Jueves, 20 de Diciembre de 2007

La educación a debate XI. Muerto el perro (de Pavlov), muerta la rabia

Raúl García Brink

Mi intención era continuar la anterior intervención realizando propuestas acerca de las medidas que deben tomarse para mejorar el sistema educativo de este país. Y como compruebo que proponer medidas constructivas no pone cachondo al personal, me voy a permitir la licencia de no continuar con dicha línea argumentativa. Agradezco algunas muestras de apoyo por parte de alguna compañera y compañero de profesión, pero voy a permitirme el lujo de decirle a mi estimado Jorge lo que opino de sus intervenciones:

Estoy convencido de que eres un provocador y que, si realmente, te consideras de izquierdas, socialdemócrata o un admirador de la ingeniería social (¿quizá la que critica mi admirado Aldous Huxley en Un mundo feliz?), eres un “impostor” –disculpa que lo diga así, un lobo con piel de cordero. El principio que defiendes es el de “muerto el perro, muerta la rabia”. Es decir, mientras antes nos quitemos de encima a los “tarugos” que no quieren aprender, mucho mejor.

Estoy sorprendido con tu discurso, porque si aplicáramos el principio que defiendes, yo, adolescente complicado que fui, ni siquiera estaría escribiendo estas líneas. En Finlandia el nivel de éxito escolar en la educación obligatoria es del 100%. Creo que eso es producto de un Estado de bienestar, de unas políticas sociales y educativas claramente de izquierdas. Y ese debiera ser el objetivo de una sociedad democrática y comprometida con los valores de la justicia social y la igualdad de oportunidades. Con ese objetivo suelo debatir con otros compañeros de profesión: mi interés no está en quitarme de encima los problemas, sino en buscar estrategias para solucionarlos. La visión que defiendes es excluyente, elitista y poco comprometida con los valores progresistas que afirmas defender.

En estos momentos en Finlandia tienen un problema educativo que resolver: ¡El 15% de fracaso escolar en la Formación Profesional Postobligatoria! ¡Ojalá algún día tengamos que enfrentarnos a ese “problema”! Y lo que más me sorprende es que les preocupe, que estén convencidos de que es posible mejorar dicha tasa de fracaso escolar.

Yo no echo de menos aquellas aburridas mañanas en las que los profesores me decían que abriera el libro para subrayar conceptos sin tener muy claro su significado. Y es que tuve la suerte de estudiar en un centro bilingüe y nunca entendí el sistema de condicionamiento clásico que utilizaban la mayor parte de esos Licenciados patrios que añoras. La educación va mucho más allá de enseñar a salivar cada vez que suena la campanita. La enseñanza implica también aprender a pensar y a creer en unos valores. Pero antes que nada, la enseñanza es para todos, es universal, es un derecho y una obligación también.

Lo que realmente echo de menos es una sociedad más igualitaria y más justa, un compromiso por parte de todos para continuar la labor de los maestros republicanos que participaban en la misiones educativas allí donde la ignorancia y la opresión campaban por sus respetos. Es verdad que las cosas ahora no son fáciles, pero ahora los maestros y profesores cobran mucho más que aquellos maestros y gozan de medios impensables hace una cuantas décadas. Si alguien cree que la obligación del Estado no es intentar por todos los medios que “los que no quieren estudiar” adquieran una formación e incluso que puedan reorientar su fracaso escolar, entonces, desde mi punto de vista, defiende valores que no comparto.

Por la misma regla de tres, sería entonces verdad lo que dicen algunos psicólogos norteamericanos: que los negros son menos inteligentes que los blancos. Que no debemos tener en cuenta el contexto social y económico en el que se desenvuelven. Lo mejor sería expulsarlos en la preadolescencia del sistema educativo para que trabajen en los campos de algodón, porque no dan para más. Es lo mismo, pero dicho de otra manera, Jorge. Y yo, sinceramente, creo que no es necesario matar a ningún perro para curar la rabia. Esa medicina ya la conocemos y está más que caducada.