Clara Beltrán
Muchas veces, cuando veo actuar a los políticos, me parece que viven en la cómica situación de quien hace mal su equipaje y después de cerrado tiene que abrirlo, una y otra vez, porque ha olvidado meter prendas o utensilios que de pronto considera imprescindibles. Esto ocurre mucho con proyectos que se hacen y deshacen o con calles que se asfaltan y reasfaltan, porque de pronto se acuerdan del ADSL. Otras veces, me parece estar viviendo un dejá vu. Últimamente he tenido esa sensación con el debate generado en torno al proyecto del campus universitario en Arrecife.
Así, el pleno del pasado lunes en el Ayuntamiento capitalino me pareció idéntico a uno que tuvo lugar en octubre de 2003, con la salvedad de que los protagonistas de la moción eran otros.
Hace cinco años, en vez del PP era el PSC el que abanderaba el proyecto de la universidad, llegando a considerarse así mismo “la principal fuerza política promotora” de este proyecto. En ese pleno celebrado en octubre de 2003, y desde la atalaya del concejal Carmelo García Déniz, los socialistas recalcaban su apuesta por “crear un único recinto universitario en Arrecife”, según reza en el acta municipal.
La moción en cuestión se presentaba ante los rumores de que se proyectara dividir el campus universitario entre los municipios de Arrecife y Teguise (¿les suena de algo?). Además, para garantizar el propósito socialista de concentrar los estudios superiores en la capital de la isla, Carmelo García Déniz sacaba su as: el pronunciamiento de la Mesa por el Campus de Lanzarote; el rector y el Consejo Social de la Universidad de Las Palmas y otras instancias, a favor de que las instalaciones universitarias se situaran en Arrecife.
Quiera o no, el PSC actuó en 2003 con voluntad deliberada de concretar una universidad en Arrecife, pero ahora, como miembro de un pacto con el PIL, se entrega a fondo y sin reservas al deseo insularista de que Teguise sea la cuna del saber. Con María Isabel Déniz de primera edil, ya existían estas luchas por arrimar el ascua a la sardina. Ella tiraba para Arrecife, mientras Dimas Martín quería concentrar este servicio en su feudo.
Y, aunque en el fondo la ubicación de la universidad es un tema secundario, porque lo que hace falta es que ese proyecto sea una realidad, me doy cuenta de que lo que les puede pasar a los políticos insulares es que sepan que es muy peligroso proponerse algo en serio en Lanzarote, porque adquirir compromisos exige caminar en todas las direcciones, hacer una cosa y la otra…, quemar todas las naves. Ser, en definitiva, tenaz. Sin embargo, tenemos que la insuficiencia, el engaño y la falta de compromiso social no prescriben y eso que ya han pasado cinco años desde ese pleno de 2003. Desde entonces ha habido tanto movimiento de ficha que la partida ha comenzado demasiadas veces. Todos dicen que el campus universitario es necesario, pero por el momento nadie suelta suelo.
Muchas veces veo a los gobernantes corriendo hacia su cargo, y “ponérselo” apresuradamente, como si no fueran conscientes de lo que pesa esa responsabilidad, como si se tomaran su trabajo a la ligera. ¡Otra vez el dejá vú!
Natalia Jiménez
23:15 | 9 Junio 2008 | Permalink
Si se pretende hacer algún colegio universitario decente en Lanzarote lo suyo es que esté donde vive la mayoría de la población. Si hay que seguir subvencionando el transporte y la estancia a los estudiantes universitarios es mejor dejar la universidades donde están.
Adolfo S. Hernández
8:40 | 10 Junio 2008 | Permalink
Tengo grandes dudas acerca del campus universitario en Lanzarote. ¿en qué beneficiaría a los estudiantes de la isla? Tengo entendido que, por ejemplo, en la escuela de enfermería de Lanzarote hay muy pocos estudiantes de aquí, porque se entra (como es lógico) por orden de notas y, por ejemplo, a un estudiante lanzaroteño le puede tocar ir a Gran Canaria y a uno de Gran Canaria en Lanzarote; con lo que los padres que somos los que costeamos los estudios, estamos en las mismas. Además los profesores creo que son profesionales de la medicina que ya tienen otros trabajos en el servicio canario de salud y en sus clínicas y consultas particulares. Por todo eso no le veo grandes ventajas. Habría que hacer un estudio del costo de poner una Universidad en Lanzarote y ver si no interesa más crear colegios mayores u otro tipo de ayudas a los estudiantes que tengan que desplazarse.
Además viendo la que se está armando ya entre los políticos, no creo que se vayan a preocupar mucho de la calidad de la enseñanza.
La Opinión de Lanzarote :: Una universidad de tercera
9:00 | 10 Junio 2008 | Permalink
[...] la actualidad informativa. De una forma que Clara Beltrán estimaba ayer, y con razón, cómica (“Arrecife no pasa la PAU”). Porque parece un puro chiste tanto que los partidos hayan sido incapaces de tomar una [...]