Alberto Aza Rodríguez
Érase una vez un piquito de oro, aburrido eso sí, que habló y habló sin cansarse durante largo tiempo. En una época se hizo pasar por ecologista y venga a hablar y hablar. En otra, dio el paso, dijo, se transformó en político y siguió hablando y hablando. Es el caso de Pedro Hernández, ex de Alternativa y ahora de Isla Alternativa, un personaje político que se ha ganado con creces la caricatura que pesa sobre él, y sólo en tres años: un plasta, medio dictadorcillo, egocéntrico y que se cree con la verdad en las manos. Además, hoy tiene el añadido de tránsfuga y, de alguna manera, escasito de ideas.
Díganme ustedes si no cómo calificar esta falta de ideas que él solito se encarga de transmitir. El otro día aprovechó su minuto de gloria en Lanzarote Radio para denunciar una campaña antidemocrática en su contra, en la suya y en la de su nuevo chiringuito, Isla Alternativa. El proyecto se está publicitando en diversos rincones de la Isla, mediante cartelería estática, que en algunos casos se ha visto asaltada y boicoteada. Comparto el fondo de su denuncia, no está bien boicotear ninguna idea, sea cual sea, y la de Isla Alternativa, con independencia de que tengan alguna idea, tampoco merece el acto vandálico.
Sin embargo, otra cuestión muy distinta proviene del relato del caso por parte de Hernández –que no tiene desperdicio–, propio de la serie CSI Miami y que da una pena total de lo que supone un afán de protagonismo inapropiado en cualquier cargo público. Juzguen ustedes sobre la información trasladada en Crónicas de Lanzarote.
Transfiero a partir de estas líneas algunas joyas periquistas. “Con este ya son dos los paneles de Isla que han sido sádicamente destrozados en una semana”. ¿Sádicamente? Será vandálicamente, ¿no? Especialidad de Pedro, exagerar todo lo que le afecte.
El material destrozado, de manera anticívica y antidemocrática, se hallaba en una finca particular y según las pesquisas periquistas: “el sistema de enarenado es clarificador. Por las huellas que se dejaron sobre la tierra sabemos que se trata de dos personas”, apuntó el consejero. “Sospechosamente la palabra alternativa no la destrozan, tan sólo Isla. Las banderas verde y naranja han sido sustraídas, y una última bandera roja fue quemada”. ¿Huellas en el enarenado? ¿Sólo eliminan la palabra Isla y los vándalos dejan Alternativa? ¿Qué quiere decir el consejero tránsfuga? “Si tuvieran un poco de respeto por lo que significa geográficamente el concepto Isla no lo romperían. Son personas que tienen pleno conocimiento de lo que hacen”. ¿Respeto por el significado geográfico de Isla? Miren que la crónica es larga y contiene numerosos detalles del vandalismo contra IA, pero en ningún momento Pedro Hernández pone nombre y apellido a sus sospechas. Él quiere decir, pero no lo dice, que el boicoteo contra su chiringuito ha emanado de las bases de su ex chiringuito, de Alternativa Ciudadana. Es decir, le gusta ocupar titulares lanzando andanadas vacías, pero se cuida mucho de acusar directamente. Se cuida de hablar claro.
Para rematar la faena patética, Pedro Hernández lanzó el tradicional globo sonda: “Vamos hacer una consulta legal sobre los pasos a seguir y luego determinaremos cuáles son las líneas a seguir ya que podemos dirigirnos tanto al juzgado como a la Guardia Civil o a la Junta Electoral”, comentó. Un tipo alternativo, de ultraizquierda, antisistema preguntando a la Guardia Civil o la Junta Electoral, a los poderes estatales. Por unos carteles rotos. Es para llorar de pena, pero me da por reír…de pena también. Qué cosas.
LZ-III
10:30 | 10 Abril 2007 | Permalink
No estoy de acuerdo con el artículo. Perico lleva toda la vida viendo conspiraciones en cada esquina, y para una vez que el hombre encuentra su conspiración, va Alberto y le pone a parir. Dejen al colgao disfrutar de su juguete, aunque sólo sea un rato, que poco rato le queda.
qwerty
11:37 | 10 Abril 2007 | Permalink
Sí que es para que lloremos de pena todos los que confiamos en que Alternativa Ciudadana sería diferente y que haya acabado en las payasadas de Perico.
alcíbiades
1:47 | 11 Abril 2007 | Permalink
A mi sí que me da pena que hace cuatro años hubiera tanta gente que confió en Pedro Hernández. No sé cuanta se creyó lo de un “movimiento alternativo”; nada de partidos que todo lo mangonean, por fin en Lanzarote (faro y vanguardia de las Canarias) la gente vamos a poder hablar sin cortapisas, vamos a poner en un brete a los poderes, vamos, ………….., vamos que nos vamos.
Lo cierto es que al sujeto tan entrañable que responde al nombre de Perico le están cortando el traje que se diseñó. Cuarto y mitad de independentismo, cuarto y mitad de comunismo, ecologismo radical una cucharada sopera, asamblearismo ( preferentemente del tipo yo conmigo y los demás que arreen) y pueblo a discreción. Nada de género o curry.
Ahora de tránsfuga y émulo de JotaPedro. Alberto recoge bien la esencia del personaje. ( Me recordó el pleito que interpuso -y ganó- la facción esencialista de la CNT contra el grupo que luego fundó CGT. NI dios, ni patria, ni rey, pero el Tribunal Supremo sí me vale para recuperar lo mío). La gran esperanza blanca -caucasiana- del bolchevismo local de vuelta a las páginas de sucesos.