Parlamentar

María Pallarés

La noticia de que el Congreso de EE. UU. ha rechazado el plan económico propuesto por el presidente fue recibida ayer por la tarde en España con sorpresa, con auténtico estupor. ¿Cómo no sorprenderse de que haya países donde los parlamentarios tengan voz y voto propio? Está claro que algo así sería inconcebible en España, donde el acuerdo de los jefes de los dos partidos aseguraría el voto unánime de sus diputados. En realidad, lo que nos parece inconcebible es que haya parlamentarios que discutan la opinión de sus jefes y voten en consecuencia, porque en España los diputados van al Parlamento no a parlamentar, desde luego, sino a votar lo que les mandan… y punto en boca.

Publicado el 30 de septiembre de 2008 a las 11:00 am en 'Política'.

1 Comentario

  1. 11:50 | 30 septiembre 2008 | Permalink

    Es que incluso se habla de que uno de los factores determinantes en la votación final fue un discurso de una demócrata. ¿Se imaginan? ¿Hablar en un Parlamento sabiendo que quienes te escuchan te están prestando verdadera atención, hasta el punto de que incluso están dispuestos a cambiar su opinión si eres capaz de convencerles con tus argumentos? Otro mundo.