Antonio García
Santa Lucía de Gran Canaria conmemora estos días el décimo aniversario de la aparición de la piscina pública en la vida de sus ciudadanos. Santa Lucía cuenta en la actualidad con unos 62.000 vecinos, cantidad muy similar a Arrecife. El plato acuático público es utilizado por unos 36.000 usuarios a lo largo del año y mantienen ficha, con la figura de abonado, unas 3.000 personas.
Como es noticiable, Canarias 7 preguntó a quienes disfrutan del agua, bajo techo, a cualquier hora, con frío o calor, cómo les ha ido con la piscina. Eran cuatro ciudadanos, pero la sustancia de sus opiniones permiten al receptor de la información hacerse una idea. Una pequeña revolución ha supuesto la piscina. Entre los encuestados llamaba la atención dos opiniones. Una señora, a quien le costaba lo suyo caminar y que gracias a la rehabilitación con el agua –ya saben, deporte y salud suelen resultar sinónimos– anda ahora sin problema. Y otro señor que decía que lo mejor para los huesos, el agua.
Supondrán que entre los usuarios, entre los 36.000 usuarios al año, andará la chiquillería de Santa Lucía y suponen bien. La piscina es uno de los puntos socializadores de este municipio grancanario. La gente va y nada y después de nadar se toma un café o charla con la vecina, tras la ducha reparadora. Y los niños aprenden a nadar o compiten y luego, desde ahí, quedan para ir al cine.
Pues bien, todo esto y más es posible en Santa Lucía desde noviembre de 1997. Unos años antes decidieron que querían construir una piscina pública, tardaron una treintena de meses aproximadamente en levantarla y desde entonces, año a año, lustro a lustro, los usuarios sólo hacen que crecer y crecer.
Las comparaciones son odiosas, ya, pero en Arrecife de Lanzarote, sin embargo, deciden en los primeros años de los 80 del siglo XX hacer una piscina, la encharcan en su construcción, se queda parada durante más de una década; en 2000 se vuelve a decidir construir la piscina, se para el proyecto, se reactiva la edificación, pitos, flautas, jornadas de puertas abiertas y fotos preelectorales y entramos en un suspiro en 2008 y nadie se ha dado un chapuzón todavía en el parque deportivo de Altavista, que acoge la piscina municipal de Arrecife. ¿Mudarse a Santa Lucía? Qué va; seguro que no tienen un rocódromo al lado de la piscina.
LZ-III
21:01 | 29 Noviembre 2007 | Permalink
Pero tío, la piscina de Santa Lucía se le está gastando de tanto usarla, mientras que la de Arrecife la nuevecita, a estrenar. Y al paso que van, a estrenar un par de meses antes de las próximas elecciones, así que se nos puede empezar a desgastar en 2011.
alfil
22:54 | 29 Noviembre 2007 | Permalink
Así son las cosas y así nos las has contado Antonio. Qué le vamos a hacer… no damos pa´más.