Gara Arredondo
Los discursos políticos han llegado a tal simplismo en esta isla, que estamos abocados al hastío. Además, el tablero de juego en el que se mueven los que tienen responsabilidad pública cada día es más artificial y sus movimientos más caprichosos. Por si fuera poco, quienes representan cargo público no parecen conocer bien la nulidad de su influjo (sus interminables frases, sus guiños sin gracia, su retórica sin sustancia). El pueblo conejero sigue crucificado entre dos posibilidades: el tanto y el cuanto (el tanto más te alejes de la clase política mejor; el cuanto más abstencionista seas mejor).
Me dicen los que llevan más años que yo en esta isla, que la desesperanza es algo nuevo. Que antes los jóvenes se preocupaban por la cosa pública, y que siempre había un pretexto para hablar de política. Ahora, parece imperar el aburrimiento, y todo conejero parece llevar dentro un hombre desilusionado, desconfiado. Magníficas ocasiones ha tenido el ciudadano de Lanzarote para castigar el error, el discurso hueco, a través de las urnas. Pero, ha faltado convulsión popular y participación.
Los que se han sentado a gobernar en los últimos años se han dado cuenta de que el pueblo está enfermo: ya no cree en la política. “Mejor”, han pensando los que siguen con su tesis de dividir y desmotivar. Posiblemente, mi planteamiento es erróneo, porque estoy generalizando en exceso, y no todos se han dejado llevar por el hastío. Pero, si estoy en lo cierto, me pregunto: ¿qué hay que hacer para despertar?
Leo en mi libro de cabecera: “Considera, hermano Sancho, que nadie es más que otro mientras no haga más que otro”. Así que mañana, prometo quitarme los tapones, escuchar el debate sobre el Estado de la nacionalidad, y no criticar sin argumentos. Así, comienza para mí el cambio.
LZ-III
11:25 | 27 Marzo 2008 | Permalink
¿La desesperanza algo nuevo? Mírate las cifras de la abstención electoral de aquellos tiempos de “esperanza” y verás la novedad, mi niña.
maneje
16:54 | 27 Marzo 2008 | Permalink
Ineficacia=Aburrimiento,
Es el axioma de la clase política. Si preguntas al ciudadano por la productividad de la administración te contestara que muy baja, reflejo de la mediocridad de la clase política que nos gobierna. ¿La mayor empresa del estado y que sea la peor gestionada?, cuando en teoría debería de tener a los mejores técnicos (posiblemente los tenga, pero por falta de liderazgo su labor deja mucho que desear) y qué decir de la falta de responsabilidad en la mala gestión, todo se reduce al castigo de los ciudadanos en las urnas. ¿Por qué no exigimos los ciudadanos que los políticos ó los partidos a los que representan, avalen con su patrimonio las malas gestiones?, quizás otro gallo nos cantaría.
alfil
18:49 | 27 Marzo 2008 | Permalink
Magníficas intenciones Gara.
Ahora dinos, ¿con qué te quedas?
¿Con el chiki-chiki de Paulino?
¿O tal vez con los aires de superioridad moral de López Aguilar?
gara
19:29 | 27 Marzo 2008 | Permalink
Me ABSTENGO de contestar! Ja! Creo, que con ninguno. Los dos me aburren cuando se enzarzan entre sí! No me gusta el sensacionalismo de ninguno.
Julia
21:07 | 27 Marzo 2008 | Permalink
Qué perra teneis en los medios contra los abstencionistas. Siempre los tratais como apestados. ¿Será porque no os regalan publicidad institucional como los políticos para los que sí os poneis a pedir el voto todos a una? Comparto lo que suele repetir sobre esto Miguel de León, que el abstencionista no es mejor ni peor que nadie pero se merece el mismo respeto que todos. Eso es democracia. A ver si la vamos predicando con el ejemplo y la tolerancia a los que no piensan y actúan dentro de lo periodísticamente correcto. Yo voto porque si no lo hago peligra mi puesto de trabajo. Así de duro y así de real. Así se las gastan los políticos demócratas que se desgañitan pidiéndonos el voto. De no ser por eso, no votaría ni loca, y no por pasotismo sino porque hay en esta Isla muchísimas más razones objetivas para abstenerse que para votar.
Maria Luisa
21:20 | 27 Marzo 2008 | Permalink
Julia, no sé si se te ha estropeado el explorador o algo, porque no he entendido muy bien tu comentario. Yo sé que todos buscamos un rasgo distintivo que nos haga especiales, pero eso de usar la abstención como una especie de bandera o rasgo identitario es lo más. Venga, otra excusa más para sentirnos muy ofendidos cuando alguien lo mencione sin la debida reverencia.
Además, Julia, si hubieras entrado en este blog con alguna frecuencia verías que aquí hay más artículos defendiendo la abstención o incluso el voto en blanco que pidiendo el voto para ningún partido.
Ana Gil
21:42 | 27 Marzo 2008 | Permalink
Perdona, Julia, pero el del “Si le digo le engaño” además de pedir respeto para los abstencionistas hace bandera del abstencionismo. No digo que sea pecado esto último, pero sólo hay que ver sus columnas para comprobar lo que digo.