Luis Arencibia Verdú

Recién pasados los faustos del día de Canarias, repleto de cajeras de supermercado vestidas de folclóricas, sólo hay que darse una vuelta por ahí para darse cuenta de lo poco que valoramos, en verdad, nuestro patrimonio. Para ejemplo dos botones: En el primer caso de patrimonio natural hablamos. El cartel pone: “Zona sensible para aves. Por favor, circule sólo por las pistas y caminos principales. Gracias.” Y tanto él como casi todos los idénticos a él, situados en zonas de alcaravanes y hubaras, están por los suelos al ser enclenques y carecer apenas de base.

En este segundo ejemplo se trata de patrimonio arqueológico, nada más y nada menos que el principal yacimiento de la isla, cuyo patético estado de abandono lo confunde con el vertedero que tiene justo en frente. La iniciativa que en su día anunció el cartel es ahora ilegible.
picuda roja
11:47 | 11 Junio 2008 | Permalink
Como ya dijo “El Roto” en una de sus villetas de “El País”, ” Nuestra identidad cultural es, mayormente, la incultura”. Saludos.
Javier Diaz Reixa
15:53 | 11 Junio 2008 | Permalink
Es lo bueno de tener un gobierno nacionalista desde hace quince años, que se preocupa del patrimonio natural y cultural y de la identidad y esas cosas.
Roferito
14:53 | 13 Junio 2008 | Permalink
Muchacho, pa donde te fuiste a sacar esas fotos…mi madre, eso está de la mano de dios.