resumirse con una pregunta: ¿Qué ha pasado con esos casi cinco millones de euros correspondientes al canon de los CACT?
En la entrevista, Espino nos dice lo siguiente:
Las cuentas son públicas, las tienen los sindicatos, todos los consejeros del Cabildo, es decir, aquí no se trata de saber a dónde ha ido ese dinero sino explicar que los centros han requerido un importante esfuerzo económico por el importante déficit que existía de obras de conservación, y que curiosamente no fueron aprobadas por mí sino que venían de anteriores mandatos, pero que no se ejecutaron. Teníamos casos sangrantes como el estado en el que se encontraban la cocina y el ascensor de Los Jameos del Agua. Ahora estamos renovando el aire acondicionado del Castillo de San José. Lo que hace falta es que los Centros estén en condiciones de seguir produciendo ingresos para el Cabildo.
En primer lugar, dice Espino que las cuentas las tienen tanto sindicatos como Consejeros. No sabemos si se referirá exclusivamente a los Consejeros que forman parte del Grupo de Gobierno, porque lo cierto es que los Consejeros de CC ayer mantenían justo lo contrario… e incluso amenazaban con ir a la fiscalía anticorrupción por ello. En cualquier caso, si Espino no se refiere solamente a los Consejeros del Grupo de Gobierno, está claro que aquí alguien miente.
Como sea, en lo que estoy en total desacuerdo con Espino, es en que “no se trata de saber a dónde ha ido ese dinero”. Porque, efectivamente, se trata exactamente de eso. En España, y Lanzarote es España, a excepción de los Fondos Reservados, hasta el último céntimo del erario público debe justificarse. Así que no hay vuelta de hoja. Por supuesto que los Centros han de estar en condiciones, y si hubo que gastar ese dinero –que de todos modos mucho dinero me parece– pues bien, qué le vamos a hacer, para eso están ellos ahí, para gestionar las cuentas como mejor consideren… pero justificando, siempre justificando. Con facturas, luz y taquígrafos.
Deseo por el bien de todos que no haya habido malversación en este asunto. Porque como así haya sido, aviados vamos. Ya estamos tristemente habituados a que se tapen las vergüenzas los unos a los otros, y no me cuesta nada imaginar que si en CC descubren indicios reales de corrupción, el trato no se haga esperar: los hoteles de nuestros amigos a cambio de lavar tus trapos sucios en los Centros.
Espero que entiendan que aquí hay gente mirando. Gente que no va a quedarse impávida viendo cómo se trapichea en sus mismas narices –y hablo de “la gente” porque desgraciadamente la fiscalía en Lanzarote, ni está, ni se la espera–. Sabemos que los medios, como decía el miércoles, andan enfrascados en su propia guerra, y que si estos medios están tan ansiosos por descubrir irregularidades en la gestión de Espino, no es porque tengan verdadero afán de satisfacer el bien general, sino porque ello colocaría a quienes les pagan en una buena posición a la hora de negociar el asunto de los hoteles. Una negociación que podría permitir a todos ellos irse de rositas.
Esta es otra de las claves de lo que está pasando. Y no la menor. Los distintos personajes están buscando mejores posiciones para la negociación final. Cuanto más acorralen a Espino, cuanto más le pongan contra las cuerdas, mejores serán sus perspectivas negociadoras. Si el Consejero no ha cometido ninguna irregularidad, si ha hecho bien los deberes, no hay nada de lo que preocuparse. Ellos seguirán a lo suyo, erre que erre, pero sin más consecuencias. Sin embargo, como Espino haya cometido un desliz, como haya delinquido de cualquier forma o manera…, entonces veremos.
Mi posición, como imagino la de tantos otros, está clara. Si Espino ha malversado fondos, que lo pague. Y si los hoteles se han levantado ilegalmente, que se derrumben. Pero lo de “yo miro para otro lado en lo tuyo y tú miras para otro lado en lo mío” sí que no, porque ya estamos bastante hastiados de esta forma de hacer las cosas.
