José Trujillo y Luis Arencibia
Desde el pasado domingo y hasta el próximo sábado 22 se celebra la Semana Europea de la Movilidad. “¡La ciudad, sin mi coche!” y “Calles para todos” son los lemas escogidos para la campaña de este año. El Ministerio de Medio Ambiente ha invitado a los Ayuntamientos a participar en ella y, mediante una carta de adhesión, los que recogen el guante se comprometen a realizar actividades y tomar iniciativas futuras.
Desconocemos si el Ayuntamiento de Arrecife tiene previsto participar en la campaña del presente año, y aunque en este mismo blog ya se hizo un post en referencia a la iniciativa al bautizado como Cyclocity en la ciudad de Córdoba, no está de más ver las iniciativas de otras ciudades al respecto, por si a alguien le diera por copiar.


Las fotos corresponden al llamado Bicing –está claro que los anglicismos triunfan–, en la ciudad de Barcelona. Se trata de ofrecer un transporte público, sencillo, práctico y sostenible que combinado con el resto de la oferta de transporte público libere de atascos, ruidos y contaminación la ciudad. Más de 1.000 bicis y 100 paradas repartidas por la ciudad a disposición de los habitantes por 24 euros anuales.

Y ésta de la ciudad de Santander.
¿Se lo imaginan para Arrecife? No se necesitarían 100 puntos de recogida, unos cuantos por la ciudad y los barrios para empezar, podría estar bien. Si se acompañara con el arreglo de calles y con algunos árboles que dieran sombra, genial. Imaginamos, por poner un ejemplo, al vecino de Argana Alta que tiene que bajar al centro a arreglar papeles, comprar o trabajar, cogiendo la bici en vez de su coche. A la vuelta, si la cuesta se hace muy larga o se lleva una compra pesada, pues se coge la guagua. También se podría plantear para un ámbito mayor, unir Puerto del Carmen, Playa Honda, Arrecife y Costa Teguise.
Respecto a las previsiones de éxito de la iniciativa, cabe destacar que en el caso de Barcelona el Ayuntamiento se ha tenido que apresurar a redactar nuevas y más rigurosas normas de circulación vial para los ciclistas, ante el repentino aumento de éstos por las calles. Y que muchos de los que hace años que no usaban este medio de transporte, han descubierto de pronto las ventajas de introducir cambios en sus hábitos de movilidad.
Se trata de una prueba más de que la “falta de costumbre” de la población es más una excusa que un motivo real para no poner en marcha estas u otras iniciativas parecidas. No hay que olvidar que la innovación viene antes que la necesidad y no al revés, por ejemplo, ¿quién necesitaba un móvil hace quince años?… A buen seguro que muchos de nosotros necesitaríamos de una bicicleta para nuestros desplazamientos si en Arrecife se pusieran en marcha iniciativas como las de Barcelona, Santander o Córdoba. Y que, como les sucede a los habitantes de estas ciudades, nos pondríamos como chinos cuando nos encontrásemos con una parada con las bicicletas agotadas, por tanto nuevo ciclista suelto…
Rodolfo
9:25 | 21 Septiembre 2007 | Permalink
Me parece una idea estupenda. Lo raro es que a ningún partido político se le haya ocurrido todavía.
Luis Arencibia
9:25 | 21 Septiembre 2007 | Permalink
Creo que viene a cuento explicar en unas líneas el funcionamiento del sistema, por ejemplo en Barcelona: para tener derecho a él uno debe disponer de una tarjeta, como la que se aprecia en una de las fotos, a la cual tienen derecho los que residen en la ciudad. No es de uso turístico.
Se puede recoger una bicicleta de cualquiera de las estaciones y dejarla en cualquier otra, y tiene para hacer el trayecto un máximo de media hora. No es, por eso, una forma de poder pasear por la ciudad -aunque también- sino una manera de desplazarse de un punto a otro alternativa al coche o a otros transportes públicos.
Si se agota ese tiempo, se comienzan a acumular pequeños recargos, más allá de la cuota inicial por un año.
Media hora parece escaso margen en una ciudad como Barcelona, pero si el usuario no da rodeos, no agotará este tiempo en su desplazamiento, incluso entre las dos estaciones más alejadas entre sí.
flaco
9:37 | 21 Septiembre 2007 | Permalink
Puede estar seguro de que si existiera eso en Arrecife mi coche iba a pasarse una buena temporada cogiendo polvo…… sí que es una buena idea.
Pregunta(s)
10:11 | 21 Septiembre 2007 | Permalink
¿Alguien puede darme motivos de peso para que no se estudie esta posibilidad en Arrecife?… ¿Y para que ni siquiera esté en los programas electorales?
chapapote
11:57 | 21 Septiembre 2007 | Permalink
¿Motivos de peso? Basta uno para contestar esas preguntas: el bicing ese es un proyectito demasiado barato, no hay manera de sacar tajada de él para rellenar bolsillos o pagar un cacho de campaña electoral. No tiene “interés”.
Anabel Medina
12:20 | 21 Septiembre 2007 | Permalink
Desde mi punto de vista, lo más significativo del Bicing es su vocación de convertirse en un sistema de transporte público alternativo, estableciendo unas normas que entorpecen su uso recreativo o deportivo. En Lanzarote, donde el transporte público es tan claramente deficiente, este enfoque se ve todavía más adecuado, máxime si se pudiera mantener la tan asequible cuota anual del bicing barcelonés.
Sin embargo, el carril bici que planea construir el Cabildo se concibe como un complemento turístico y deportivo, lo cual, pese a todo, es muy de agradecer, aun cuando se dan todas las condiciones para que el recorrido en bicicleta entre Arrecife-Playa Honda-Puerto del Carmen sea un sistema de desplazamiento sustitutivo del transporte público y privado. La posibilidad de establecer en este tramo un programa análogo se ve perfectamente viable, y demuestra que nuestros políticos no tienen ninguna necesidad de ser originales. Basta con que sepan copiar bien.
