Manuel Brito
Empecé a sospechar que la chibichanga servía para algo más que para orinar cuando, allá cuando chinijo, vi por primera vez a la muchacha del Capitán Trueno en las revistas de machanguitos de la Editorial Bruguera. Ahora leo que en el cine va a encarnar el papel de la dulce Sigrid una pibita de plástico salida de las teleseries de la caja tonta a la que los más osados llaman actriz, y que otros aún más osados tienen como la mujer más guapa de España, en la ignorancia de que nada hay menos sensual ni sexual que un rostro manufacturado y un basto busto de silicona. Te lo regalo. Para encarnar un papel tan carnal hay que tener carne, como la propia palabra indica.
Sensual y sexual es siempre la prosa de Rosa Belmonte, una abogada que ha renunciado a los hábitos y que ha terminado felizmente trocada en deliciosa columnista: “Como ni siquiera reconozco el término jueza no voy a discutir por un quítame allá esas miembras, ni sobre el presunto fin del Ministerio de Igualdad (o del Concepto, como diría Arcadi Espada), aunque estoy cada vez más convencida de que se trata de un Ministerio de Distracción. Una especie de maligno Plan B (de Bibiana) para mantenernos entretenidos mientras sube el pollo y la bilirrubina”.
Leo en el avión la entrevista que publica El Mundo con Gore Vidal, considerado como el mejor ensayista norteamericano del siglo XX. El autor más destacado de la izquierda gringa se las sabe casi todas, no sé si por pensador o por homosexual: “Los republicanos le montaron el impeachment a Clinton porque alguien le hizo una mamada, y ahora nos falta valor para destituir a Bush por violar sistemáticamente la Constitución americana. Vivimos en un país que da miedo”. Y que teme lo sexual, en efecto, aunque sea el mayor productor de porno malo del planeta. Estuve en Washington cuando los hechos y doy atónita fe de la escandalera que se montó y de la nube de periodistas llegados de todo el mundo vigilando durante días los alrededores de la Corte Suprema, como si dependiera todo el futuro de la Humanidad de un acto tan humano y en ocasiones humanitario como es la felación (palabra que el Microsoft Word no reconoce; chúpate esa). Tócate las haches de la hipocresía y la doble moral. Así se escribe la Historia, con estos renglones tan torcidos y retorcidos.
Los detalles escabrosos sólo me interesan cuando están contados con la gracia y la femenina mala uva de Rosa Belmonte (“La quiero, la quiero”, que diría Francisco Umbral): “A Boris Becker los gemidos de las tenistas le parecen sexuales e inapropiados. Vale que suenan pelín sicalípticos (pese a que el intervalo es demasiado espaciado y lleva añadido el nada coital golpe de la bola), pero aquí priman los oídos sucios del rubio tonto al que robaron el semen. Algo así como la mirada sucia de Los Serrano. Lo de que haya pedido su prohibición no deja de ser una manera de hablar. Pero si podemos pedir que se prohíban ruidos, yo me pido que se impida dormir en los aviones a los tíos que roncan. Si quisiera escuchar eso me habría casado”. Razones.
trailer
13:07 | 19 Junio 2008 | Permalink
Hombre Elsa Pataky si te refieres a ella no es fea precisamente, pero para gustos colores mira tú.
Julia Peña
15:11 | 19 Junio 2008 | Permalink
La sociedad americana está acostumbrada a ver cien muertes en una peli como las de Rambo, por ejemplo, pero se escandaliza si hay un desnudo. Tiene mucho que ver en eso la moral religiosa y también algo de esa doble moral que siempre se habla y la que cita Vidal, eso sin quitar que luego en el cine que se hace aquí estamos en el polo opuesto y parece que si no hay escenas de cama todo el rato no se puede hacer una peli. Yo creo que no debe ser ni tanto ni tan calvo, como se suele decir.
¡Tate!
16:10 | 19 Junio 2008 | Permalink
Vaya casualidad que a Manuel Brito le guste tanto la misma columnista, Rosa Belmonte, que a Miguel Angel Deleón. ¡O será algo más que una casualidad..!
Celos
20:01 | 19 Junio 2008 | Permalink
La Pataqui es que está más operada y retocada que la cadera de mi abuelo. Y es mu mala como artista también. Miré en Internet y no se sabe el que hará de capitán Trueno, espero que no el ommmmnipresente Bardem, por favor, que ya lo tenemos hasta en la sopa.
elprimodelprimo
23:11 | 19 Junio 2008 | Permalink
como dice tate el estilo te delata
Revista
23:59 | 19 Junio 2008 | Permalink
Donde esté el Jabato que se quiete el Capitán Trueno.
Columbus
19:40 | 20 Junio 2008 | Permalink
Pillado in fraganti. Ahora firma los artículos con pseudonimo, pero el rejo machista es inconfundible. Verán como llegan los comentarios a decenas. 3/4 partes suyos. Bueno, igual esta vez, se corta un poco y no se da tanta cera.
Koyack
19:57 | 20 Junio 2008 | Permalink
A mi me da que el seudónimo ya lo ha utilizado otras veces, sin molestarse en disimularlo tampoco. Hay mucho Colombo más despistado que una cuca. Ja!
columbus
20:41 | 20 Junio 2008 | Permalink
Koyac, ya lo sabía, y no te confundas. Tu no eres de los nuestros. No admitimos el gansterismo. Tampoco a los novatos ni a los infiltrados. Nosotros somos más listos. Si quieres empezamos la prueba. ¿Que te parece el 1,2 y 8?
The Columbus Wife
20:51 | 20 Junio 2008 | Permalink
Y el 7 y el 9, a mi no me la pegas. Las esposas somos mas listas que los maridos.
columbus
21:36 | 20 Junio 2008 | Permalink
Serías gracioso si tuvieras gracia pero como intentabas engañarnos, no por placer ni por el juego, sino para el autobombo y para echarte demasiados flores que olían a pachulí , nos mosqueamos y te delatamos. Es un asunto tan trivial que aburre. Hasta el diez, cinco son tuyos, el 4 se me olvidó, cinco de unos tipos que no nos conocemos de nada pero que coincidimos en la misma apreciación.. Por mi parte. Caso cerrado. Ahora no intentes engañarnos más porque entonces si que vamos a pensar que “el cabo raso no tiene quien le escriba”. En este artículo concreto Columbus,no aparecerá más, aunque el farsante utilice el nombre en vano. En otros suyos volverá si persiste en su reiterada aptitud de repetirse indefinidamente, contarnos su interesante e irreal vida privada o cualquier tufillo de sectarismo político, social o cultural, que rechine a las neuronas. Advertido quedas.
Lía
22:50 | 20 Junio 2008 | Permalink
Pues Manuel no le veo relación entre titulo y texto