Por otro lado, también es verdad que no es de recibo que el Consejero haya de salir al paso de todas y cada una de la acusaciones que de estos medios han salido y van a salir hasta la mencionada negociación (imaginación no es algo que les falte). Si alguien acusa de un delito a otra persona, es ese alguien quien debe aportar pruebas que respalden su acusación, no el acusado quien debe demostrar su inocencia. Y pruebas es precisamente lo que no aportan nunca quienes ya sabemos. Se dedican a disparar con su pólvora mojada, aunque muy ruidosa, sin hacer otra cosa que mencionar rumores, suposiciones y retorcidas conclusiones. Nunca hay pruebas. Si las hubiera, suponemos que irían con ellas a los tribunales… o no. Porque no es a los tribunales a donde ellos quieren ir, sino a la mesa de negociación. Lo tuyo por lo mío. Nos vamos conociendo.
Concluyendo, y aun teniendo todo esto en cuenta, yo creo que hacer públicas las cuentas de los CACTS, está no sólo justificado, sino que se me antoja una obligación de cara a ganar la confianza de la ciudadanía y esperanzarnos a todos en que este difícil proceso acabe por llegar a buen puerto. Esta guerra –porque sí, es una guerra, una guerra sucia y sin cuartel– no sólo es una guerra de “hoteleros” contra “Espino”, sino que nos incumbe a todos, y no porque tengamos que tomar partido por uno de los dos bandos, que no es así, sino porque su desarrollo y resolución determinará, en gran medida, lo que será Lanzarote los próximos años. Hay varias maneras de involucrarse en esta guerra, sin necesidad de tomar partido, y la mejor de todas ellas, desde mi punto de vista, es la que consiste en observar y hacer saber a los observados que los estás observando. Simplemente observando, para que cuando llegue el momento de la tregua –o de la capitulación de una de las partes– la negociación subsiguiente no suponga perjuicio alguno para los de siempre.
Si quieres saber donde esta el dinero preguntale a tu amigo Mario Alberto Perdomo que es amigo de Espino y seguro que se lo ha contado. Por cierto, tu lenguaje bélico me recuerda cada dia mas al de Mario Alberto Perdomo, al que seguramente tampoco conozcas de nada. Por cierto, no creo que San Ginés tenga intención de negociar nada, no lo conozco, al contrario que tú a Espino, pero me da la sensación de que es un tipo legal, de lo contrario tu desconocido Espino lo habria denunciado. Un saludo de un antiguo amigo de guerras.
Federico, ¿de verdad tenemos que estar siempre reduciéndolo todo a un “eres amigo de”, “no te ajuntas con”, “le doras la píldora a”? ¿No te parece que ya estamos un poco mayorcitos para esa clase de discursos? ¿No ves que aquí no se trata de confiar, o de conocer, o de las sensaciones que te inspiren estos o los otros? Se trata de hechos, ni más ni menos. De interpretar esos hechos, de argumentar en base a ellos. Hablamos de política, y en política son los hechos los que cuentan, no las sensaciones, ni la confianza que te inspiren los políticos o la simpatía que les profeses. Sé que mucha gente basa sus votos e incluso militancias en cosas tan simples como esas, pero aquí intentamos ir un poquito más allá… al menos yo lo intento.
Es posible que tenga una idea equivocada de todo esto, pero el día que albergue la más ligera sospecha de que mis amistades o lazos familiares condicionan mis artículos, o perderé esas relaciones o dejaré de escribir artículos.
Y ahora, si quieres, discutimos sobre los hechos, en vez de sobre sensaciones.
Gran descripción de esa descomunal “bestia” política que es José Juan Cruz Saavedra, cortesía de Antonio Coll:
Se me saltan las lágrimas.
Resultados electorales al Cabildo, año 2007:
PSOE
Arrecife: 4.422 votos
San Bartolomé: 1.693 votos
Tías: 1.684 votos
Resultados electorales al Parlamento de Canarias, año 2007:
PSOE
Arrecife: 5.140 votos
San Bartolomé: 2.104 votos
Tías: 1905 votos
INSISTO:
Y, obviamente, no es la mentira más grande que contiene el texto.
Al alcalde de Tías lo va tirar el chorizonte. Cómo es posible un panfleto tan mal hecho, tan sectario como propagandista absurdo. Es de esa veces que dices en que país vivimos y como se pretende engañar a la gente más desprevenida. El alcalde no se da cuenta de que hay cosas que le perjufican notablemente con un asesor que habla tranquilamente en los medios de CC.
