María Pallarés
Hace años que vengo oyendo que los medios de comunicación internacionales, que llegan hoy a todos los rincones del mundo vía satélite, constituyen la avanzadilla de la nueva colonización emprendida por Occidente, que está provocando una homogeneización de las costumbres, los valores y las mentalidades que pone en peligro la diversidad cultural del planeta. Nunca he prestado mucha atención a este tipo de discursos; sin embargo, ahora me doy cuenta de que la cuestión es de suma importancia, por informaciones como ésta, que leí hace unos días en la prensa:
Las mujeres de la India rural han mejorado su condición en la sociedad desde que ven televisión por cable y satélite: son más autónomas, no aceptan tan fácilmente los malos tratos y están más abiertas a tener hijas en lugar de sólo hijos. Éstas son las conclusiones de un estudio realizado a lo largo de tres años en 180 aldeas que investigadores de las universidades de Harvard y Chicago han hecho públicas recientemente.
Transformaciones como la descrita nos permiten comprobar que la cuestión, la pérdida de las identidades culturales autóctonas de muchos pueblos del Tercer Mundo y la expansión de los valores occidentales, es en efecto de suma importancia.
Su comentario