Miércoles, 23 de Abril de 2008

La ocasión perdida

Teresa Cárdenes

[La Provincia, 22 de abril de 2008]

El deseo de revalorizar la imagen del profesorado de la escuela pública ante la sociedad es uno de los objetivos frecuentemente proclamados por el comité de huelga por la homologación salarial sin contrapartidas. Sin embargo, flaco favor hace ese mismo comité a la imagen pública de los docentes con su frontal negativa a desconvocar los paros convocados entre hoy y el jueves en los colegios públicos, pese a la petición expresa en tal sentido formulada por las organizaciones que agrupan a las asociaciones de padres y madres de alumnos.

Que el conflicto se ha situado en un callejón sin salida es ya una obviedad tan clamorosa como las crecientes protestas de padres y alumnos por la extensión en el tiempo de esta batalla entre el profesorado y el actual Gobierno regional. A lo que se añade como daño colateral la colosal cifra de damnificados (más de 300.000 escolares, más sus 600.000 padres y madres) que soportarán en las próximas 72 horas el impacto de las tres jornadas de paro previstas por el comité de huelga.

Es posible que los sindicatos que mantienen la movilización intenten ampararse bajo el argumento de que ellos ya hicieron un gesto de buena voluntad ante la Consejería de Educación con el documento que elevaron al departamento de Milagros Luis Brito para resolver el conflicto y elevar la calidad del sistema educativo público.

Un documento que, sin negar su valor como propuesta teórica para mejorar la escuela pública, parece en algunos de sus párrafos redactado con destino a una realidad social y sobre todo económica estratosférica, desde el punto de vista de los recursos financieros que exigiría su puesta en práctica y la evidencia de que los ciudadanos canarios se enfrentan en este momento a otros muchos agobios cuya resolución parece más urgente que las reclamaciones salariales de los profesores. Incluyendo desde luego entre ellos los dramáticos índices de fracaso escolar. Pero, más allá de ofrecer de aparente buena fe un conjunto de medidas sobre las que reflexionar, es obvio que el comité de huelga sólo alimenta la escalada de la crispación desoyendo a padres y alumnos cuando éstos piden una tregua y la manifestación de una firme voluntad negociadora. Ellos sabrán.