Artículo del autor:
…y no me cuesta nada imaginar que si en CC descubren indicios reales de corrupción, el trato no se haga esperar: los hoteles de nuestros amigos a cambio de lavar tus trapos sucios en los Centros.
Respuesta del autor a comentario:
Federico, ¿de verdad tenemos que estar siempre reduciéndolo todo a un “eres amigo de”, “no te ajuntas con”, “le doras la píldora a”? ¿No te parece que ya estamos un poco mayorcitos para esa clase de discursos?
Contradicción? y otra Sr. Marcet: usted mismo da por sentado que los propietarios de los hoteles son amigosde CC. Como en todos los sitios, no dudo que los haya, pero si investigamos un poco se decubrirá otras amistades más “coloradas”.
Saludos
Muy bien Sr. Rivera. Me acaba de dar un repaso. Y además sin necesidad de mencionar mis amistades, ni mis familiares, ni mis relaciones pasadas o futuras. En fin, de estas cosas se aprende. Un saludo.
hola fernando,seguro ke te akuerdas de mi,de la revista el jueves numero 1554,perdona ke te escriba aki, pero me gustaria mucho ponerme en contacto contigo y explicarte la realidad del mail ke mande y el ke publicaron en la revista,solo a ti ke, veo ke tienes un par de dedos de frente,te dejo mi correo gorri333@hotmail.com,un saludo
Hacía mucho que no escribía en este medio, ni con ni sin seudónimo, pero hoy lo haré porque el asunto me atañe en extremo y porque me apetece, aun a riesgo de exponerme a que a uno le insulten como es habitual, cierto que no especialmente en este foro.
Sr. Marcet, créame que no sé si le conozco, y que desconozco cuales son sus vínculos familiares o personales, aunque usted si que da por sentadas muchas cosas sobre mí, por cuanto soy yo quien en este asunto habla por la Coalición Canaria de la que usted tanto habla y del modo en que tan alegremente lo hace. Es por eso que permítame rebatirle, y yo diría que hasta “reprocharle”, algunas consideraciones sobre su artículo. Y créame igualmente que no aspiro a que admita mi réplica como el repaso que efectivamente le ha dado y usted admite, cosa que le honra, el Sr. Rivera en una sola frase, aunque sí a que usted, o al menos el potencial lector, puedan ganar algo de perspectiva.
Se nota que esta usted entrenado en el uso del verbo escrito al servicio de una idea más o menos fija, pero una lectura detenida y observadora de su artículo, bajo mi punto de vista revela precisamente eso, las incoherencias en que uno incurre cuando aparentando otra cosa, ya tenia una idea clara de lo que quiere transmitir sirviéndose de una apariencia inicial engañosa.
Aparenta usted en el título y comienzo de su artículo cuestionar al Sr. Espino por su falta de explicaciones sobre el Canon de los CACT, pero en realidad lo que quiere decir, y de hecho termina diciendo, es que sólo esta acorralado y contra las cuerdas por políticos y medios de comunicación alineados por espurios intereses, y hasta justifica su silencio porque “no puede estar saliendo al paso de todas las acusaciones….”
Aparenta usted en el título y comienzo… que le preocupa donde está el Canon, para terminar sentenciando en una suerte de juicio sumarísimo sobre vínculos inequívocos que sólo están en su cabeza, que se trata de “ una guerra de hoteleros contra espino”, cuando los hoteleros que yo sepa, jamás han preguntado por el Canon que mueve su artículo.
Aparenta usted que respaldaría la denuncia de los hechos por CC….. , y sin embargo termina prácticamente acusando a CC de no tener pruebas con que denunciar e ir de farol, y en lo de las pruebas, a día de hoy admito que tiene parcial razón.. Precisamente eso es lo que quiero – que me entregue pruebas – alguna de las cuales ya he visto, con la que documentar la denuncia. El asunto es muy sencillo, si no hay nada que ocultar, que el consejero de instrucciones de que se me facilite cuanto pida, en lugar de retener en su despacho los documentos que estaban preparados para mí, y los que en ampliación de aquellos ya he solicitado a él y a la Presidenta. Mi gestión la tiene entera a su disposición, por cierto.