Picasso
12:31 | 21 Septiembre 2007 | Permalink
“Yo no interpreto, copio”
Luis Arencibia
12:39 | 21 Septiembre 2007 | Permalink
Que alguien me corrija si me equivoco, pero creo que Playa Honda es ya la segunda población de la isla en cuanto a residentes. Creo, en todo caso, que, al igual que en Barcelona, si se pusiera en marcha un sistema así iba a a haber incluso problemas para atender la fortísima demanda del servicio.
Sería paradójico que esto fuera así, cuando por otra parte sí se emprenden otras iniciativas con escasa demanda o interés.
Ricardo
12:45 | 21 Septiembre 2007 | Permalink
Se podrán dar todo tipo de excusas para no llevar a cabo una iniciativa tan sencilla de realizar, pero en estos momentos no puede esgrimirse el argumento, siempre tan socorrido, de la dificultad de poner de acuerdo a ayuntamientos con distintos partidos políticos en el gobierno, ya que los tres alcaldes de Arrecife, San Bartolomé y Tías son socialistas.
Alimon
12:48 | 21 Septiembre 2007 | Permalink
Entre tanta alabanza, con las que estoy de acuerdo, no estaría de más tener en cuenta el gran inconveniente que se le puede poner. Y es que posiblemente esas bicis en Lanzarote no durarían enteras ni un mes. Sus principales usuarios serían los adolescentes, que las acapararían y las usarían como divertimento más que otra cosa. Es lo mismo que pasa con el internet rural ese en los pueblos. En teoría iba a ser un servicio que facilitaría el acceso a internet a mucha gente para trabajos académicos y demás, pero en la práctica aquello se llena de chinijos que están todo el rato gritando y chateando, y allí no hay quien pueda ir a hacer un trabajo o a estudiar.
Es una pena esto que estoy diciendo, pero es la realidad. Igual pasa con las pocas canastas que se han puesto en Arrecife… recuerdo que hubo una en el Reducto y no duraba con el aro puesto ni una semana… y otra en las maretas que lo mismo. Y luego dicen que no hace falta educación para la ciudadanía.
Luis Arencibia
13:24 | 21 Septiembre 2007 | Permalink
Respecto a lo que comenta Alimon, hay dos cosas evidentes:
Si no hay control, hay un mal uso de las instalaciones públicas, en Lanzarote y en cualquier lado. No tenemos el autocontrol de un suizo, pero no somos respecto a esto muy diferentes a un barcelonés, por ejemplo. Creo que existe cierta mitología respecto a nuestro “salvajismo” que sirve de excusa, como apuntamos en el artículo.
Si en Barcelona no hubiera penalización económica, lógicamente muchos se dedicarían a abusar de su tiempo en la bici; si no se supiera en cada momento quien tiene cada bici, muchos se las llevarían a su casa o las revenderían en el abundante mercado negro de bicis que hay en la ciudad (cuyos “protagonistas” también pueden acceder a las bicis, como cualquiera…). Y si no estuvieran pensadas para que no sean desmontables, irían perdiendo poco a poco las piezas hasta acabar siendo inservibles…
Por otra parte, es imposible adquirir buenos hábitos si uno no puede practicarlos, ¿cómo va a ser uno responsable en el uso de un servicio que no ha usado nunca?
La costumbre y el control generan el hábito, y la carencia genera un círculo vicioso de excusas, en mi opinión.
Anabel Medina
13:25 | 21 Septiembre 2007 | Permalink
No seas cenizo, Alimon. En el comentario nº 2 se explican los mecanismos que se utilizan en el bicing barcelonés para evitar el acaparamiento: limitar el tiempo de uso por trayecto. Por lo demás, me parecería natural, aunque no lo doy por seguro, que fuesen los adolescentes los principales clientes del servicio. Al fin y al cabo, no pueden conducir hasta los 18 años. Y me parece que lo que comentas sobre el internet rural es más un problema de escasez y mala gestión.
Luis Arencibia
13:43 | 21 Septiembre 2007 | Permalink
Perdón, se me olvidó comentarlo, la edad mínima para tener una tarjeta de bicing en Barcelona es de 16 años. El uso es personal, pero en la práctica nada impide a un padre prestársela a sus hijos menores de esta edad. Aunque en tal caso, el responsable del mal uso sería el padre.
Pepe
14:46 | 21 Septiembre 2007 | Permalink
Creo que el argumento de Luis, aclara lo del posible vandalismo con las bicis. Es como si decidieramos no poner papeleras, farolas, etc en las calles por los 4 golfos que las destrozan
Lamari
17:48 | 22 Septiembre 2007 | Permalink
Sería estupendo introducir este sistema aqui. He vivido varios años en Sevilla y alli está funcionando muy bien el tema de las bicis, la población en general lo ha aceptado y ya casi no se ven peatones o carritos invadiendo los carriles bicis.
Con las infraestructuras necesarias, carril bici etc, y una campaña educativa potente creo que funcionaria muy bien, además creo que lo necesitamos, estamos demasiado acostumbrados a coger el coche para todo y realmente las distacias no son tan largas como para eso. Menos coche y más patitas (en este caso rueditas)!!!
La Opinión de Lanzarote :: Después de la Semana Europea de la Movilidad, algunos argumentos
13:02 | 28 Septiembre 2007 | Permalink
[...] poco más que agua de borrajas. Sin entrar en la discusión, por nuestra parte, una vez pasada la Semana Europea de la Movilidad, retomamos el tema que nos ocupó la semana pasada: la conveniencia de un servicio público de [...]