María Pallarés
Cuando leí el titular de Canarias7 el sábado me pareció que el líder socialista tenía razón: “Aguilar: el Gobierno de Rivero no está a la altura”. Pero cuando leí el texto me pareció que tampoco está a la altura la oposición de López Aguilar. ¿Cómo es posible que en tan escasos párrafos se pueda concentrar semejante número de descalificaciones, y tan insultantes muchas de ellas?:
Un pacto que no defiende los intereses de Canarias sino su propio pellejo… El Gobierno nació desprestigiado y sólo hablan bien de él quienes están en nómina… esta comunidad padece una degradación insondable y que, en el caso de la Cámara canaria, hace irreconocible el parlamentarismo… toda su incapacidad e incompetencia… las mentiras tienen patitas muy cortas y nadie da crédito ya a esta monserga de parvulario… no podemos esperar que se gestione bien en este potaje de intereses… monaguillo de ATI… no podemos esperar nada de quien ha perdido el rumbo y el respeto a sí mismo, al Parlamento y a los ciudadanos canarios… una amplia mayoría de canarios están abochornados con este Gobierno… un desastre sin rumbo… arrogante e incompetente… un dechado de arrogancia… abyecta.
Si “esta comunidad padece una degradación insondable” como la que describen las palabras de Juan Fernando López Aguilar, su obligación sería pedir al Gobierno español que suspendiera la autonomía para librar a la “amplia mayoría de canarios que están abochornados” de este “potaje de intereses”, que ha hecho “irreconocible el parlamentarismo” y ha provocado un “desastre sin rumbo” en el Archipiélago. Porque de ser cierto lo que denuncia López Aguilar, el Estado no puede tolerar tal degradación de la democracia en uno de sus territorios.
Aunque a lo mejor no ocurre en Canarias más que lo mismo que en el conjunto de la nación, que no están a la altura ni el Gobierno ni la oposición.
chapapote
12:09 | 29 Octubre 2007 | Permalink
Yo creo que hay que agradecerle a Juan Fernando su talante al no haberse referido a la altura de Paulino. Porque bajito no le ha llamado, y podía haberlo hecho. Con respecto a la altura de Juan Fernando no hay dudas: el personaje pica alto, de Madrid al cielo, dicen, y ahí es donde estará, porque Canarias se le queda demasiado abajo.
Carmen Nieves
16:58 | 29 Octubre 2007 | Permalink
López Aguilar si no cambia de discurso se caerá solito porque esos pretendidos mayoría de canarios que dice que están abochornados con este gobierno no lo cree sino él y sus más inmediatos seguidores. La gente no ha notado ningún cambio en la gestión del Gobierno: todo sigue funcionando como mínimo de la misma manera que con Adán Martín (a cuyo gobierno apoyó el PSOE). Además Paulino Rivero es un personaje de la política canaria muy conocido, revalidado muchas veces como alcalde, consejero del cabildo y parlamentario. Y Soria, guste o no, fue un excelente alcalde que transformó Las Palmas desde una ciudad africana a una europea. Es muy extraño que ahora, por arte de la magia socialista se hayan convertidos en abyectos, nauseabundos, desprestigiados, incapaces, incompetentes y arrogantes como los llama Fernando López Aguilar. Qué raro que esos mismos insultos no se los dedicara a Paulino cuando era, por ejemplo, presidente de la Comisión de Investigación del 11M ¿O será que Paulino es todo eso por no dejar ser presidente a este mimoso?