Y Por cierto que la denuncia de CC no es al hilo de ninguna entrevista, es más, no tiene nada que ver con ella, aunque algunos se empeñen en vincular interesadamente la denuncia de Francisco Armas con la nuestra, y lo digo por el propio medio en que salió la entrevista, y por supuesto por su artículo. Por cierto que es al juzgado y no al fiscal a donde acudiremos, y será al juez a quien pediremos la intervención de la fiscalía anticorrupción, si como esperamos del análisis de la documentación solicitada, corroboramos los indicios de la comisión de delitos penales, que de las gravísimas irregularidades administrativas no nos cabe la menor duda.
Como le dije no le conozco, no se quienes son sus amigos ni si tiene usted algún hotel, pero me temo que usted a mi tampoco, y le aseguro que ni yo ni mis compañeros en el Cabildo, o fuera de él, tenemos ningún hotel, así es que no le puedo permitir – sin reprochárselo claro, que usted seguirá escribiendo lo que le parezca, faltaría más – que diga usted que si CC descubre algo en los CACT, “ yo miro para otro lado en lo tuyo y tu miras para otro lado en lo mío”, refiriéndose a los hoteles como si fueran míos, supongo, ni tampoco “le permito” que aventure usted el trato que dará CC – CC soy yo también y en este caso más que nunca – si descubre algo en los CACT, a saber… “ los hoteles de nuestros amigos a cambio de lavar trapos sucios en los CACT ” dice usted, pues mire, trapos sucios le aseguro que hay en los CACT, y algún que otro conocido hotelero por mi condición de exconsejero de Centros Turísticos, Patronato de Turismo y Ordenación Turística ( estas dos últimas… sólo 6 meses ), también, pero le aseguro que ninguno de ellos se atreverá a venir a intercambiar estampitas y espero que el de los trapos sucios tampoco, porque los dos se darán de bruces, conmigo y con CC, que está bastante más lejos de según qué empresarios, y en general de los empresarios, de lo que nunca estuvo el PSOE en esta isla aunque aparenten todo lo contrario. Y es que este PSOE de hoy en Lanzarote, sólo vive de eso de apariencias, salvo honorosas excepciones.
Sr. Marcet, disculpe si mi tono le resulta hiriente pero hiriente me ha resultado su artículo. Admito que no es usted de los que insulta y se esfuerza por resultar educado incluso en las más retorcidas acusaciones, pero es que hay quien cree que CC es como un saco de entrenamiento sobre el cada cual puede descargar sus fobias, filias, frustraciones, o mezquina estrategia política con total impunidad, sin pensar que detrás de estas siglas políticas hay mucha gente trabajando honestamente. En otras también, y como en todo, hay de todo en la viña del señor dice el dicho, tanto o más honrados que usted, y menos también. Por eso que hacer tabla rasa con todos, personas y partidos, unos disparando hacia un lado y otros respondiendo, sólo contribuirá a que terminen por tener razón y no creo que sea eso lo que usted o la sociedad quiere y necesita.
Por último, sean cuales fueran sus vínculos familiares o personales, le animo a que siga usted escribiendo con educación y sin entrar al trapo de provocaciones a lo contrario, que sin duda las tendrá a cada paso. Eso no le dará la razón cuando no la tenga como es el caso, y como me temo que su excesivo alineamiento político – a mi juicio evidente – harán que con frecuencia lo sea, pero al menos no se la quitará cuando si la tenga.
También siga usted observando y animando a cuanta más gente mejor, a que también lo haga. En eso estoy de acuerdo y hasta le profeso cierta gratitud, porque eso es precisamente lo que necesito y necesita CC, observadores, muchos observadores, cuantos más mejor, porque eso redundará en menos apariencia y más objetividad. Con respeto, saludos y hasta quien sabe si otra.
PD: Antes de darle al envío, confieso que una llamada me revela alguno de esos vínculos que usted mismo tanto recuerda en su artículo, pero eso no cambia una coma.
Nota a la dirección de la opinión: En una ocasión me publicaron la replica como si de un artículo más se tratara y no sólo en comentarios, les agradecería lo hicieran de nuevo si es posible. Seguro que usted Sr. Marcet, conóce la fórmula y como buen demócrata me hecha una mano con eso. Lo digo en serio y sin ironías.