Luis Arencibia Verdú
A día de hoy aparentemente los más conservadores lo tienen crudo para extender sus planteamientos en lo que a la familia se refiere. El azote de sus demonios –divorcio y aborto– está permitiendo la conformación de cientos de familias diferentes, a gusto de cada cual: clásicas, monoparentales, con lazos biológicos o no…
Digo aparentemente porque, según el CIS, más de tres cuartos de la población se sigue considerando católica, aunque también mayoritariamente no practique ritual alguno. Afortunadamente –en un proceso justamente inverso al de algunos países árabes– el poder de la religión para regular lo público se ha ido diluyendo en España, gracias a la continuidad democrática. Pero aún hoy, una mayoría de ciudadanos se siguen considerando, esencialmente, católicos, aun cuando sus hábitos de vida sean repudiados en las sucursales de Dios en la Tierra. [...]
Publicado el 12 de marzo de 2008 en la sección 'Sociedad'.