Viernes, 30 de Noviembre de 2007

Mala educación

Rafael Cano

Ayer se conoció un avance del nuevo Informe Pisa sobre la educación de la OCDE. Puede servir el titular de El País como resumen: “España, suspenso en ciencias”. Se vuelve a constatar el fracaso del sistema educativo español, de los sucesivos gobiernos, nacionales y autónomos, de nuestro país.

Se abre la brecha entre los países con ciudadanos mejor preparados y el resto. Porque llama la atención que todos los países que ocupan los primeros 23 puestos de la lista mejoran sus resultados con respecto a años anteriores; los de los once siguientes, entre los que se encuentra España, se estancan; y empeoran los 23 últimos.

La opinión de que en el mundo actual el futuro de un país depende directamente de la calidad de su sistema de enseñanza es ampliamente compartida. No lo es tanto que se pueden conseguir resultados positivos en cortos períodos de tiempo (como ha ocurrido en Polonia en lo que va de siglo), quizá porque constituye una demostración de que el fracaso español no sólo es imputable a los gobiernos anteriores, sino también a los actuales. Y este fracaso pende como una seria amenaza para el futuro de los españoles. Porque, como decíamos, los más preparados no bajan la guardia. En la crónica del periódico citado se destacaba la situación del país que ocupa el primer puesto de la clasificación:

El caso de Finlandia les resulta cada vez más llamativo. “No sólo sostiene los buenos resultados sino que no deja de mejorar”, manteniendo además unos altísimos niveles de equidad (resultados muy parecidos de todos los alumnos, con muy pocos estudiantes en los niveles más bajos de rendimiento). Además, lo vinculan al hecho de que Finlandia “también encabeza los ranking de competitividad internacional y de menor percepción de corrupción” social.

Ejemplos de lo que conviene hacer, y de que se puede hacer, no faltan; voluntad política y ciudadana para enderezar el rumbo, parece que sí.