Viernes, 9 de Mayo de 2008

Agitadores

Clara Beltrán

Esta semana El Agitador ha estrenado su nueva herramienta del esperpento y la sátira. Se llama “Noticias Agitadas” y es un informativo virtual que sigue utilizando la caricatura como medio de denuncia. En su primera entrega, hemos disfrutado de unas animaciones muy bien hechas, que desafortunadamente no han ido acompañadas de un guión más original y sutil. Y es que el tono excesivamente agresivo, en algunos casos con reproches chabacanos y poco elegantes, despierta la crítica de quienes creemos que para hacer humor no es necesario ser siempre tan mordaz y maleducado.

Que nadie se confunda, porque yo también reivindico el derecho a la burla como parte constitutiva de la libertad de expresión, pero creo que la caricatura salida de un pluma humorística, no siempre afortunada, no debe ser alabada sólo por haber sido arriesgada y descarada. La vehemencia en la burla tampoco me parece buena compañera, si se aspira a contar con un espacio abierto y plural que no se centre en la persecución de determinados personajes públicos. Y es que cuando el humor está siempre tan dirigido a una misma diana, parece que hubiera más rencor que necesidad de ironizar.

Cuando los Guiñoles aparecieron en escena hace unos años, rompiendo moldes en su tratamiento de la actualidad y la información, hay quien dijo: es el mejor informativo de la televisión. Cierto es que era ingenioso y refrescante, pero ¿se le puede dar la misma credibilidad? O ¿acaso el humor no persigue un interés editorial?

De El Agitador también escucho alabanzas tales como que es el espacio informativo más útil de la isla, capaz además de atreverse con temas y personajes que otros consideran intocables. Lo cierto es que material para seguir caricaturizando tienen, porque al fin y al cabo el entramado político y empresarial de Lanzarote “es de risa”, pero creo que en muchas ocasiones los agitadores se dejan llevar por un humor sectario que desvirtúa la realidad, porque por poner un ejemplo, ni Pedro Hernández es tan malo ni Andrés Barreto tan santo. Peligroso me resulta también que haya quien vea la portada de la web con el afán morboso de quien ve un linchamiento público, esperando para la próxima vez más carnaza y escándalos.

Por otro lado, me he preguntado muchas veces: ¿por qué nunca se ha hecho un guiño humorístico a Agustín Acosta y sí asiduamente a Jorge Coll? ¿Acaso el señor Acosta no hace periodismo de encargo y no ha mercadeado con la información? Tampoco quiero tomarme a El Agitador muy en serio, porque supongo que sus responsables no tienen más pretensión que “echarse unas risas”, pero si se empieza a decir que son un referente en la información de interés general, la brújula para encontrar la verdad, y se les ve como el filtro informativo que debieran tener todos los medios de comunicación, me pongo a temblar, porque vaya monstruo de seis cabezas que se está gestando.