Viernes, 28 de Marzo de 2008

¿Agua reciclada?

Natalia Jiménez Marsá

Tengo plantados cuarenta árboles en una parcela de 1.000 metros cuadrados. En verano necesitan regarse a menudo, con lo que la factura del agua sube por las nubes. Pensé que si conectaba a la red de agua depurada a mi jardín ahorraría dinero, mis árboles crecerían mejor alimentados por ella, sería más ecológico y aprovecharía ese agua que se estaba promocionando en la isla.

Fui a Inalsa a informarme, me preguntaron mi dirección para comprobar si la red pasaba por allí y después de unos días me dijeron que la tubería del agua reciclada sí pasaba por mi casa. Me cobraron 64 euros por la conexión y me explicaron que tenía que poner un cajetín dejando medio metro de tubería para que ellos instalasen un contador. Llamé al fontanero que me hizo la instalación dentro de la casa y dejó el cajetín preparado para el enganche exterior. ¡Ingenua de mí!, creyendo que ya estaba todo hecho, llamé a Inalsa para que mandaran al técnico para que hiciera la conexión.

Varios días después, el técnico que vino me dijo que efectivamente la tubería estaba cerca, pero no pasaba exactamente por la puerta de la casa, sino a unos 50 metros al otro lado de la calle. Además explicó que no es Inalsa la que va a prolongar la tubería hasta mi puerta, que si me interesa tener agua reciclada, tengo que ser yo la que lo haga. El agua no llega más que un día y medio a la semana y tampoco tiene la suficiente fuerza para regar todo el jardín. Por lo que para solucionarlo necesito poner un depósito y un hidro que me aseguren el caudal y la fuerza que necesitaría para regar.

El técnico de Inalsa también me dijo que si pongo la tubería con un diámetro mayor, sería mucho mejor, porque si no los que enganchen en ella en el futuro me irán dejando sin caudal. O sea, no sólo tengo que hacerle la instalación a Inalsa sino, en este caso sí, hacerla con previsión de futuro.

Pero la cosa no acaba ahí. Para hacer la obra, por la que el fontanero me presupuesta unos 1.200 euros, tengo que hacer una zanja de unos 5 cm de ancho para meter la tubería que cruce la calle y necesito un permiso del Ayuntamiento. En el Ayuntamiento me informaron que para obtener este permiso necesito depositar una fianza de 3.000 euros. Es la fianza estándar por cortar la calle y unas supuestas aceras que en mi calle no existen. Total, que para empezar la obra necesito reunir 5.000 euros.

Y yo me pregunto: ¿es así como se promociona el agua depurada? ¿No debería la red de agua ser algo pensada y planeada con tiempo, con planos exactos de su ubicación para que Inalsa se la pudiera ofrecer a todos los usuarios interesados? Pues no es así. La red se hizo de forma descontrolada. Se metieron tuberías y luego nadie conocía los planos, ni sabía por donde pasaban, por lo que hubo que repetir las zanjas y acometidas. En todo caso, ¿no debería ser Inalsa la que hiciera la obra y luego cobrarla a los usuarios? Contesten ustedes mismos.

Uno podría tranquilizarse pensando que aunque la red de agua reciclada esté mal, la importante, que es la del agua potabilizada, funciona; pero es inquietante saber el estado de este servicio básico. Los depósitos dan servicio a una zona muy extensa y no tienen capacidad suficiente, se vacían más deprisa de lo que se llenan, por lo que es difícil conseguir la presión necesaria. No se construyen depósitos nuevos desde hace muchos años, a pesar de que la población es cada vez mayor.

El agua depositada no da para más de un par de días. Prueba de ello fue el desastre que se organizó, tras el incendio de un transformador, que dejó sin agua a muchas zonas de la Isla. Y que nos mostró la bochornosa imagen de los turistas subiéndose garrafas de agua de mar a los apartamentos para cubrir sus necesidades.

Se baraja construir otra nueva potabilizadora, pero no se habla de la necesidad de actualizar y mejorar la red de distribución, que tiene pérdidas del 30%, y con unos depósitos insuficientes y por tanto, con un caudal almacenado muy escaso. En caso de avería grave viviríamos una situación catastrófica. Habría que estudiar y planificar urgentemente a medio y largo plazo, con el consenso de todos los grupos políticos y ciudadanos, una renovación total de la red de agua en Lanzarote.

No podemos olvidar que el agua es un producto de primera necesidad y en vez de ir a rastras de la demanda se debería ir siempre por delante.