Lluvia de Luna
Voy al ginecólogo con más aprensión, susto y recelo que cuando voy al dentista. Aunque es un tipo amable y atento, sigue siendo un tío. No es cómodo sentirlo hurgando en lo más íntimo de mí. Intento engañar o distraer ese miedo con una de esas revistas malas con muy buen papel que siempre hay en la sala de espera de estas consultas. A voleo, cojo una llamada Viva Lanzarote. Mucho color, muchas páginas… nulo contenido. Todo es publicidad, incluso los textos teóricamente informativos. La publicación se jacta de ser unas de las más leídas, según dicen que dice un estudio encargado por el Cabildo que hemos pagado todos, en el que también aparece en lo más alto de esa lista una publicación de pensamiento profundo llamada Esto Hay. Esto es lo que hay, en efecto: en la isla leemos preferentemente revistas en las que no hay nada para leer.
Paso las páginas con tanta desgana como inercia. Hasta que me topo con un anuncio dividido en dos: a la izquierda una foto del alcalde de Tías con esa sonrisa natural y nada forzada que Dios le ha dado, y a la derecha un texto en el que se leen perlas como las que siguen: “Como alcalde de Tías, me complace daros mi más cordial enhorabuena por este cuarto aniversario. Sin embargo, extiendo esta felicitación a vuestra brillante trayectoria ya que, en sólo cuatro años, Viva se ha consolidado como medio de comunicación”. Tanto el alcalde como el que me cuentan que le escribe estas bobadas son nacidos y criados en Lanzarote. Ambos son canarios. Conejeros, para más señas. ¿Qué hacen entonces dos tíos de Tías escribiendo eso de “daros”, “vuestra” y otras expresiones que nunca fueron propias de las islas? En la torturada prosa del texto del anuncio ya no me meto porque no me gusta ser cruel.
Tiro la revista sobre la mesita. No puedo seguir leyendo, pero tampoco puedo evitar hacerme algunas preguntas al respecto. ¿Por qué tiene un ayuntamiento que pagar un anuncio para felicitar el aniversario de una publicación que ni siquiera hace periodismo sino publicidad al concreto político (no al grupo de gobierno, mucho menos a la oposición) que está al frente de esa corporación? ¿Cómo se justifica o en qué apartado se consigna ese tipo de gastos para el auto-bombo del alcalde? ¿Qué opina la oposición en el municipio de marras de esta tramposa manera que tiene el primer edil de promocionarse personalmente? ¿Es legal esta descarada publicidad encubierta que acaban pagando todos los vecinos de Tías? ¿Es moralmente lícita esa propaganda impresa de José Juan Cruz Saavedra para felicitar y felicitarse a sí mismo? ¿Cómo se puede entender o disculpar ese evidente derroche del dinero público? ¿Cuándo vamos a…?
Me quedan en la mente otras muchas preguntas al respecto, pero me avisan en este preciso momento para que pase a la consulta. Ya se me ha pasado el miedo. Ahora estoy aterrorizada. Viva Lanzarote… aunque se muera de asco.
Mercedes G.
15:03 | 23 Abril 2008 | Permalink
Eso de que son revistas gratuitas tiene trampa. Solamente lo son en apariencia, al final las pagamos todos porque las instituciones públicas se anuncian en ellas todo el rato con nuestro dinero.
Redactora
19:47 | 24 Abril 2008 | Permalink
Algunas de esas publicaciones son aparentemente informativas, como La Voz o LN, pero en realidad se mantienen también con los anuncios de las instituciones -Cabildo y Ayuntamientos-. Como periodista, me parece igualmente un fraude, porque así se obliga a que paguen esos medios incluso los que nunca comprarían los mismos.
robis
14:35 | 23 Junio 2008 | Permalink
Yo no tengo nada que ver con las mencionadas revistas pero creo que nos es el objetivo que persiguen, estas revistas persiguen un objetivo y hay que enmarcarlas dentro de ese objetivo. La critica es mácil lo más difícil es montar una revista o una publicación de las carácteristicas que describe la redactora de este arículo. Una vez no me acuerdo bien quien dijo que los criticos eran unas personas frustradas que no habían conseguido sus propósitos en un campo determinado lo que les había obligado a convertirse en cr´ticos de los que sí lo habián conseguido. En la vida hay que ser pas optimista y no ver las cosas con una mirada tan negativa, veá como las cosas le iran mejor y si tanto añora una revista más informativa, que coja el toro por los cuernos y la monte y se dará cuenta que es muchisimo mas difícil que criticar las iniciativas ajenas.
Sibor
17:02 | 23 Junio 2008 | Permalink
Lo siento por Robis pero ahora que lo leo yo veo que la autora lleva más razón que una santa, gracias por rescatar para la actualidad ese artículo que no tuve oportunidad de ver cuando se publicó. Lo de esas revistas supuestamente gratuitas es un camelo, todos la pagamos a la larga o a la corta, y encima no dan información real ninguna. Las cosas como son.
Redactora
20:30 | 23 Junio 2008 | Permalink
Pues el papel es de muy buena calidad jajajajajajaja