Miguel Gallardo
El titular de ayer de Canarias7 nos vuelve a situar donde siempre: “El PIL cita el viernes a su cúpula para estudiar el pacto con el PSC”. No ha transcurrido ni medio año, y la gobernabilidad de las instituciones vuelve a estar en entredicho.
Socialistas e insularistas no se llevan del todo mal en el Cabildo, pero en Arrecife apenas si se hablan. Pero como trabajo, lo que se dice trabajo, poco, pues ya andan buscando un entretenimiento para matar el aburrimiento. Y por el momento, parece que sólo se les ocurre la posibilidad de montar una buena carajera para animarse y animar al personal.
Viendo que a gobernar se dedican poco, se entiende que el motivo de la posible ruptura de los pactos políticos no tenga ninguna relación con las instituciones que administran. Aunque sí es cierto que se trata de un asunto que tuvo la máxima importancia en el pacto alcanzado tras las elecciones de mayo: “los insularistas vinculan directamente la situación por la que atraviesa su líder Dimas Martín, y el retraso en la concesión a éste del tercer grado penitenciario, con una cuestión política”.
Si Dimas Martín puede dormir en su casa, la gobernabilidad de las instituciones quedará asegurada un tiempito más (aunque en este aspecto, la provisionalidad es la norma en Lanzarote). Si Dimas Martín continúa pernoctando en Tahíche, los gobiernos del Cabildo, Arrecife, San Bartolomé, Teguise y Tías saltarán por los aires.
Hasta aquí lo escrito con lo que dicen. Si tenemos en cuenta lo que hacen –lo que han hecho– la perspectiva puede resultar muy distinta: ninguno de los pactos entre el PIL y el PSOE se ha roto (obviando las pantomimas previas a las distintas elecciones). Nunca. Si además recordamos que el tercer grado de Dimas depende de quien depende, entonces se podría llegar a la conclusión de que el PIL va de farol, de que están lanzando un órdago sin cartas que lo respalden. Lo que resulta francamente peligroso cuando además se juega al descubierto, cuando tus cartas están boca arriba sobre la mesa.
raquel
12:39 | 28 Noviembre 2007 | Permalink
No sé si Dimas tiene derecho al indulto, aunque me extraña que lo tenga alguien que ha cumplido un año de los ocho a los que le condenaron. Pero de lo que no tengo duda es de que es impresentable que a un preso se le conceda el tercer grado, que unas horas después le digan que fue un error y que le tengan un mes sin dormir a ver qué hace Instituciones Penitenciarias. No se puede juegar con una persona de esa manera y encima no dar ni la más mínima explicación.
Sara
13:02 | 28 Noviembre 2007 | Permalink
Hay decenas de miles de presos que se pasan temporadas sin dormir a la esepra de una decisión de Instituciones Penitenciarias. Incluso muchos encarcelados por delitos que no han cometido esperando en prisión provisional por juicios que tardan demasiado en llegar. El “matiz” en este caso es que a este preso puede (al menos lo intenta) jugar con las instituciones insulares para conseguir ventajas en este sentido sobre el resto.
Dubitativo Smith
18:56 | 28 Noviembre 2007 | Permalink
¿Hasta cuando seguirán dependiendo las instituciones de esta isla de un personaje como Dimas? Desde los 80, recien estrenada la democracia, ya se vió envuelto en transfuguismos y negocios sucios, y no ha parado, el tío. ¿Por qué se le sigue dando tanta importancia? ¿Habrá una nueva bajada de pantalones de los socialistas de Lanzarote?…(son preguntas que nublan mi simple encéfalo)
you el indio
20:18 | 28 Noviembre 2007 | Permalink
toc..toc..toc…ey compadre,… no es la persona, son los diez mil votos que tiene siempre en el saco, el muy condenado…
Ansar
9:32 | 29 Noviembre 2007 | Permalink
Quizá, la dificultad estará en el resto de las formaciones políticas de la isla que no saben ganarse a esas facciones afines al partido ¿político? PIL, y ni siquiera saben entenderse entre ellas para eliminar de una vez de la vida pública a personajes tan lamentables como Dimas Martín… O quizá, habría que buscar el problema en el cerebro de esos 10000 votantes…¿no?….
Graciosero
18:23 | 29 Noviembre 2007 | Permalink
Lo que no puede ser es que las instituciones esten a la disposicion de un señor y jugando con el pueblo. Existen unos jueces que son los que juzgan y no los partidospolíticos. Los socialistas no deben bajarse los pantalones, quien la hace que la page todos debemos ser iguales ante la ley.Los pactos no son para sacar presos sino para trabajar por el pueblo y para dar estabilidad.