Viernes, 25 de Abril de 2008

Homologación sin contrapartidas

Pablo Quintana

Descalifica, Manuel Mederos, en su artículo de opinión, “Indecencias educativas“, en el diario de la isla de Gran Canaria, Canarias7, al colectivo de profesores y maestros que ejercen su labor en las islas, y abunda en los motivos de siempre: sólo quieren dinero sin ofrecer nada a cambio.

Como parte del colectivo, y sin pretender que mi opinión represente a nadie más que a mí, creo que aunque la consejería de educación ha conseguido su objetivo primero, presentar al colectivo de enseñantes como los malos de esta película, no debemos por ello callarnos y seguir expresando lo que pensamos.

Este colectivo, como cualquier otro colectivo de trabajadores asalariados, a cambio de su trabajo sólo está en la obligación de ofrecer su trabajo, un trabajo a realizar dentro de un horario que queda establecido en un contrato. Los enseñantes no son una ONG.

Dice también el señor Mederos que los enseñantes desprecian a este gobierno. Me imagino que como en cualquier colectivo habrá opositores políticos, simpatizantes y algún que otro coaligado. Puede que incluso algún afiliado de Coalición Canaria.

Considera el articulista que el hecho de que este gobierno abra el debate en torno a la calidad educativa es de alabar. Faltaría más que no fuera el gobierno quien lo abriera, en sus manos estaba, ha estado, está y estará la llave de este debate; son ellos los únicos que lo ha mantenido encerrado durante tantos años, y sólo ahora que los informes externos-esos que no sirven para Canarias-han demostrado que hemos tocado fondo, empiezan a soltar lastre. El profesorado, la mayoría, ha estado luchando cada día por la mejora de la calidad educativa de la enseñanza pública a pesar de los gobiernos y todas sus políticas mezquinas que han lastrado y frenado toda mejora.

No, no es el gobierno quien propone la mejora de la formación del profesorado; sólo tiene el señor Mederos que darse una vuelta por los CEP de las distintas islas, a cualquier jornada de formación, conferencia… que se haga-siempre en horario de tarde-para ver a los profesores y maestros formándose-sin reclamar más dinero, ni descuentos horarios…-en cursos impartidos por otros profesores y maestros muchas veces de forma gratuita; puede también ir a los centros-otra vez por la tarde- y ver como se forman grupos de trabajo que igualmente acuden a realizar tareas que contribuyen a la mejora de la calidad educativa. Por cierto, la administración colabora alguna vez aportando la cartulina para expedir el certificado con las horas del curso o grupo de trabajo.

La implicación de los padres en la educación la llevamos pidiendo muchos años, no sólo como enseñantes sino también como componentes del colectivo de padres; el gobierno no ha colaborado nunca, y sólo ahora, que busca alianzas para su guerra de guerrillas, busca la simpatía de los padres y los enfrenta a los profesores. Pero la implicación de los padres empieza por que queramos y podamos implicarnos; y esta tarea debe empezar en nuestras propias casas, dedicando tiempo a nuestros hijos; luego acudiendo a los colegios, al menos quincenalmente a las visitas de padres, además habrá que asociarse a las AMPAS… y además se le pude pedir al gobierno que articule y regule mecanismos que amplíen esta participación si se cree necesario; el profesorado poco puede hacer en este caso.

Parece por último que acaban de descubrir la pólvora atacando la jornada continua porque esta no permite conciliar la vida laboral y familiar. Si lo que se trata es de racionalizar horarios laborales, comiencen por regular a otros colectivos explotados con jornadas laborales esperpénticas, y no desnacionalicen el horario de este colectivo. Y con esto no quiero decir que los centros no se abran por las tardes, e incluso a las 7 de la mañana, y si se desea, podemos pedir comedores donde se de desayunar a los niños de “familias sin recursos”, muchos acuden a los centros sin nada en el estómago.

Pero me pregunto como lo hará este gobierno, que repasa a los profesores por la izquierda, una vez que se acabe el conflicto económico con el profesorado y tenga que ponerse a solucionar éste con el que ha desviado la atención. ¿Contratará monitores de acogida temprana? ¿Pagará los desayunos de estos niños? ¿Contratará más maestros para las clases de la tarde? Señor Mederos visite los colegios y vea el lamentable estado de muchos edificios, las aulas atestadas de alumnos, la pobre dotación de material, la tardanza en nombrar sustitutos cuando hay bajas por enfermedad, lo irracional y el bajo nivel de los currículos…

Y para acabar, vuelvo al principio, un debate es la subida de sueldos que los profesores como trabajadores asalariados pidan, con la que podemos estar de acuerdo o no, y de la que podemos opinar puesto que son empleados públicos; y otro el de la calidad educativa, que creo que todos estamos de acuerdo en que debe mejorar, y mucho; y este aunque lo puede y debe exigir toda la sociedad, sólo lo puede abrir, gestionar y coordinar la administración.