Juan Carlos Fernández
¡Qué falta de consenso! Éste es el enésimo chicle inservible dentro del panorama político lanzaroteño. El consenso. Todo resultaría guay con consenso, pero sin él que no se mueva una roca. Un curioso ejemplo nos lo ofrece la actualidad. Costas del Estado pretende crear una playa artificial en las cercanías de El Reducto. Ya se han levantado voces en contra de la intervención y nuestro senador, el socialista Marcos Hernández, reacciona diciendo para tranquilizarnos que sin consenso no habrá playa. La pregunta es obvia: ¿entonces para qué hacemos perder el tiempo a los funcionarios del ministerio de Medio Ambiente atendiendo esa posibilidad con informes y estudios? ¿Les sobra tiempo? Seguro que no.
Cuando dicen “no sin consenso” pretenden manifestar que lo que no quieren es una guerra mediática en la que su perfil pueda verse mancillado. ¿A cómo está presentarse en primera plana con alguna polémica? 40 a 1 a que sales perdiendo con las elecciones generales en marzo. Por consiguiente el chicle se acomoda a los maxilares y las mágicas palabras quedan suspendidas en el aire: “no se hará nada sin consenso”.
Es muy probable que el senador Hernández esté en sintonía con Costas. Por tanto, verá con buenos ojos la creación de esa playa artificial. Pensará que resultará un bien común para la sociedad. Considerará asimismo que ubicado el Palacio de Congresos o Auditorio en la zona, el artificio, junto a El Reducto, embellecerá y enriquecerá esa pieza de suelo. Y maravillará a los cienes de turistas. Esto sólo son suposiciones, porque el senador nada aclara en la prensa sobre su posición. El PSOE de Madrid promueve la playa, pero, ¿qué piensa el PSOE de Lanzarote? Ni pío. Los otros grupos políticos del Ayuntamiento de Arrecife piensan que es una timada y que, a todas luces, preferirían destinar esa partida de Madrid a la recuperación de otras playas de la capital. Ante el debate, el senador y el PSOE se retiran con el rabo entre las piernas por miedos electoralistas.
El proceso cognitivo descrito suele denominarse en política “tener las ideas claras”. Tan claras como el agua. Unas ideas claras que clarifican el debate. ¿Qué debate? El no debate. Unos proponen A, otros discrepan ofreciendo B y quien lleva el liderazgo, el A, corta el debate por lo sano… por falta de consenso… durante el debate… ¿A que motiva cantidad? Traslade usted el procedimiento a cuanto se habla de interés político en la isla. ¿A quién le sobra un kleenex?
chapapote
10:52 | 31 Octubre 2007 | Permalink
¿Un kleenex? ¡Un tranquilizante, por favor!
Fernando Marcet
22:07 | 31 Octubre 2007 | Permalink
La Manga del Mar Menor. Lo que han hecho en ese lugar sí que es un auténtico despropósito.
Y lo que pretenden hacer con la Marina de Cope, también en Murcia.
Y ya que por ahí hablaban de orgasmos, a ver qué opinan de estos (porque son múltiples). Primero desprotegen el parque natural y luego se proponen hacer un proyecto urbanístico que ríete tú de los mil apartamentos que nos quería poner el alcalde de Yaiza debajo de Femés.
Y me da absolutamente igual si estas noticias están siendo alimentadas desde los periódicos antipeperos porque, en efecto, es responsabilidad del gobierno de Murcia, PP, tanto lo que ya se ha hecho como lo que se pretende hacer.
Aunque sólo sea por temor a perder unas malditas elecciones, esperemos que ese poder político que se deja influir por promotores inmobiliarios varios empiece a cortarse un poco.