José A. Alemán
[Canarias Ahora, 26 de septiembre de 2007]
No niego que los inmigrantes van al médico a la primera de cambio. Cosa comprensible, porque, lejos de la familia y en un país extraño, la salud es su activo principal. Es lógico que así sea, pero no creo que lleguen al extremo de bloquear, o casi, los servicios sanitarios, como vino a decir la consejera de Sanidad, Mercedes Roldós.
No sería justo culpar a la gestión de Roldós de los problemas heredados. Sin embargo, es evidente que sigue la línea de sus antecesores al culpar a los inmigrantes de unas carencias sanitarias que colocan a Canarias en los últimos lugares respecto al resto de las comunidades españolas.
Está feo hacer de los inmigrantes el chivo expiatorio sin mentar al otro chivo, más explicatorio: el aliento cuando no la promoción directa que el Gobierno da a la sanidad privada frente a la pública, que, por cierto, hace de paganini vía las concertaciones que no por necesarias dejan de ser discutibles en algunos casos. Roldós no sería consejera si no estuviera por la privatización, de la que saben más en Tenerife. Recuerden su alegato a favor de que no hubiera camas privadas ociosas, con olvido de las públicas muertas de asco en el viejo El Pino y el antiguo Hospital Millitar.
Los inmigrantes le sirven al Gobierno para cargarles cualquier muerto. Dicen que se les dan más facilidades para conseguir trabajo, pero se oculta que son sus ocupaciones las que no quieren ni por nada los canarios. De eso saben bastante los empresarios agrícolas, sin ir más lejos.
Y no les cuento de la resistencia de los isleños a moverse entre islas porque, aparte de ser su derecho, no les sale cuenta restar de sus bajos salarios el alto precio de los alojamientos; cosa que no arredra a los inmigrantes que vienen con planteamientos distintos a cubrir las vacantes. No ha sabido el Gobierno incentivar la movilidad interinsular.
Tratan los mandarines, ya digo, de justificar con los inmigrantes sus desaciertos. De ahí el tiro de gofio del presidente de CC, José Torres Stinga, que ve la solución en la Policía autonómica. Por no hablar de la ley de Residencia que sale cada vez que necesitan algo de humo. Lo que sea menos cuestionar el modelo económico especulativo que promociona el Gobierno y que algo tendrá que ver.
Sé que es cuestión compleja y nada fácil. Pero para eso están los políticos; no para decir simplezas y cebar la bomba de la xenofobia para ocultar su incompetencia. O su impotencia.
Fernando Valterra
8:49 | 26 Septiembre 2007 | Permalink
Es lamentable la mediocridad de la clase política nacionalista….estoy ampliamente de acuerdo con lo que se dice en el artículo…..estos señores de la coalición canalla se basan en falacias y mitologías interesadas para ocultar su verdadera falta de previsión, su carácter de partido ooprtunista e imprevisible (y nada previsor)…………quieren echar el muerto de la mala gestión económica y de la mala gestión técnica a unas personas que no hacen más que aumentar la riqueza de esta región y acelerar el crecimiento económico………hasta cuando vamos a aguantar la vergüenza de que estos batatas se pongan corbatas, monten partidos y hablen en nombre de todos los que formamos parte de esta tierra?….
Facundo
18:03 | 27 Septiembre 2007 | Permalink
Pues quieras o no, la sanidad canaria recibe los mismos dineros que hace 10 años. Ahora tenemos el 33% más de población. Y además Pepe Alemán con su obsesión de atacar a Coalición Canaria se olvida que aquí hay un hospital en cada isla menor, como es el caso de El Hierro en donde hay decenas de facultativos pata escasos 10.000 habitantes. Todo eso lo sabe Zapatero y no compensa esas desigualdades por su desprecio a esta nación. Y, desde luego, ante el más estrepitoso fracaso del PSOE en la política de inmigración y de freno al elevado crecimiento vegetativo de estas islas (500 habitantes de densidad en las islas más pobladas), 50.000 personas más al año… la única solución se llama Ley de Residencia y Policía Canaria. Claro que la otra solución posible es la que propone el PSOE, Román y los periódicos insularistas de nuestra provincia: echarle la culpa a ATI-CC (mintiendo hasta en eso porque ya ATI no existe como partido)